Pyeongchang 2018

«Ser abanderado es un regalo de cumpleaños»

El donostiarra Lucas Eguibar posa sonriente durante la entrevista para este periódico en San Sebastián./ARIZMENDI
El donostiarra Lucas Eguibar posa sonriente durante la entrevista para este periódico en San Sebastián. / ARIZMENDI

La ceremonia de inauguración se celebrará en la localidad surcoreana de Pyeongchang el próximo 9 de febrero, día de su cumpleaños

RAÚL MELERO/O. O. GUINEASAN SEBASTIÁN.

Puede que sea una señal que anticipe su éxito deportivo en los Juegos Olímpicos de Invierno en Pyeongchang (Corea del Sur), pero Lucas Eguibar ha sido designado por el Comité Olímpico Español (COE) como abanderado del equipo en la ceremonia inaugural, que coincidirá con su cumpleaños, el 9 de febrero. El donostiarra soplará 24 velas bajo la llama olímpica.

Será su segunda participación en unos Juegos, tras conseguir un diploma (fue séptimo) en Sochi 2014, pero su primer desfile olímpico: «Es un orgullo ser el abanderado, y me muero de ganas por estar allí», afirma desde Bulgaria, donde le espera una prueba de la Copa del Mundo.

- ¿Qué supone ser abanderado?

- Si el hecho de representar a España en unos Juegos ya es un orgullo, imagínate si además eres el abanderado. Estoy supercontento, es un gran regalo de cumpleaños y me muero de ganas por estar allí.

- ¿Cuándo ha recibido la noticia?

- Oficialmente, hace apenas un rato. Al mediodía un medio, creo que Marca, lo había colgado en su web y un periodista me ha llamado para conocer mis impresiones, pero hasta que no se ha hecho oficial...

- Está en Bulgaria, ¿no?

- Sí, porque este fin de semana compito en la Copa del Mundo.

- Parecía un secreto a voces, pero ¿lo esperaba?

- Sabía que podía ser elegido y me hacía ilusión pero si al final no lo era tampoco pasaba nada. Hay más españoles en el equipo y me habría alegrado por el elegido.

- ¿Esta designación le carga de aún más responsabilidad?

- Sobre todo me carga de orgullo y de ganas de estar ahí. Una vez allí creo que sentiré más nervios. Va a ser mi primer desfile, porque en Sochi no pudimos vivir esa experiencia, y quiero vivirlo al máximo.

- Ha sido 'trending topic' en Twitter, le felicitan grandes deportistas e instituciones... ¿Esta designación está teniendo mayor repercusión que sus éxitos deportivos?

- Sin duda. Está siendo muy potente. Si te pones a pensar en que en los Juegos de Río el abanderado fue Rafa Nadal y yo soy el siguiente... Sé que Nadal está a un nivel que no tiene nada que ver con el mío, pero es algo impresionante y lo quiero disfrutar mucho.

- ¿Lo va a poder celebrar en Bulgaria o se impone la competición?

- Me he puesto muy contento, he podido hablarlo con mi gente, pero estoy concentrando para la carrera, porque una Copa del Mundo siempre es muy importante.

- Hace poco pasó por casa, lo que se agradecerá tras tanto viaje...

- Siempre se disfruta de estar en casa. No va a ser la última vez, porque antes de los Juegos volveré a Donostia hacia el 4 de febrero. Mi idea es estar un par de días o así y luego emprender el viaje a Corea del Sur.

- La siguiente visita a Donostia, ¿con una medalla al cuello?

- (Ríe) Ojalá. Sería increíble.

- Si quiere vamos haciendo la previsión de la foto. ¿Qué sitio elige? ¿La Concha como cuando posó al ganar la Copa del Mundo en 2015?

- Me la saqué con el trofeo de la Copa del Mundo y hacerlo con una medalla olímpica molaría bastante, sí.

- Cuando uno está en casa, también seguirá entrenando, ¿no?

- Sí, claro. Uno no descuida el trabajo, no puedo hacerlo. Cuando vengo a casa no puedo entrenar en pista y aprovecho para ponerme a punto en el gimnasio y trabajar cosas que por ejemplo no puedo hacer cuando estoy en las estaciones.

- ¿En qué punto de forma está?

- Estoy bien. El último fin de semana participé en Turquía en dos pruebas que no fueron bien del todo y aún tengo dos más. Ahora mismo te diría que me encuentro bastante bien. En las pruebas de diciembre me quedé contento de cómo me salieron las cosas, luego tuve un poco de irregularidad con algunas bajadas que no estuve tan fino, pero luego llegaron otras en las que me salió todo muy bien. Así que nada, yo creo que apunto hacia arriba.

«El anterior abanderado fue Nadal; sé que él está a otro nivel, pero es algo que impresiona»

- ¿Qué le queda hasta los Juegos?

- Desde mañana compito en Bansko, Bulgaria, y la otra competición será en Feldberg, Alemania.

- No paran entonces, ¿no?

- No paramos, no. Ahora tenemos mogollón de viajes y luego ese 'break' en casa para coger fuerzas porque a la vuelta de la esquina están los Juegos Olímpicos.

- ¿No es un poco extraño tener competiciones tan importantes antes de unos Juegos Olímpicos?

- Son competiciones para ir afinando la forma porque lo realmente importante son los Juegos y hay que llegar bien al primer día de competición. A partir de aquí no voy de paseo. Si veo que hay opción, voy a ir a ganar. Son competiciones importantes, de la Copa del Mundo, y tienen su relevancia. Además sirven para subir posiciones y nos jugamos bastantes puntos, así que nada, a tirar hacia delante y a por todas.

