Rugby

«Samoa con todo su potencial es favorita»

Pablo Feijóo gana un balón en el partido contra Kenia de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro./AFP
Pablo Feijóo gana un balón en el partido contra Kenia de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. / AFP

Pablo Feijóo explica que «en EE UU buscan luchadores o jugadores de fútbol americano para el rugby». El donostiarra es un trotamundos que vive en aeropuertos, hoteles y campos de rugby, pasa 270 días al año fuera de casa como responsable del rugby a siete español

BENITO URRABURUSAN SEBASTIÁN.

Dependiendo de cómo la cuentes y cómo la viva el propio interesado, la vida de Pablo Feijóo (Donostia, 36 años) puede dar la impresión de ser idílica o todo un tormento. El máximo responsable del rugby a siete español intentará estar el próximo 10 de noviembre en el Estadio de Anoeta para presenciar el partido que enfrentará a Estados Unidos y Samoa, dos equipos punteros del rugby mundial.

Mientras llega ese momento, convive junto a sus jugadores con las mejores selecciones del mundo. «Paso 270 días al año fuera de Donostia con el equipo por Dubai, Sudáfrica, Hong Kong, Londres, Manchester, París, Madrid o Sierra Nevada, donde hemos estado casi un mes concentrados en altitud, entre otros lugares», explica el donostiarra.

¿Qué tiene que ver el rugby a siete con el Estados Unidos-Samoa de Anoeta? La respuesta es mucho. Pablo ha jugado y ha visto a un buen número de jugadores de esos dos países que han llegado del rugby a siete al quince. «La selección española de siete ganó a Samoa en 2016 gracias a un ensayo de Ignacio Martín, lo que nos permitió acudir a los Juegos Olímpicos de Río, en un torneo jugado en Mónaco. Una vez pasada esa cita, Samoa tiene como entrenador de siete a Gordons Titjens, que era el responsable de rugby a siete de Nueva Zelanda y que ganó con su país ocho series mundiales. Se ha ido a vivir a Samoa. Es un reto personal el que se ha marcado. Esta consiguiendo ayudas del gobierno samoano para que jugadores jóvenes puedan dedicarse a entrenar y no tengan que trabajar para mantener a sus familias».

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El rugby en el Pacífico, Samoa, Fiyi o Tonga, es una cultura que Pablo conoce muy bien puesto que ha pasado tiempo en esos países. «Les ves jugando desde pequeños en la playa con botellas de plástico en vez de un balón porque muchos no lo tienen y alucinas con lo que hacen. Son muy fuertes físicamente y dominan la técnica desde críos. Pasan del rugby a siete a quince con mucha facilidad porque lo tienen todo para practicar este deporte. Están bendecidos por la naturaleza».

Para el técnico donostiarra, « Samoa cuenta con un potencial enorme, pero ninguno de sus jugadores juega en su país. Allí no hay equipos de nivel. Es todo muy anárquico. Están en Inglaterra, Francia, Australia, Japón, Nueva Zelanda. También en el rugby español. Hay jugadores samoanos por todo el mundo. Juntarles es una odisea. A Donostia vienen con sus mejores jugadores y eso les convierte en favoritos. Juegan muy bien a la mano y con los tres cuartos pueden hacer mucho daño a Estados Unidos, que tiene una delantera muy fuerte, al igual que Samoa. El peligro les puede llegar por falta de entrenamiento conjunto».

El rugby samoano es el rugby de la diáspora, de la necesidad, alejado los 'countrys' de otros lugares, del dinero. Un rugby que llega, con su haka, su vistosidad a los aficionados. Los samoanos salen de su país para poder vivir.

EE UU busca físicos

Estados Unidos es otro rugby que Pablo Feijóo conoce bien. «Los americanos aumentan cada año de potencial en el siete y en el quince. Para jugar a siete buscan jugadores rápidos en el atletismo, incluso en el fútbol americano. Para el quince asimilan a judokas, luchadores, gente de halterofilia, también del fútbol americano, para transformarlos en delanteros. Pasan jugadores, sobre todo tres cuartos, del siete al quince. Primero buscan físicos y luego les enseñan el deporte, aunque están trabajando muy bien la base».

