Mundial

Macedonia pone a prueba la estrategia y defensa de Jordi Ribera

El ataque balcánico, con siete hombres, otra dura prueba para España, hoy a partir de las 20.30 horas

M.A. PINTADO

España afronta el partido más decisivo de la fase de grupos del Mundial tanto por la calidad del rival como porque la victoria le dará la opción de luchar por el liderato frente a Croacia. Y no es una cuestión menor, a tenor de cómo se desarrollan los otros grupos y los cruces que se avecinan. El choque ante Macedonia de esta noche (20.30, Olympiahalle de Múnich) presenta, además, una especial circunstancia como es el enfrentamiento ante un estilo de juego similar, exportado por el vallisoletano Raúl González, considerado uno de los mejores entrenadores del mundo, a la pequeña república balcánica.

Hace apenas un lustro, Macedonia apenas destacaba en el balonmano mundial, pero la llegada de Raúl González al banquillo del Vardar revolucionó por completo el estilo y el estatus de la pequeña república. La conquista de la Liga de Campeones, por encima de los poderosos clubes alemanes, franceses y españoles, hizo subir como la espuma a Macedonia en el ranking del balonmano mundial.

El técnico vallisoletano, con la ayuda primero de David Davis y después de Roberto García Parrondo, otros dos excompañeros en el desaparecido BM Valladolid, ha dotado a la selección balcánica de un estilo de juego muy dinámico y sobre todo ha sabido sacar provecho tanto de las características de sus jugadores como de las carencias de su juego.

Un bloque veterano

El veteranísimo Kiryl Lazarov, con 38 años, continúa siendo el alma del equipo. El zurdo lateral suele ser el que inicia las jugadas, el que crea la superioridad y también el brazo ejecutor de los lanzamientos. Está acompañado de otros veteranos como los porteros Rivtoski y Mitrevski, su hermano Filip Lazarov, el lateral Markovski e incluso el pivote Stoilov, que superan la treintena de años y son el soporte de la selección. La incorporación de nuevos talentos se hace con cuentagotas, como son los casos de Talevski y Kuzmanovski, que han ofrecido un excelente rendimiento junto a los ya fijos como Manaskov, Georgevski y Popovski, a la espera de que otros más jóvenes den un paso adelante.