Atletismo

Kenia podría acabar como Rusia por su escándalo de dopaje

Asbel Kiprop. /Reuters
Asbel Kiprop. / Reuters

La cadena alemana ZDF desvela correos de la federación ofreciéndose a ocultar positivos de sus estrellas y un vídeo que muestra a dos atletas que estarán en Doha inyectándose EPO

MIGUEL OLMEDA

El atletismo no se ha recuperado aún del escándalo de dopaje de Estado en Rusia y ya vuelve a sufrir un terremoto contra su credibilidad. Esta vez en Kenia, la cuna del fondo mundial. No es la primera vez que un medio de comunicación destapa un entramado de dopaje en el país africano, pero la cadena de televisión alemana ZDF sí que es la única que aporta pruebas de la participación de la Federación Keniana de Atletismo (Athletics Kenya) para encubrir positivos. Algo que, de confirmarse, podría excluirla de las competiciones internacionales como le viene ocurriendo a Rusia desde noviembre de 2015.

En un reportaje de vídeo, ZDF muestra a dos atletas kenianos que participarán en el próximo Mundial de Doha inyectándose EPO en una clínica clandestina. Grabados con cámara oculta y pixeladas sus caras, ese hombre y esa mujer no serían las únicas estrellas implicadas, ya que, según un médico entrevistado por la cadena alemana que prefiere mantener su anonimato, él trabaja «con ocho atletas del actual equipo nacional». El modus operandi, sencillo: «No les dopo justo antes de una carrera o de una gran competición, usan el EPO para entrenarse».

Lo más grave que denuncia ZDF, en todo caso, es la implicación de 'Athletics Kenya' para ocultar el dopaje de sus grandes figuras en un país donde la corrupción está a la orden del día. La televisión alemana muestra cartas con el sello oficial de la Federación dirigidas a atletas y representantes en las que les avisa de un positivo y les cita «urgentemente» a una reunión para tratar el asunto. Además, les recuerda que tiene poder para asegurar la libertad de los atletas ante una posible sanción, refiriéndose a una relación directa con la Agencia Keniana Antidopaje (ADAK).

Un exempleado de ADAK lo reafirma en el reportaje: «La federación y la Agencia Antidopaje trabajan conjuntamente y ganan dinero con ello. Los propios atletas o sus representantes tienen que pagar para que se oculten los resultados de sus controles y no sean sancionados». En ese sentido, cabe echar la vista atrás para recordar la defensa del triple campeón mundial de 1.500 Asbel Kiprop, sancionado en 2018 por dar positivo en EPO. El mediofondista, que terminó muy afectado psicológicamente por la condena deportiva y social que recibió, esgrimió que los agentes de la ADAK habían manipulado su muestra para que fuera positiva ya que «no les había dado suficiente dinero».

Tanto la Federación Internacional de Atletismo (IAAF) como la Unidad de Integridad del Atletismo (AIU), un organismo independiente del máximo rector de este deporte para luchar contra las prácticas dopantes, están alertadas por ZDF. Brett Clothier, el jefe de la AIU, asume que las acusaciones de la cadena «son muy serias», aunque tampoco se sorprende: «No somos tan ingenuos como para negar los problemas de dopaje y corrupción que hay en Kenia». Clothier va un paso más allá y avanza una posible sanción tan dura como la de Rusia. «Hay cinco países que englobamos en la 'categoría A' en los que el problema del dopaje es muy intenso, por lo que deben cumplir con unas regulaciones muy estrictas. Kenia es uno de ellos, y si no las cumple la IAAF podría suspender completamente al país», asegura en el reportaje. Todo a cinco días del Mundial y diez meses de los Juegos Olímpicos.