Balonmano

La sexta Copa para el Bera Bera llega desde Barakaldo

Las jugadoras del Super Amara Bera Bera celebran el título de la Copa de la Reina de balonmano tras vencer por 17-30 al Aula Alimentos de Valladolid. /Oskar Matxin
Las jugadoras del Super Amara Bera Bera celebran el título de la Copa de la Reina de balonmano tras vencer por 17-30 al Aula Alimentos de Valladolid. / Oskar Matxin

El Super Amara acabó por arrollar en la final al aspirante Aula Valladolid en un campeonato en el que ha ido de menos a más. Dejó sentenciada la final para el descanso tras abrir un hueco de diez goles (8-18) gracias a su defensa y a los contragolpes

XABIER GALARTZA

El Super Amara Bera Bera se encargó de resolver por la vía rápida la obtención de su sexto título de la Copa, después de dos años sin poder levantar el título, al dejar el partido encarrilado para el descanso, al que llegó con un insalvable margen de diez goles (8-18). El conjunto donostiarra salió en tromba y no necesitó mucho tiempo para inclinar claramente la balanza a su favor frente al Aula Alimentos Valladolid. Paradójicamente el único rival al que no ha sido capaz de batir en esta campaña en la Liga y frente al que ha caído en las tres últimas ediciones en la cancha pucelana de Huertas del Rey.

Los factores que proporcionaron estas condiciones inmejorables para anotarse la sexta Copa han estado presentes a lo largo de todo el campeonato, aunque en esta ocasión la eficacia fue mayor.

17 Aula Valladolid

Sanz;Cozzi (1), Cuadrado (2), Cifuentes (7), Cossio, Bolling, Cesáreo (3) -equipo inicial-Guerra; González, Gutiérrez, Nieto (1), Álvarez (1), Puertas, Bartolomé (1) y Viloria(1).

30 Super Amara Bera Bera

Arruda; Etxeberria (3), Karsten (4), Terés (2), Gil (3), Cardoso (5), Sans (1) -equipo inicial-, Castellanos (2) y Zugarrondo; Ezkurdia, Arrojeria (2), Aramendia, Menéndez (2), Arderíus (4), Azurmendi, Camejo (1) y Berasategi (1)

árbitros
Javier Álvarez (CAV) y Ion Bustamente (Navarra), que excluyeron a Cifuentes, Etxeberria y Azurmendi
Marcador cada cinco minutos
1-3, 1-8, 2-10, 5-14, 7-16, 8-18 (descanso), 9-22, 11-22, 12-24, 13-27, 14-29 y 17-30 (final)
INCIDENCIAS
Final de la Copa celebrada en el polideportivo de Lasesarre de Barakaldo. Las gradas presentaron un lleno absoluto.

El trabajo defensivo fue notable tanto en cuartos frente al Rocasa, como en semifinales ante el Liberbank Gijón. La diferencia principal ante el Valladolid fue que, además del baluarte levantado y contar con la colaboración de una entonada Arruda bajo los palos, el equipo fue capaz de imprimir la suficiente velocidad en las transiciones para romper el partido. Los contragolpes en primera y segunda oleada pasaron a cobrar mayor protagonismo.

Por si esto fuera poco circularon el balón con soltura y sin gran oposición en los ataques posicionales, situación que aprovecharon para abrir fisuras en la entregada defensa pucelana. Arderíus fue la que inicialmente sacó mayor rentabilidad a esta situación y también Elke Karsten, que no se privó de hacer una demostración de fuerza a través de sus certeros lanzamientos exteriores.

El haber sido capaces de reducir casi a la mínima expresión las pérdidas de balón no forzadas allanó indiscutiblemente el camino hacia la consecución de la sexta Copa.

Las mejores condiciones físicas allanaron el camino frente a un Valladolid que acusó el cansancio

El factor físico también fue un factor que ha estado presente en la final. En este caso jugó claramente a favor del amplio banquillo donostiarra. La capacidad que tuvo para replegarse redujo sustancialmente las opciones para un Valladolid que se las vio y deseó para ver portería, al igual que le ocurrió la víspera al Liberbank Gijón.

