Aventura

El peregrino más rápido

Reto. Paco Rodrigo (Etxeondo), Mikel Azparren, Javi Lasa (SMW Autoblok) y Jon Mikel Korta (Sabadell). / USOZ
Reto. Paco Rodrigo (Etxeondo), Mikel Azparren, Javi Lasa (SMW Autoblok) y Jon Mikel Korta (Sabadell). / USOZ

Mikel Azparren intentará batir este fin de semana su propio récord del Camino de Santiago en bici (24h15:35) y llegar en menos de un día desde Roncesvalles |

Iñaki Izquierdo
IÑAKI IZQUIERDO

Mikel Azparren acometerá este fin de semana su cuarto intento de récord del Camino de Santiago en bicicleta. El donostiarra es el plusmarquista actual, con 24 horas 15 minutos y 35 segundos, pero quiere dejar el registro por debajo de las 24 horas. Saldrá el sábado o el domingo, en función de las condiciones meteorológicas, sobre todo del viento.

La empresa es complicadísima. Son 767 kilómetros, de día y de noche, con calor, con frío, con llano, con subidas, con bajadas... Azparren sabe a lo que se enfrenta. En dos de las ocasiones anteriores llegó a Santiago y en la otra tuvo que retirarse. El año pasado, cuando estableció el récord a pesar de sufrir una caída, llegó muy al límite físico. Su equipo de asistencia avisó a una ambulancia ya cerca de la ciudad gallega que, finalmente, no tuvo que intervenir.

Con el apoyo del Banco Sabadell, Orbea, Etxeondo y SMW Autoblok, además de otros patrocinadores, Azparren explica que «la clave del reto es el páramo entre Burgos y León, que son casi doscientos kilómetros. Influye mucho el viento. Suele pegar del noreste y si no lo hace, estás muerto. Me gusta hacer la primera parada en León, a donde debo llegar más o menos en doce horas». Si lo logra, habrá rodado a unos 35 kilómetros por hora de media hasta ese momento y el sueño de bajar de 24 horas seguirá siendo posible.

El reto de la noche

Por experiencia, el donostiarra sabe que la máxima dificultad estriba en superar la noche, adentrándose ya en carreteras gallegas y su complicada orografía. «Por la noche te asaltan los miedos. En el primer intento, me dormí bajando la Cruz de Hierro. Me fui contra una iglesia, pero afortunadamente no me hice nada. Lo peor es entre las cinco y las ocho de la mañana, pasando la trilogía de la Cruz de Hierro, Piedrafita y Cebreiro».

Saber escalonar las paradas para descansar y para cambiarse de ropa es importante, «porque con el paso de los kilómetros y las horas pierdes toda la frescura y los reflejos. Lo peor son los cambios de temperatura. Pasas de calor a bajo cero en alguna cima, es increíble que haga tanto frío en verano. Es importante saber medirte».

La exigencia física es brutal. «El año pasado perdí nueve kilos. Bebo litro y medio por hora, entre sales y agua. Como sushi, que es un alimento muy completo porque te aporta de todo. Dejo las barritas y sobre todo los geles para el final, para cuando quedan cuatro o cinco horas».

El reto de Azparren se presentó ayer a mediodía en la sede central del Banco Sabadell en Donostia, con la presencia de su director general, Jon Mikel Korta, que aseguró que «es un orgullo patrocinar esta aventura heroica». Paco Rodrigo, de Etxeondo, también acompañó a Azparren, lo mismo que Javi Lasa de SMW Autoblok y demás patrocinadores.

Mikel Azparren estará pendiente de las previsiones meteorológicas para decidir el momento de dar la primera pedalada en la colegiata de Roncesvalles y ser, aún más, el peregrino más rápido del Camino de Santiago.