Motociclismo

Iñigo Iglesias: «No dejo de ser un crío de 16 años, pero mi madurez me diferencia de otros pilotos»

Iñigo Iglesias posa sobre una de las motos Kalex con las que su equipo competirá en Moto 2. Él lo hará con una KTM en Moto 3. /Michelena
Iñigo Iglesias posa sobre una de las motos Kalex con las que su equipo competirá en Moto 2. Él lo hará con una KTM en Moto 3. / Michelena

El errenteriarra debuta este fin de semana en Estoril en la FIM CEV de Moto 3, el circuito previo al Mundial absoluto

Oskar Ortiz de Guinea
OSKAR ORTIZ DE GUINEA

Su ama, Arantxa Bravo, presente durante la entrevista junto a su otro hijo, Ion -quien tras hacer sus pinitos en una minimoto se decantó por ser portero de fútbol en el Don Bosco-, recuerda como si fuera ayer cuando hace dos años dejó a su hijo mayor, Iñigo Iglesias (Errenteria, 2002), en un centro de alto rendimiento en Valencia. «Solo tenía 14 años, y te quedas con un nudo en el estómago», recuerda la madre aquel momento que «marcó un antes y un después en mi vida», sostiene la promesa del motociclismo vasco, que este fin de semana inicia su andadura en el Mundial júnior de Moto 3 (FIM CEV) con los colores del Baiko Racing Team de Karlos Arguiñano. El cocinero suspira por que Iglesias debute en «dos o tres años» en el Mundial absoluto, pero el joven no tiene prisa por abrir gas. «Aún no me siento preparado».

- ¿Con qué sensaciones afronta esta nueva temporada?

- Con una sensación increíble. La presentación del equipo en Zarautz, gracias a Baiko y Karlos Arguiñano fue muy especial. Si a esto le sumas mi ambición, la ambición de Iñigo Iglesias por conseguir resultados y las ganas para que tanto mi pueblo, Errenteria, como Gipuzkoa lleguen a lo más alto en el motociclismo, la ilusión es máxima. Por ello, tanto el equipo, como mi familia y yo mismo, salimos con mucha ambición y ganas para que esto salga bien.

- Es un paso adelante en su evolución como piloto.

- Sin duda. Es una categoría nueva para mí. En el Mundial júnior compiten los pilotos que dentro de dos, tres o cuatro años los veremos en televisión, y el nivel es muy alto. Soy una persona objetiva, y me pongo muchos objetivos. En estas primeras carreras prefiero tratar de terminarlas y evitar las caídas para poder recopilar datos de 'setting', de puesta a punto, con los (ingenieros) telemétricos y los mecánicos. Una vez que ya haya conseguido unos resultados, podré tener una base para ir consiguiendo unos objetivos que, sin ser fáciles, tampoco resulten imposibles de alcanzar para no frustrarme mentalmente. La idea es ir progresando y recortando diferencias respecto a los primeros para intentar acabar las últimas carreras en el top 10 e ir asomando la cabeza para lo realmente importante, que es el año próximo.

- ¿Es por tanto un curso para conocer el mundillo que le espera en un futuro, con un paddock con buena parte de las mejores promesas?

- Sí. Pero aunque es un año de aprendizaje, no dejamos de ser pilotos y de ser ambiciosos. Me considero una persona ambiciosa. Por lo tanto, de puertas afuera debo decir que es un año para aprender, pero realmente dentro de mí y de mi vena de piloto, me lo tomo como un año para dar el máximo en cada carrera y entrenamiento para intentar estar lo más adelante posible. Si puedo ser décimo en lugar de undécimo, voy a darlo todo para ser décimo.

- No va a ir con el freno echado...

- Eso, nunca. Eso, nunca (repite). Es más, voy a ir con el gas a tope (ríe).

- ¿Qué supone este paso cuando aún no ha cumplido los 17 años?