- No pudo gozar de la tamborrada.

- Qué va. Ojalá la Marcha de San Sebastián me ayude a hacer una buena bajada.

- Por cierto, aunque el fin de semana no tuvo mucha suerte, Turquía le traerá buen recuerdo, ¿no?

- Sí, en Erzurum conseguí el título mundial júnior en 2013.

- En un deporte como el suyo, ¿es importante controlar la presión?

- Sí. Es duro porque te lo juegas todo en una bajada. Trato siempre de estar cerca de los amigos porque muchas veces son válvulas de escape. Para llegar a una final, por ejemplo, tienes que haber hecho tres o cuatro bajadas buenas, pero en una competición final hay mucha presión.

- ¿Viaja solo o va acompañado?

- Eso es otra cosa, como ocurre ahora. Fíjate, Turquía, Bulgaria y Alemania cada fin de semana. Son muchos viajes solo y pocas veces tengo tiempo de ir a casa y desconectar. Por eso intento estar cerca de mis amigos, que me sirven por un lado de apoyo en los malos momentos y por otro para desconectar y olvidarme un poco de la competición.

- ¿Y cuando está solo?

- Yo creo que lo llevo bien. Me gusta que la gente preste atención a lo que hago, que salga en los medios de comunicación, pero yo voy a lo mío. A hacer mi carrera y disfrutar.

- ¿Ayuda que ya sepa lo que es competir en unos Juegos por su experiencia en Sochi hace cuatro años?

- Claro que ayuda. Aunque será distinto, tengo ya esa dosis de experiencia que quizá te haga estar un puesto por arriba, y en una carrera igualada eso es fundamental. Tampoco pienso mucho en eso, porque entre unos Juegos y los siguientes hay cuatro años, así que está bien la experiencia adquirida pero no es definitiva. Ahora, lo que tengo en mente es disfrutar de estos Juegos y a ver si puedo volver con medalla.

- ¿En el snowboard se guardan algo en las bajadas previas a la final o van a tope desde el inicio?

- Sí, siempre es igual en nuestro deporte: todo el mundo va a saco en todas las competiciones. Da igual que sean los Juegos u otras.

- ¿Tendrá más rivales o el coto de favoritos al podio es más cerrado?

- En los Juegos Olímpicos está más cerrado ya que cada país tiene solo cuatro plazas para cada disciplina. Si te fijas en el ranking mundial, hay siete estadounidenses entre los treinta primeros, pero por esa regla tres se van quedar fuera. Eso pasará a países punteros como Austria o Italia, así que te vas quitando a gente buena que no se ha podido clasificar.

- ¿Qué nombres nos debemos aprender entre sus rivales?

- Alex Pullin, de Australia, primero del ránking; el francés Pierre Vaultier o el austríaco Alessandro Haermmerle. Hay muchos con opciones.

«Sueño con la medalla pero te la juegas en una bajada que es una batalla y puede pasar de todo»

- ¿Solo participa en la competición individual?

- En los Juegos no hay por equipos. Regino (Hernández) competirá también en individual. Hay un buen 'feeling' entre nosotros porque hace mucho que nos conocemos. Es una pena que no haya por equipos, porque nos complementamos bien.

- ¿Ha tenido acceso a cómo va a ser la pista de Pyeongchang?

- Esta semana vamos a entrenar en una réplica de la salida olímpica. Me gusta mucho, hay grandes saltos y no tiene pendientes muy pronunciadas, es una bajada muy bonita. Tienes también tu tiempo porque las curvas son muy abiertas. Te diría que es un boarder cross tamaño XXL, es una pista grande y amplia.

- ¿Cómo le va a sus características?

- Bueno, yo intento adaptarme un poco a todas, así que... Se puede decir que bien.

- Viendo las bajadas por televisión, cada competición es una pequeña batalla entre seis, ¿no?

- Eso es. Yo quiero quedar primero y cinco cabrones, con perdón, quieren lo mismo que yo. Así que es una especie de guerra virtual de dos minutos o así.

- ¿Es muy difícil controlar a los contrincantes?

- La gran dificultad de esta especialidad es que puedes bajar muy fino pero hay cinco más contigo y puede pasar de todo. Que te cierren en un salto o que en una curva sin querer te desequilibren. Por eso digo que el componente fortuna es muy importante. Hay que ir con los cinco sentidos. Por ejemplo, no fijarse solo en Pullin o Vaultier, que ahora son los números uno y dos de la clasificación. Lo importante es no fijarte en ellos porque te puedes equivocar y, como digo yo, hay que tener ojos en todas partes.

- ¿Va a tener apoyo de su gente en Corea del Sur?

- Sí, van a venir mi madre, mis hermanos y creo que alguna prima. También un par de amigos.

- Siempre ayuda eso, ¿no?

- Claro. Estar toda la temporada compitiendo con muchos viajes te hace pasar mucho tiempo solo. Además, en una cita como unos Juegos gusta tener gente cercana contigo.

- ¿Ha soñado cómo es esa medalla olímpica?

- Sí, claro. Siempre te lo imaginas y sueñas con poder tocarla.

- ¿Siente que tras el diploma de Sochi está ya preparado para el asalto a una medalla?

- Yo creo que sí, pero lo digo desde la humildad. La experiencia adquirida en los Juegos pasados puede ser importante pero, como he comentado antes, cada bajada es una batalla y todo puede pasar.

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