Rugby | EE.UU. - Samoa

El capitán de unos Eagles en crecimiento

El capitán estadounidense Blaine Scully durante el entrenamiento de ayer en el Miniestadio de Anoeta./ARIZMENDI
El capitán estadounidense Blaine Scully durante el entrenamiento de ayer en el Miniestadio de Anoeta. / ARIZMENDI

Blaine Scully no solo lidera a la selección de EE UU, también a una generación que quiere poner el rugby en el mapa de su país

BEÑAT ARNAIZSAN SEBASTIÁN.

Llegar al País Vasco para jugar partidos de rugby no es nada nuevo para el capitán de la selección estadounidense Blaine Scully (Sacramento, 1988). Es la tercera vez que jugará en tierras vascas, la segunda en Donostia. Este sábado repite actuación con los Eagles ante Samoa (18.30 horas, entradas en rugbyusasamoa.com) tras hacerlo hace dos años en el partido jugado ante Tonga. Además, Scully juega a nivel de clubes en los Cardiff Blues y el año pasado ganó la European Challenge Cup, la segunda competición continental, cuya final se jugó en San Mamés.

Scully atendió ayer a los medios tras el entrenamiento realizado en el Miniestadio de Anoeta. El jugador que ocupa la posición de ala admitió que se siente muy afortunado por volver a San Sebastián. «Mi primera visita fue en 2016 en el partido contra Tonga. Fue un encuentro muy disputado con una atmósfera increíble en el estadio. La segunda, en Bilbao en la final ante Gloucester Rugby que ganamos 31-30. Esa fue una experiencia inolvidable, una de las mejores de mi carrera». En aquella final, el californiano hizo un ensayo en los últimos cinco minutos del partido para culminar la remontada de los Blues. Al descanso, los galeses perdían 6-20 ante los ingleses. «Me siento afortunado de poder volver a una gran comunidad que vive mucho el rugby», añadió.

Respecto al partido del sábado en Anoeta, el capitán de los Eagles espera un choque disputado, pero sobre todo muy físico. «Lo único que queremos es mejorar nuestro nivel de juego y continuar construyendo la identidad como equipo. El próximo año tenemos el Mundial de Japón y nos estamos preparando para dar el siguiente paso».

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Preguntado si los aficionados que se acerquen a presenciar el partido verán mejoría en el juego norteamericano, Scully tiene claro que el equipo ha evolucionado. «Hace dos años éramos un equipo joven y hemos seguido progresando. Varios resultados obtenidos en este tiempo lo han demostrado, como la victoria ante Escocia en junio». Son hechos que muestran la mejoría que está teniendo Estados Unidos en el rugby. El puesto número quince en el que están situados los norteamericanos en el ranking mundial lo avala.

El capitán también declaró que «siempre estamos centrados en saber cómo podemos mejorar nuestro nivel». El gran staff técnico que mueve este combinado, con todo el despliegue tecnológico, da fe de ello. Durante el entrenamiento de ayer, todos los movimientos estaban captados por diversas cámaras situadas a pie de campo y en la grada. Preguntaron si podían ir a los últimos pisos del edificio del Paco Yoldi (enfrente del Miniestadio) para poder filmar desde más altura. Y eso que no hicieron volar el dron que tenían por no tener los permisos requeridos. También estuvieron alertas para que ninguna cámara de televisión pudiera grabar el entrenamiento o incluso peor, que ningún samoano estuviese espiando y tomando nota de las jugadas que ensayaban.

El rugby, emergente en EE UU

Los Eagles de Estados Unidos perdieron el domingo ante los Maori All Blacks (22-59) en el Soldier Field de Chicago ante 35.000 espectadores. Esa cifra de asistencia muestra que el rugby en Estados Unidos es más popular de lo que parece desde el exterior. Obviamente, están a la sombra del fútbol americano, béisbol, baloncesto o hockey hielo, pero Scully define el rugby en su país como «un deporte emergente. La población que practica el rugby es joven y eso es fantástico para nosotros. Es muy emocionante ver que cada vez más gente lo juega y tenemos claro cuál es el camino a seguir para continuar creciendo. Es un orgullo poder representar a toda esa gente en el próximo Mundial».

Había preocupación por parte de EE UU para que los samoanos no espiaran la sesión

«El rugby en Estados Unidos es un deporte emergente con una población joven»

Estados Unidos no ha tenido mucha suerte con el grupo en el que ha sido emparejado en la competición que se jugará entre el 20 de septiembre y el 2 de noviembre del próximo año. Competirá junto con Inglaterra, Francia, Argentina y Tonga para uno de los dos puestos que dan acceso a la siguiente ronda. Ante este hecho, el capitán acepta con ilusión el desafío. «El grupo es muy complicado, pero es lo que queríamos. Queremos hacer frente a los mejores jugadores y equipos del mundo».

La entrada del rugby Seven en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro en 2016 hizo que el interés en este deporte aumentase en Estados Unidos. San Francisco (California) acogió en julio el Mundial de rugby Seven y fue todo un éxito. 100.000 aficionados pasaron durante los tres días que duró el torneo por el AT&T Park, casa de los San Francisco Giants de béisbol, con un aforo de 41.915.

El fútbol, que también va a más en Estados Unidos, acogerá junto a Canadá y México el Mundial de 2026. Lo mismo puede suceder en el rugby. En 2023 se encargará de hospedarlo y Estados Unidos tiene muchas papeletas para hacerlo en 2027.

La Major League Rugby se creó la temporada pasada con siete equipos y se espera que para 2020 la competición se expanda de siete a diez conjuntos. Actualmente, la mayoría de jugadores estadounidenses emigran para competir en ligas europeas como la británica o la francesa, como es el propio caso de Scully.

Samoa entrena con Bera Bera

La selección de Samoa tuvo ayer triple sesión de entrenamientos. Dos en Zarautz para preparar el partido del sábado y una más por la tarde en las instalaciones de Puio con los jugadores de las categorías inferiores del Bera Bera.

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