Ajedrez

Un jaque mate por la vía exprés

Máxima concentración. Magnus Carlsen y Fabiano Caruana, cara a cara en la última partida de la final en Londres./REUTERS
Máxima concentración. Magnus Carlsen y Fabiano Caruana, cara a cara en la última partida de la final en Londres. / REUTERS

Carlsen y Caruana disputan hoy en Londres el desempate final del Mundial de ajedrez tras igualar las doce partidas previas

MIKEL DEL VAL

Hoy llega el desenlace de la final del Mundial de ajedrez que se está disputando en Londres entre el noruego Magnus Carlsen y el estadounidense Fabiano Caruana, actual campeón y aspirante, respectivamente. En las doce partidas disputadas hasta la fecha ha habido tablas, algo muy inusual, y el marcador, a la espera de la partida final, refleja un empate a seis.

El ajedrez es un deporte que se practica a ritmo clásico, con partidas lentas de cinco horas, donde los contrincantes tienen tiempo para pensar y madurar sus jugadas y donde resulta complicado sorprender a los rivales. Las doce primeras partidas de la final se han saldado con tablas, por lo que no han servido para conocer al nuevo campeón mundial. Por ello, el desenlace final de hoy se jugará a cuatro partidas semirrápidas. El actual campeón de Gipuzkoa de la modalidad, Iñigo Argandoña, destaca que «después de doce partidas nadie ha sido capaz de ganar. Para desempatar y conocer al nuevo campeón se jugarán cuatro partidas semirrápidas, las cuales duran menos tiempo que las clásicas, aproximadamente una hora».

Al disponer de un menor tiempo de juego, resulta más probable cometer errores y sorprender al contrario. Argandoña apunta que «ambos han demostrado tener un nivel altísimo. Cometen muy pocos fallos. Es difícil que puedan derrotarse con partidas clásicas. Al meterle más velocidad al juego es más fácil que puedan incurrir en imprecisiones».

«Carlsen era el gran favorito, pero tuvo miedo de arriesgar con ventaja, y ahora la final está al 50%» Iñigo Argandoñ, Campeón de Gipuzkoa

En el supuesto de que las partidas semirrápidas se salden de nuevo con tablas, los finalistas jugarán más partidas rápidas. De persistir la igualdad, se recurrirá al desempate definitivo, la prueba conocida como 'Armageddon'. En esta partida final el jugador con fichas blancas tendrá un minuto más de juego, pero estará obligado a ganar. En cambio, al contrincante de fichas negras le servirá con empatar para proclamarse campeón mundial.

Decisión «decepcionante»

Argandoña afirma que «el 'Armageddon' se disputa como caso extremo, para no decidir el ganador lanzando una moneda al aire. En caso de empate, el que finalice con fichas negras saldrá campeón. Si empatan, se podría dar la paradoja de que haya nuevo campeón sin haber ganado realmente».

La final llega al desempate por las tablas ofrecidas por Carlsen. Pese a que en el último encuentro contaba con ventaja para proclamarse campeón, decidió firmar las tablas, algo que ha causado gran revuelo y debate. Argandoña comenta que «es algo de lo que se está hablando mucho. La decisión de Carlsen es decepcionante porque tenía ventaja. No entiendo, y más siendo el actual campeón, que ofreciera las tablas teniendo posibilidades para ganar. Ha sido feo para el espectador. Puede que no hubiera ganado, pero tenía ventaja y más tiempo».

Llevándolo a términos futbolísticos, Argandoña define la decisión de Carlsen como «un partido que ha quedado empate a cero y sin ocasiones de gol. Carlsen tenía una leve ventaja en el juego. Se disponía a lanzar un córner a favor en el último minuto y ni siquiera lo botó».

Hoy en día el control que hay en el ajedrez es grandísimo. Todo está muy medido. Cuesta sorprender a los rivales y en gran parte es por el uso de los ordenadores. El campeón de Gipuzkoa constata que «Carlsen y Caruana tienen un equipo que les ayuda a preparar las pruebas, los cuales se entrenan con ordenadores. Las máquinas no son tan estratégicas, pero son muy fuertes. Los jugadores se preparan y analizan las jugadas mediante programas llamados módulos de análisis».

Pese a que Carlsen partía como gran candidato al título, es una incógnita predecir el resultado final. «Carlsen es el número uno en todas las modalidades y partía como favorito. Pero se vio que tuvo miedo de arriesgar aunque tenía ventaja. Ahora veo la final al cincuenta por ciento de posibilidades».

Es una de las finales más apretadas de la historia. Todas las partidas se han saldado con empate. Ninguno de los dos ha sido capaz de adjudicarse ningún juego todavía. Carlsen o Caruana, Caruana o Carlsen, está por ver quién se alza con el cetro mundial del ajedrez.

 

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