Skateboard

Con su patín al fin del mundo

En acción. El donostiarra Ian Campbell patina en el skatepark de Zarautz. / PABLO RIBERA
En acción. El donostiarra Ian Campbell patina en el skatepark de Zarautz. / PABLO RIBERA

El donostiarra Ian Campbell, campeón de España de Skate de Rampa, afirma que «el skate lo es todo para mí, es mi forma de vida» |

MIKEL DEL VAL

Ian Campbell (San Sebastián, 1995) se proclamó el pasado 1 de diciembre en Valencia campeón de España de Skate de Rampa. Mientras trata de asimilar «poco a poco» lo que ha logrado, el joven donostiarra tiene claro que «es el mayor logro de mi carrera». Campbell sigue en una nube tras su reciente éxito. Como es habitual en él, salió a la pista con la intención de disfrutar al máximo del campeonato. Admite que «no esperaba ganar, fue una sorpresa. No partía con ese objetivo, pensaba que iba a ser segundo como el año pasado, pero gané. Estoy muy contento».

Ya con el entorchado de campeón de España de su modalidad, califica como «buena» la presente temporada. «Me ha ido mejor que la anterior. He sido más constante, he tenido la suerte de no lesionarme. El año pasado me lesioné y no tuve la continuidad que me hubiera gustado».

A sus 23 años, Campbell rememora cómo empezó a patinar. «La afición al skate me viene de mi padre. Fue él quien me montó en un patín por primera vez. De pequeño iba con él a patinar al skatepark de Anoeta. El skate es algo que me apasiona y que me une a mi aita».

El skate como «terapia»

Durante todos estos años Campbell ha tenido la oportunidad de desarrollar su afición al skate y afirma rotundamente que «lo es todo para mí, es mi forma de vida. Es algo que siempre ha estado ahí, en las buenas y en las malas. Muchas veces me ha servido como una especie de terapia. Gracias al skate he podido hacer muchos amigos, los cuales han acabado siendo mis mejores amistades. También me ha permitido viajar y conocer nuevos sitios».

El skate no es un deporte mayoritario en la sociedad. «Es muy difícil vivir de ello, y más en mi modalidad. Hay mucho nivel, pero hay poca gente que vive de ello». Campbell compagina su gran pasión con su trabajo como fisioterapeuta. «Terminé la carrera hace año y medio y ya llevo un tiempo ejerciendo en una consulta de Bilbao. Compagino bien el trabajo con el skate. Les planteé mi situación y la entendieron bien. Uso mis vacaciones para hacer los eventos y me animan con ello», confiesa.

Campbell vive en Algorta y patina en el pueblo en el que reside. También suele ir a Las Arenas o a Leioa a prepararse. El skatepark de Leioa le queda más a desmano, pero acude porque «es similar al tipo de instalación que hay en los campeonatos».

Un viajero consumado

Campbell tiene el skate en su ADN y tiene claro que «me gustaría relacionar mi vida laboral en torno al patín. La fisioterapia me permite estar en contacto con muchos casos y me encantaría enfocar mi profesión al skate». Mientras tanto, seguirá «patinando, disfrutando de lo que hago y viajando por todo el mundo». Viajes que le encantaría que le llevaran a Brasil o de vuelta a Estados Unidos.