Rugby

En el nuevo Anoeta ya se chuta a palos

El rugby vuelve al estadio. Kevin y el jugador del Biarritz Olympique, Asier Usarraga, calientan el Samoa-EE.UU

Álvaro Vicente
ÁLVARO VICENTE

El jugador de rugby toma carrerilla, arma su pierna derecha y el balón pasa limpio por encima del larguero. Tampoco se le da mal al jugador de fútbol el reto de chutar el oval a portería desde el punto de penalti. El objetivo para el que se han juntado está cumplido: se trata de reinaugurar el estadio de Anoeta para el rugby como antesala del encuentro que jugarán las selecciones de Estados Unidos y Samoa el 10 de noviembre. Será el primer partido de rugby, dos años después del último que se jugó en el estadio, tras realizarse la remodelación. «Va a ser un partidazo en toda regla entre grandes equipos. El aficionado seguro que responde como se merece porque es un espectáculo de primer nivel que pocas veces se ve por estos lares», advierten los dos protagonistas.

El partido supone la confirmación de que Anoeta, como quedó estipulado entre las partes implicadas en la remodelación, puede albergar otras actividades distintas al fútbol y, también por qué no decirlo, permite que San Sebastian vuelva a ser la ciudad del rugby en Hegoalde tras birlarle San Mamés dos finales europeas en los últimos meses.

Estados Unidos, la quince en el ránking mundial, y Samoa, la dieciséis, estarán en el próximo Campeonato del Mundo de Japón 2019. En Anoeta se jugarán su estatus y también conservar su puesto en esa clasificación mundial por puntos.

A Kevin Rodrigues (Baiona, 1994) nunca le ha dado por el rugby, aunque siendo de Baiona no se le hace extraño coger el balón oval. Desvela que su primo juega en el Anglet, en Tercera división del rugby francés, y relata una anécdota graciosa que le ocurrió hace un tiempo: «Un día fui a verle y llegué cinco minutos tarde con el partido empezado. Buscaba y buscaba y no le veía hasta que alguien nos dijo que le habían expulsado con tarjeta roja. Es lo que tiene tanto contacto...».

Los dos protagonistas han hecho el camino inverso: Kevin se vino desde Iparralde a Astigarraga con el deseo de convertirse en jugador de futbol de Primera y Asier Usarraga (Donostia, 1994) se fue desde San Sebastian a Biarritz para ser alguien en el rugby. Uno y otro han conseguido el objetivo o al menos están en ese camino. Kevin está cada vez más asentado en el primer equipo de la Real, en el que debutó el 29 de enero del año pasado en el Bernabéu, y Usarraga es hoy una de las referencias en el Biarritz Olympique, uno de los grandes equipos del rugby francés que trata ahora de recuperar su sitio en el Top 14, la primera división gala. «Dicen que es difícil llegar pero mucho más mantenerse...», advierte el jugador de la Real, que mañana volverá a ocupar el puesto de lateral izquierdo en el partido que la Real juega en Anoeta ante el Girona a partir de las 21.00 horas. En la hierba que ahora pisan, la Real tratará de lograr la segunda victoria seguida tras asaltar San Mamés. Usarraga también por esas fechas se impuso en el derbi ante el Baiona, en el que fue elegido MVP del partido. «Lo hicimos bien, ganamos el partido más especial de la temporada, pero esto no para. El objetivo es estar arriba de la tabla para tener opciones de ascender», advierte tratando de quitarse importancia. Actuaciones como esa le han llevado a la selección española.

De la base al primer equipo

Uno y otro han escalado todas las categorías de la Real y el Biarritz Olympique. Kevin empezó a entrenarse en Zubieta cuando era alevín y Usarraga, que también jugó a hockey hierba, aterrizó en Biarritz en juveniles después de despuntar en el Bera Bera y en el Atlético San Sebastián. En este tiempo siempre ha jugado en el Biarritz salvo una temporada, la pasada, en la que probó en el Albi de Toulousse. «Esos años no fueron fáciles –recuerda en alusión a sus primeros pasos en el Biarritz– porque el aita me llevaba en coche tres veces por semana a Biarritz para entrenar y regresábamos tarde a casa, pero ese esfuerzo ha merecido la pena».

Usarraga ha ganado cerca de quince kilos de masa muscular desde que se decidió a probar suerte y debutó con 19 años en el Biarritz. Esa presencia física le permite frenar a todo rival que se ponga por delante desde su puesto en la tercera línea, «lo que viene a ser un central en el fútbol». Y además ha tenido tiempo de cursar un grado superior de electricidad y también está camino de formarse como entrenador.

Kevin sabe bien lo que supone perder el derbi de rugby en Iparralde: «El pique entre los dos viene de lejos. En los días antes y después del derbi no se habla de otra cosa, pero lo mejor es que todo se lleva en un ambiente sano y deportivo, como es el rubgy».

Confiesa que no pudo ver en directo ese enfrentamiento porque bastante tiene con sus partidos y viajes con la selección, pero sí prevé asistir al Samoa-Estados Unidos. La Real jugará la víspera en Valencia ante el Levante.

Usarraga augura un partido «muy físico» entre dos selecciones que cada vez están más cerca de las grandes del mundo. «Samoa tiene jugadores súper fuertes, tienen un físico privilegiado, y van mucho al contacto, mientras que Estados Unidos está progresando a pasos agigantados, su liga cada vez está más profesionalizada y al orden táctico que siempre le he caracterizado se une ahora una presencia física importante. Es un choque de trenes en toda regla».

A Kevin «ese contacto físico, esas ganas de derrotar al otro», es lo que más le gusta del rugby. «Ya tengo ganas de que llegue el día», advierte.

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