«Su delantera es muy fuerte -añade- y los tres cuartos van asimilando el trabajo. Invierten mucho dinero y cuentan con muchos medios para hacer que el rugby crezca en ese país. Se está empezando a notar. Mantienen un equilibrio entre tres cuartos y delanteros. La posibilidad de ser olímpicos hace que mucha gente llegue al rugby, primero al siete y luego al quince. Llevan muy dentro los Juegos Olímpicos y al ser el rugby un deporte olímpico le prestan mucha atención».

Experiencia con samoanos

Nos habla de la Liga Profesional americana, la segunda que han 'fabricado', porque la primera no cuajó, «lo que les va permitiendo subir de nivel». Con todos esos datos, se decanta por Samoa como favorito para el duelo de Anoeta. «Es un país, como Tonga o Fiyi, al que todo el mundo esquilma. Se llevan a jugadores de 16 años a las academias de los grandes clubes. Después de tres años ya no ocupan plaza de extranjero en ese país y pueden jugar con ellos. Nueva Zelanda también tiene samoanos. Son hijos o nietos de la gente que fue a trabajar allí. Pueden jugar con los dos países. Lo mismo pasa en Inglaterra o Francia».

Los jugadores más hábiles del Pacífico, «quizá porque son los que más se han podido desarrollar son los fiyanos. En el equipo de seven tienen diez jugadores con una media de 1.88 de altura y tres por encima del 1.96. No hay forma de quitarles el balón».

Feijóo jugó con el capitán de rugby a siete de Samoa, Vale Nai, durante su estancia en El Salvador de Valladolid, «y era algo increíble. Los jugadores samoanos lo tienen todo, menos medios y dinero en su país. Pero son una maravilla». También coincidió en los Leicester Tigers con Alesana Tuigali, «que estaba en la academia de los Tigers y ya se veía el potencial que tenía. Es internacional con Inglaterra».

«En Samoa ves jugando a chavales en la playa con botellas de plástico en vez de un balón»

Explica Feijóo que «es gente que vive en plena naturaleza. Consiguen los recursos para vivir de la naturaleza. La tierra y el mar les da todo, no pasan hambre, pero no tienen muchos medios materiales».

A nivel personal, el técnico donostiarra busca la clasificación para los Juegos Olímpicos de Tokio con el seven español, «que no estará nada fácil. En Europa, entre Gran Bretaña, Francia, Irlanda, Rusia, Alemania y nosotros se clasifica un país de forma directa y dos van a una repesca». Francia quiere aprobar que cada equipo del Top 14 -la máxima categoría del rugby francés- deje dos jugadores a la selección, lo que les convertirá en un siete temible. Mientras tanto, Samoa y Estados Unidos siguen preparando su cita de noviembre en Anoeta.

SUS DATOS

Nació en San Sebastián hace 36 años. Licenciado en Ingeniería Informática, va a realizar, «on line, no me queda otra» dos cursos de inteligencia artificial y Big Data y otro de criptoeconomía.
Responsable del rugby a siete de la Federación Española, es uno de los escasos técnicos guipuzcoanos y vascos que trabaja con una selección nacional. Es entrenador nacional de rugby y ha realizado varios másters de este deporte. Ha jugado con Euskarians en varias ocasiones.
Con España fue internacional a quince en 67 ocasiones y con España a siete, en más de trescientas. Ha sido capitán de las dos selecciones en numerosas ocasiones. Ganó la Copa del Rey con el Bera Bera, CRC de Madrid y El Salvador. También logró una Copa Superibérica con los Gatos de Madrid y una Liga con el CRC.
Ha jugado en Bera Bera, Leicester Tigers, Waterloo, CRC, Gatos de Madrid, El Salvador y Cisneros. Fue olímpico en los Juegos de Río.