Vela

Xabi Fernández: «Vamos bien pero en el equipo no hay ninguna euforia»

Xabi Fernández gobierna el 'Mapfre', con su principal rival, el 'Dongfeng', a poca distancia./UGO FONOLLÁ
Xabi Fernández gobierna el 'Mapfre', con su principal rival, el 'Dongfeng', a poca distancia. / UGO FONOLLÁ

Satisfecho porque mantiene el liderato con buena renta pero sereno porque queda mucha regata, el de Ibarra coge fuerzas en Auckland

IÑIGO ARISTIZABALSAN SEBASTIÁN.

La Volvo Ocean Race ha cubierto la mitad de sus etapas y el 'Mapfre' sigue líder. En Nueva Zelanda descansa Xabi Fernández antes de ponerse a preparar la siguiente etapa, la del mítico Cabo de Hornos, entre Auckland e Itajaí (Brasil), de doble puntuación y la más larga de esta edición con 7.600 millas náuticas (14.100 km).

- ¿El tercer puesto en Auckland sabe a victoria?

- ¡Casi! Estábamos resignados a ser cuartos o quintos y al final de manera inesperada llegó la oportunidad de ser terceros y además por delante del 'Dongfeng', así que el balance es muy positivo.

«Ir pegados casi toda la etapa al 'Dongfeng' ha sido muy duro psicológicamente»

- Sería raro verse tan lejos de la cabeza de regata...

- Era una sensación mala, porque como regatista quieres estar delante. Los Doldrums nos castigaron mucho, fue un infierno, y nos quedamos a 280 millas. Pensamos, '¿y ahora qué?'. Era una situación dura pero al tener al 'Dongfeng' tan cerca estábamos suficientemente motivados y ocupados para que fueran pasando los días. Hubiera sido mucho peor si nos llegamos a quedar solos.

- ¿Qué pasó para que se metieran de lleno en la pelea por la etapa? ¿Y recuerda alguna remontada tan grande?

- Las remontadas se dan sobre todo en los Doldrums, ahí sí se pueden recuperar muchas millas. Lo que pasó es lo mismo que en el Ecuador pero en una zona en la que normalmente no debería haber tanta compresión. Había cero de viento y los de delante se quedaron parados. Nosotros vinimos de atrás con la brisa antigua y casi les cogimos. Luego entró el viento nuevo y ya fue imposible.

- ¿Vieron que podían culminar la remontada?

- Sinceramente, no. El parte meteorológico ya avisaba que después de esa calma vendría un viento nuevo y de hecho entramos con mucho viento. Se suponía que esa transición se iba a dar antes en el día, pero como se retrasó, les fuimos pillando. Estuvimos a seis millas pero luego se volvieron a escapar.

- Ese es el final pero, ¿cómo ha ido esta etapa de veinte días y medio?

- Ha sido enrevesada y hemos ido a contrapie mucho tiempo. La primera semana íbamos líderes, con muy buenas sensaciones, luego en la primera transición de los vientos del Nordeste al Oeste se nos complicó y los barcos que estaban 100 millas atrás se pusieron casi 300 por delante. En ese momento lo importante pasó a ser estar con 'Dongfeng'. Era algo clave sobre todo en estas dos últimas etapas, que eran un poco lotería como después se ha visto. Lo último que podíamos hacer era dejarle solo, que ganara y nos sacara unos puestos.

- Han ido juntos casi todo el rato...

- Sí, y se ha hecho duro. Estábamos todo el rato pendientes uno del otro. Cuando cruzamos la primera parte de los Doldrums nos fuimos a buscar el uno al otro. Piensas, 'me voy a poner al lado de éste y así seguro que nos va a pasar lo mismo'. Mientras que si te coge quince millas ya puede pasar cualquier cosa.

- Han llegado a verse las caras...

- Sí, nos hemos adelantado uno al otro unas quince veces. Algo increíble. Ha sido una locura y también ha tenido su punto divertido. Hablamos por la radio varias veces, también Charles (Caudrelier) mandó un vídeo bromeando, diciendo que era su cumpleaños y que le dejáramos pasar. Nos llevamos bien, tenemos una pelea fuerte pero sana.

- Viéndose tan de cerca, ¿les ha dado para hacer espionaje?

- Sí. Hemos aprendido mucho en esta etapa. Es un barco que está muy bien preparado. En ciertas condiciones nosotros vamos mejor y en otras, son ellos los que marchan mejor. En un aspecto que me preocupaba un poco hemos mejorado. Así que la etapa ha sido buena tanto por el resultado como por haber mejorado el barco.

- Con dos etapas ganadas y quedando por delante del 'Dongfeng' en cuatro de cinco, la diferencia en la general es de cinco puntos, 39 a 34.

- Es una ventaja no para relajarse ni mucho menos pero que tampoco hay que menospreciar. Aunque le llevamos casi una etapa de las normales, por ejemplo si gana la próxima etapa que puntúa doble y mete algún barco entre nosotros, en Brasil estaría por delante en la clasificación. En el equipo no hay ninguna euforia por el momento y estamos preparados porque 'Dongfeng' todavía no ha ganado ninguna etapa y va a ganar alguna, no me cabe ninguna duda. En algún momento nos quitará puntos.

- En otras Volvos suelen aprovechar los parones para volver unos días a casa, pero esta vez no lo ha hecho desde que empezó la regata en octubre. ¿Cómo lo lleva?

- Es un poco diferente. Ahora con más responsabilidad cuesta más irse. Puede que de Brasil vaya a casa. La familia fue a Ciudad del Cabo pero luego he estado tres meses sin verles y ahora están aquí. Es la parada más larga y también en la que más días libres tenemos, así que habrá que disfrutarlos y cargar pilas para la próxima etapa, que es de las más bonitas.

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