Motor

Fórmula Uno a la guipuzcoana

Equipo de Fórmula Student de Tecnun. /
Equipo de Fórmula Student de Tecnun.

Los componentes del equipo Fórmula Student de Tecnun presenta su nuevo monoplaza en julio

MIREIA OLARIAGA

Los estudiantes de Fórmula Student (TSR15) de Tecnun se subirán al monoplaza eléctrico para competir en circuitos europeos contra otras universidades a partir del 12 de julio en Holanda y Montmeló. Esta Fórmula Uno para universitarios enfrenta cada año a más de 2.500 estudiantes de ingeniería de 600 universidades de todo el mundo y como ya es habitual, el coche se presentará días antes de la competición. Este año el prototipo alcanzará los 140km/h, pesará alrededor de 220kg y tendrá de potencia 80 kilovatios (110 caballos aproximadamente), explica Eric Roig, uno de los miembros del equipo.

El monoplaza guipuzcoano participará en dos competiciones; la primera será del 8 al 12 de julio en Holanda y la segunda, en Montmeló del 20 al 25 de agosto. Este vehículo es parte de un proyecto formativo que se ha llevado a cabo gracias a la participación de 50 alumnos voluntarios de segundo, tercero y cuarto de ingeniería y varios de ellos se encuentran trabajando en empresas de automoción.

El proyecto cuenta con la ayuda de varias empresas y de la misma Universidad de Navarra. La inversión en el monoplaza ha sido de 100.000 euros; el 60% lo ha pagado la universidad y el 40% las empresas colaboradoras.

Antecedentes

Desde 2011, los estudiantes de la escuela superior de ingeniería Tecnun diseñan un prototipo diferente de monoplaza para luego competir con él por Europa. En un principio, los coches eran de combustión, pero en los últimos años los prototipos son eléctricos. Hasta la fecha, los vehículos diseñados han participado en una sola competición, pero este año se ha optado por competir más. Para Tecnun es algo novedoso ser participantes de dos circuitos ya que el año pasado no consiguieron terminar la competición de Montmeló.

La competición Fórmula Student Spain disputada en agosto del 2018, empezó sonriéndoles a los creadores del monociclo después de pasar el test de la normativa, pero la alegría no duró más de un día. Todo les fue bien durante el 'scrutineering', pero por la tarde surgieron problemas con la parte eléctrica que no se pudieron solucionar.

En el día dos de la competición, parecía que todo iba bien, que ya estaba todo solucionado, pero surgieron más complicaciones que hicieron retrasar más la puesta a punto del coche para poder correr. Los miembros de tractive y electronics estuvieron trabajando intensamente durante todo el día para solucionar los problemas.

Al final consiguieron que el coche estuviera a punto para participar y lograron la pegatina PWT inspection. Compitieron el 26 de agosto, pero no pudieron terminar la carrera de Montmeló debido a que el coche se quedó sin batería.

Los pilotos del 'endurance' de por la mañana se mostraron tristes: «Nos ha dado mucha pena no poder acabar pero por otra parte estamos muy contentos con el trabajo de estos días». Aunque también hubo tiempo para palabras optimistas, «a pesar de no poder terminar la carrera, Hace dos días pensábamos que nos iríamos a casa sin competir por los problemas que estábamos teniendo para pasar el 'scrutineering' eléctrico, y aquí estábamos hoy compitiendo en la 'endurance'. Así que nos quedamos con eso, con el trabajo bien hecho, no rendirnos y las ganas de todos los miembros del equipo por seguir en la competición».