Caballos

¡Te lo merecías, Hipodamo de Mileto!

Clement Cadel, a lomos de 'Hipodamo de Mileto', celebra el triunfo antes de cruzar la meta./P. MARTÍNEZ
Clement Cadel, a lomos de 'Hipodamo de Mileto', celebra el triunfo antes de cruzar la meta. / P. MARTÍNEZ

El pensionista de José Calderón obtiene una incontestable victoria en el Gran Premio de San Sebastián, que clausura la temporada estival

Imanol Arruti
IMANOL ARRUTISAN SEBASTIÁN.

No había más que darse una vuelta por el recinto de ganadores para comprobar lo que significó el triunfo de 'Hipodamo de Mileto' en el gran premio de clausura. Abrazos, emoción, alivio, y por encima de todo, una inmensa alegría. José Calderón, preparador del caballo, se ha ganado a pulso el cariño de toda la afición donostiarra, así como de todo el mundillo hípico. Su apuesta por Donostia, su dedicación y trabajo, siempre desde la humildad, merecían al menos la recompensa de ganar el Gran Premio de San Sebastián. No es la Copa de Oro, pero sí una victoria de prestigio que pone en valor todos los méritos del caballo y de su equipo.

Decía el entrenador gaditano tras la carrera que la de ayer fue la mejor actuación de 'Hipodamo de Mileto' en San Sebastián. Cadel volvió a notar su querencia a tirar la mano izquierda, y aunque en la recta del río sufrió un corte, se rehizo para poner de manifiesto toda su superioridad en el momento de la verdad. No ganó ni por el barro, ni por el hipódromo, ni por el recorrido. Su victoria se fundamenta básicamente en que es el mejor. Y los grandes premios los ganan casi siempre los campeones. Se encargó de poner el ritmo 'Shehab', su compañero de colores, que esta vez sí le brindó una ayuda que el líder de la cuadra no desaprovechó. Se corría el riesgo de que la carrera fuese táctica, teniendo en cuenta que el terreno (blando, 3.9) era toda una amenaza para cualquiera.

Enorme Cadel en la silla

Un error en la estrategia podía pagarse muy caro. Pero Clement Cadel no falló. Al jinete francés se le vio eufórico tras su triunfo, síntoma de todo lo que ha llevado dentro desde su derrota en el Gran Premio de Madrid. En la Copa estuvo en su sitio, pero necesitaba volver a ganar para reencontrares. Y lo hizo gustándose.

Aprovechando el carril más exterior colocó a 'Hipodamo de Mileto' en una posición inmejorable y el alazán respondió como lo hacen los caballos de su talento. Tras tumbar al honrado 'Tuvalu', los últimos metros fueron puro deleite para el ganador y su jockey, que lo celebró como si del Oro se tratase. Por detrás la lucha por la plata fue enorme entre 'Tuvalu' y 'Sant'Alberto', que al sentir el terreno blando renació. Su eterno mano a mano se decantó en favor de 'Tuvalu', que no obstante volvió a confirmar que hoy por hoy no está para plantar cara a este 'Hipodamo de Mileto'.

El alazán de Nanina tiró ayer por tierra varios falsos mitos. Sí sabe ganar a media derecha. Sí puede brillar en San Sebastián. Va bien en blando y en seco. Y también puede competir al máximo corriendo con poco descanso. José Calderón, que lo conoce como si de un hijo se tratase, se la había jugado asegurando que su caballo estaba perfecto tras correr la Copa de Oro. El preparador gaditano nos decía que «a partir de ahora llega lo mejor. Es un caballo con nacimiento tardío y con un origen para ser mejor con la edad». Nosotros le esperamos el año que viene.

Buenas carreras

La mañana ya cogió buen aire para el preparador José Calderón en la previa, con el doblete de 'Sang Espagnola' y 'Costa Esmeralda' en la primera manga del hándicap. La segunda parte fue para una situadísima 'Scheme of the Moon', que ya había avisado de que pronto pasaría por caja. Algo que no ha dejado de hacer últimamente el tordo 'Kuvasz', que se encuentra pletórico, y al que si además le das terreno blando, se convierte en una máquina de hacer billetes. El buen 'Southern Strife' impuso la lógica en la carrera de venta desmintiendo los rumores que decían que no marchaba en terreno blando.

 

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