El Aula comenzó con cierta desventaja. No sólo por tener a algunas de sus jugadoras tocadas, sino por el desgaste que supone tener que afrontar tres intensos partidos en tres días, con el agravante de haber tenido que jugar una prórroga en la semifinal ante el Elche. Echó de menos a su mejor jugadora, O'Mullony que se encuentra lesionada. La lateral internacional vestirá la camiseta del Super Amara la próxima campaña, al igual que la pivote Eli Cesáreo, también internacional.

Dosificar fuerzas

Imanol Álvarez ha tenido la oportunidad de dosificar fuerzas a lo largo del campeonato al disponer de un banquillo más amplio y también más competitivo.Es incuestionable que el equipo ha experimentado una notable progresión desde su debut en cuartos de final frente a un Rocasa que en los diez primeros minutos no sólo llegó a sacar los colores sino que dio pie a cuestionar la posibilidad de que la aventura donostiarra podría ser la más corta de los últimos años.

A su favor hay que tener en cuenta que abrió el campeonato frente al rival más duro, el vigente líder de la Liga y máximo aspirante a llevarse el título cuando estamos a falta de tan solo cuatro jornadas.

En la reanudación, el Aula Valladolid salió resignado y su objetivo, fue la de mejorar su imagen y evitar inútilmente el escandaloso resultado con que se cerró la final.

Entre tanto, el Super Amara se quitó toda la presión con la que llegó a Barakaldo y disfrutó más que nunca del juego viendo que la final estaba totalmente controlada.

El Super Amara hizo trizas al único equipo que no ha sido capaz de superar en la Liga en esta temporada

Un cuarto de hora antes de la conclusión ya se celebraba en el banquillo el triunfo final tanto a través de los goles que iban cayendo sin cesar como por los aciertos espectaculares de Castellanos bajo los palos.

El equipo de Imanol Álvarez no dio tregua a su rival, lo que provocó que el Aula acentuara su sensación de impotencia ante un Super Amara netamente superior. El técnico de Valladolid trató de reducir las diferencias en el marcador sacrificando la portería para poder contar así con una jugadora más de campo. La medida resultó contraproducente, ya que por tres veces el Bera Bera -por mediación de Castellanos por dos veces y otra Maitane Etxeberria- fue capaz de anotar desde su campo al tener la portería vacía.

Soñar con el triplete

De momento, el Super Amara ha cumplido con dos de los objetivos marcados a principio de temporada (además de mejorar sus previsiones en competición europea) a través de la consecución de la Supercopa en septiembre y de la Copa.

Ahora el triplete llama a la puerta del conjunto guipuzcoano, pero los patinazos en Granollers y Valladolid, le han hecho pasar a depender de un resbalón del Rocasa para reeditar un nuevo triplete.

Imanol Álvarez: «No ha sido tan sencillo como parece»

Imanol Álvarez tenía motivos para estar completamente satisfecho por el gran trabajo completado por sus jugadoras a las que calificó de «muy profesionales» hasta el punto de manifestar que «no había soñado en que la final se fuera resolver de esta forma». El vizcaíno confesó que «desde el inicio de la temporada Bera Bera entiende que la Copa es una competición muy suya y teníamos esa espina clavada de estos dos años. Ha parecido sencillo, pero no ha sido así. Hay mucha igualdad y nuestro fondo físico y nuestra gestión ha sido buena».

El presidente del Bera Bera, Fernando Díez Mintegi, vivió una vez más en directo los sabores del triunfo de su equipo en la Copa. «Ganar esta Copa ha sido una gozada, ya que ha sido como si lo hubiéramos ganado en casa», en referencia a los numerosos aficionados guipuzcoanos que se trasladaron hasta el polideportivo Lasesarre.

Tati Garmendia, la máxima responsable del balonmano del club, no podía esconder su alegría. «Tenía mucho miedo a esta final, ya que el Valladolid había demostrado en esta temporada que nos había cogido la medida. Veníamos de perder dos finales y el miedo que se suele tener suele ser mayor cuando se vive desde dentro».