Golf

Otaegui, a caballo entre San Sebastián, Hossegor y Dubái

'El Pirata', como se le conoce en el circuito, ha fijado su residencia en el emirato para poder entrenar siempre con buen tiempo

A.V. SAN SEBASTIÁN.

Adrián Otaegui es donostiarra «de la cabeza a los pies», aunque ha residido en Iparralde, primero en Hendaia y después en Hossegor. «A los doce años nos trasladamos cerca de Hossegor, entre otras razones, por la proximidad al campo de golf que hay. En mi casa teníamos claro que había que intentar el proyecto de hacerme profesional. Yo quería y fue mi padre el que me ayudó a hacerlo», confiesa.

Otaegui recuerda que empuñó un palo de golf por primera vez en la cancha de prácticas que hay en la corniche entre Hendaia y San Juan de Luz. «Normalmente jugaba en Francia pero empecé a dejarme caer por Goiburu, en Andoain, donde desde el principio me sentí muy bien acogido. Algunos de sus socios jugaban en Francia y coincidía con ellos. Entablé amistad y entre semana me entrenaba en Francia y los fines de semana en Goiburu». Y empezó a ganar torneos uno detrás de otro. «A nivel nacional siempre estaba arriba. Con 16 años gané el Campeonato de España cadete; con 17-18 era el mejor de mi edad y en ese momento gané el Campeonato de España absoluto. Ahí fue cuando me hice profesional, en julio de 2011. Ese año jugué como invitado algunos torneos en la Challengue Tour hasta que en 2014 entré ya en el Circuito Europeo».

Hoy Otaegui reside en Dubái, donde dice tiene el buen tiempo asegurado para jugar a golf, algunos de los mejores campos del mundo y una posición geográfica estratégica que le permite volar desde su aeropuerto a cualquier parte del mundo ahorrándose trasbordos. «Es una ciudad en la que cada vez me siento más cómodo y en la que puedo entrenarme con otros profesionales que también han fijado su residencia en Dubái».

En mitad del desierto ha nacido una peña en su nombre que se suma a la que ya existe en San Sebastián. Es la peña en apoyo al 'Pirata', como se le conoce en el circuito. Es un apodo que le gusta y que le identifica con una silueta de un pirata en la bolsa de palos. Le respaldan la firma de coches Infinity, Al Laith, Adidas y Taylor Made. Y las que vendrán.

A Otaegui no le pesa poder llegar a ser el sucesor de José María Olazabal. «Me queda mucho. Él es un referente para mí. Le conozco desde que tenía diez años. Siempre me ha apoyado y he podido entrenar mucho con él en Hossegor. Poder tener la oportunidad de aprender y jugar con él y en otras ocasiones con Telleria, Pello Iguaran, Jesús Legarrea o Arruti ha sido un lujo».

En los próximos días tratará de desconectar antes de encarar la nueva temporada. Aprovechará para andar en bicicleta y esquiar «sin arriesgar nada».

 

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