Montaña

Maite Maiora estrena año con nuevos retos

La corredora de montaña Maite Maiora está inmersa en los entrenamiento de la nueva temporada repleta de cambios./FOTOIOSU_PHOTOGRAPHY
La corredora de montaña Maite Maiora está inmersa en los entrenamiento de la nueva temporada repleta de cambios. / FOTOIOSU_PHOTOGRAPHY

La corredora de montaña de Mendaro comienza un nuevo ciclo en el que apuesta por la ultradistancia y una nueva marca

ELISA BELAUNTZARAN

Maite Maiora afronta 2019 con mucha ilusión y ganas. Eso no es nuevo en la corredora de montaña de Mendaro pero este año viene cargado de novedades para Maiora ya que estrena patrocinador y apuesta por la ultradistancia. Maiora anunciaba hace unas semanas en su perfil de redes sociales el cambio de patrocinador, cerrando así un ciclo de 5 años junto a la marca italiana La Sportiva y comenzando con RaidLight, marca francesa que celebra este año su vigésimo aniversario diseñando ropa, mochilas y zapatillas especializadas. Este año, por un lado, se produce un cambio en su patrocinador y, por otro, «en el cambio de filosofía de carreras y vivencias».

La mendaroarra finalizó 2018 siendo galardonada por la prensa guipuzcoana y ha empezado este año «contenta y motivada para la nueva temporada. Entrenando y disfrutando». Esta temporada «he elegido participar en ultras y me estrenaré en las 100 millas. Voy a hacer la UTMB, o mejor dicho llegar a la salida de la UTMB sin ningún problema».

Maiora ya tiene experiencia en esta modalidad. «La gente se cree que yo no he hecho ultradistancia pero eso no es cierto. Sí que es verdad que al año hacía uno o dos ultras y nunca he hecho una milla. Me estoy dando cuenta que me gusta entrenar pero en intensidades altas y rápido creo que cada vez me cuesta más. Los ultras son competiciones en el que sientes un trabajo en equipo. Dependes también de la gente que te ayuda y eso es muy bonito. En plena carrera les ves cada unas cuantas horas y kilómetros y luego te vas. Ellos están tensos porque no saben como está el corredor y luego apareces y se ponen contentos; no sé, a mi me gusta ese trabajo en equipo. Algo parecido pero con los entrenamientos también».

«Mi gran reto será hacer la UTMB o llegar a la salida de la UTMB sin ningún problema»

La corredora de montaña reconoce que «nunca me he atrevido con esa distancia pero siempre he tenido claro que si me echaba a la piscina sería en Chamonix y en la UTMB». El objetivo para ella es clasificarse en la final del circuito Ultra-Trail World Tour. Según sus planes, «correré en Madeira a finales de abril y en Lavaredo a finales de junio. Si acabo esos dos ya es suficiente para puntuar. La UTMB también cuenta para el circuito pero yo lo quiero hacer por la carrera y no porque esté dentro de ninguna copa».

La mendaroarra continúa con su pasión aunque haya cambios este año y dentro de sus citas ineludibles estará la Zegama-Aizkorri. Ha hecho «borrón y cuenta nueva» a la hora de recordar la edición de 2018. Fiel a su carácter, «este año estaré en la salida» demostrando su gran experiencia y su gran valor como deportista. «Los años no pasan en balde y un poco 'perro viejo' ya soy. También conozco muy bien mi cuerpo y sé los ritmos que aguanto, la ropa que me va mejor y estas cositas que parecen tonterías pero que no lo son».

Además, tiene previsto, «como algo diferente, hacer el triatlón de Alpe D´Huez, no sé como se me dará pero estoy muy ilusionada con esto. En realidad pensando en mi participación del triatlón necesitaré nadar mucho más de lo habitual y también aumentaré mis entrenamientos en bici. En definitiva, los entrenos serán más largos».

La mendaroarra asegura que «este año estaré en la salida de la Zegama-Aizkorri»

A la hora de resumir su experiencia de todos estos años como corredora de montaña, asegura que «creo que al final es un modo de vida. Pero creo que todo ello me ha madurado en muchos aspectos de la vida. Me siento una persona afortunada y feliz. Espero no separarme de la montaña en mi vida» Ya que insiste en que «toda mi vida he ido al monte, andando antes, con la tabla de snow a la espalda y ahora más bien corriendo».

Maiora no para. «Ahora en invierno también hago esquí de travesía y este año corro con la Euskal Selekzioa. Esta siendo un año pobre de nieve pero estos tres meses intentaré dar la talla con el equipo». La corredora ha reconocido tener pendiente «el reto 0.4.0». Reto que consiste en subir al Teide, situado a 4.000 metros, desde la orilla del mar y bajar. «A finales de 2017 Emelie Forsberg lo hizo y marcó un récord». Pero la de Mendaro también tiene otros retos: uno de ellos es el «Aconcagua o algún otro monte, montes que tienen su dificultad por la altura y tratarlos de hacer en el menor tiempo. Igual que subir a un monte muy alto aunque no sea objetivo el cronómetro».