- Cuando me fui a Valencia hace dos años, marcó un antes y un después en mi carrera como piloto y también en mi mentalidad como persona, en mi manera de afrontar el día a día, los objetivos y los retos. Aunque soy joven, me considero una persona madura a nivel mental. No dejo de ser un crío de 16 años, pero con una mentalidad y una manera de ver las cosas de una persona adulta. Es lo que me diferencia de los demás pilotos. Todos los pilotos estamos un poquito locos. Tenemos esa sangre de piloto y esa garra en la carrera, pero dentro de esa sangre y esa garra, soy bastante frío y calculador. Esa es una de mis virtudes, y algo que me distingue.

- ¿Cómo se ha visto en los test?

- Han sido días intensos en los que hemos ido probando muchas cosas. Realmente me he encontrado muy a gusto con mi staff técnico, mis mecánicos, mis telemétricos.... El equipo lo componemos mucha gente, tenemos muchos componentes, y hacemos muchas pruebas con KTM. Son muchos los factores que deben ir bien para que el resultado sea óptimo. Y en ese camino estamos.

«Un piloto sueña con llegar al Mundial, pero yo aún no ya que no estoy preparado; estamos en ese camino»

«Trasladarme a Valencia con 14 años marcó un antes y un después en mi carrera y mi vida personal»

- Cuando se fue a Valencia, ¿imaginaba que en apenas dos años estaría corriendo el Mundial júnior?

- No. Pero básicamente porque no pienso a muy largo plazo. Yo prefiero pensar en lo que voy a hacer hoy. Y cuando termina el día me voy a la cama pensando en si lo he hecho bien o lo he hecho mal. Y cuando me despierto a la mañana siguiente, pienso en lo que voy a hacer ese día. Es la única manera de que las cosas salgan bien. Centrarte en lo que haces en el día a día y hacer bien el trabajo, pero sin obsesionarte con objetivos a muy largo plazo. Es verdad que la gente sueña con la posibilidad de ir al Mundial, pero realmente el piloto no puede pensar en eso. Es una manera de frustrarte si ves que no vas a llegar. Y si te soy sincero, a día de hoy no me veo para estar en el Mundial porque realmente no me siento preparado para ello. Estoy en el camino de mi formación, y debo pensar en hacer unos buenos entrenamientos para rematar el sábado y el domingo en las carreras. Ese es el objetivo de este año para que el año que viene sea perfecto.

- Lo que no se imaginaría es que la presentación de su equipo fuera bilingüe en euskera y castellano..

.- Quién me lo iba a decir hace dos años. Eso sí que no lo pensaba, y me hace mucha ilusión. Hay un único equipo vasco en el circuito de las motos, y yo estoy en él. Para mí es una gran oportunidad.

- Karlos Arguiñano habla de ir al Mundial en dos o tres años..

.- Cuando oyes esas cosas, te entra un hormigueo en la planta del pie que va subiendo para arriba, para arriba, para arriba, y cuando llega a la cabeza, te dices 'vamos a pensar en este año'. Como dijo Karlos, es un camino muy largo. Puede haber lesiones, que espero que no y toco madera (se aleja hasta posar su mano sobre una silla cercana). Ya sabemos cómo es la moto. Un día estás arriba y al siguiente, abajo. Así que yo me centro en las carreras. Esta semana debuto y solo quiero acabar la carrera. Aquí comienza un gran camino, esperemos, de la mano de Karlos Arguiñano y Baiko Racing Team.

Todo comenzó en una tómbola en las fiestas de Pasaia

«A mi tío le tocó una minimoto en una tómbola en las ferias de Pasaia. La tenía muerta de risa en el garaje, no sabía qué hacer con ella y un día mi aita me dijo en broma que me montara. Tendría siete años. Me gustó». Así narró Iñigo Iglesias hace dos años sus inicios en el motociclismo. Luego llegaría una MiniGP de 160 cc para participar en el Campeonato de España de minivelocidad. «Ha habido años en los que hemos pasado 40 fines de semana fuera de casa. Cogíamos la caravana y las albóndigas, como digo yo, e íbamos con él a las carreras», explica su madre, Arantxa Bravo. Estos días está pendiente de Estoril, donde su hijo debuta el domingo con el Baiko Racing Team.