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Iker Vicente: «Mis amigos australianos tenían más esperanzas en mí que yo mismo»

Iker Vicente, en el segundo escalón del podio en Australia./
Iker Vicente, en el segundo escalón del podio en Australia.

Iñigo Goñi
IÑIGO GOÑI

Iker Vicente regresó a Otsagabia el pasado martes de su paso triunfal por tierras australianas con el subcampeonato logrado en un corte horizontal. Junto a su primo Rubén Saralegi, los aizkolaris vascos, han dejado su sello como ya lo hicieran antes otros aizkolaris como Ignacio Orbegozo 'Arria II' o Miel Mindegia.

- ¿Cómo ha sido el regreso a casa?

- Largo, con escala en Dubai. Llegamos cansados pero contentos.

«Antes de pensar en el Urrezko Aizkolariak hay que hacer un trabajo de adaptación»

- ¿Qué tal han transcurrido los veinte días que han estado en Australia?

- La experiencia ha sido buenísima, cuando partimos hacia Sídney por nuestra mente no pasaba el resultado que hemos conseguido. El objetivo y las ilusiones estaban puestas en poder entrar en la final, pero ya una vez en la final y tras conseguir el subcampeonato, la felicidad fue inmensa.

- ¿Los aizkolaris y afición australiano le han comentado algo tras la machada conseguida?

- Es el cuarto año que iba a Australia, me conocen, he hecho amigos en todo ese periodo y creo que ellos creían más en mis posibilidades que yo mismo. Me decían desde el primer día que en los campeonatos de menor rango estaba cortando muy bien y que tenía posibilidades de victoria, mientras que yo lo veía imposible. Después es cierto que en el campeonato importante el tronco suele ser más grande y estuvo a punto de ganar.

- No era la primera vez que disputaba la final.

- El año pasado logré entrar en la final y con ese resultado ya estaba satisfecho. Ningún europeo había entrado antes entre los ocho mejores y yo conseguí clasificarme séptimo. Este año ser segundo ya ha sido todo un subidón.

- Este año en la final eran nueve.

- Eso es. Por cada serie se clasificaban dos y el tercer mejor tiempo también lograba el billete.

- Las finales a un tronco deben ser como un sprint donde el más mínimo fallo se paga caro.

- No se puede perder ningún golpe, ya que eso te condena. En ese momento tienes que encontrarte físicamente en el punto ideal, el corte debe ser bueno, el tronco debe ser limpio... Son muchos factores. No hay margen de error.

- Cuando la final es a nueve y todo se decide en tan poco tiempo ¿Cómo miden los tiempos?

- Tienen puestas cámaras y también existe la fotofinish. Lo controlan de maravilla. Hay campeonatos donde terminan en el mismo golpe y a la vez y con esa fotofinish lo miden con exactitud.

- Y precisamente ese primer puesto de campeón del mundo quedó cerquísima.

- La desventaja fue menor al segundo, ni siquiera un golpe. Hubo un momento que me vi campeón. Esperaba cortar el tronco dos golpes antes. Rubén me decía que iba en cabeza y al final los nervios y ese momento final me traicionó.

- También participó en el campeonato del Mundo de corte vertical. ¿Cómo le fue?

- No pude clasificarme a la final. Acabé tercero en mi serie, pero estuve cerca. Participan los 35 mejores aizkolaris en Primera. Rubén no participó en el corte vertical. Esperaba ese resultado, ellos están más acostumbrados al corte vertical.

- Su primo Rubén se estrenaba en Australia. ¿Cómo ha sido su experiencia?

- Creo que está contento. El primer año que fui yo no tuve un guía, todo era nuevo, en cambio Rubén ha podido contar conmigo, que ya sé la dinámica que se lleva. Al margen del gran campeonato se disputan torneos más pequeños y consiguió vencer en uno, luego en el campeonato del Mundo acabó quinto en su eliminatoria.

- Una vez que ya han regresado, hay que pensar en el Urrezko Aizkolariak individual.

- Primero hay que adaptarse. Las aizkoras de Australia y los trabajos son diferentes y hace falta un periodo de adaptación cuando se va allí y a la inversa. Hay que ponerse a los trabajos de aquí, al material, los troncos, la aizkora, la técnica de lanzar el golpe es diferente... Hace falta adaptación. Suele costar.

- Al menos hasta finales de mayo no entrará en el campeonato.

- Esa es la ventaja, que no voy a tener que competir inmediatamente. En principio entraré en semifinales. La final es el segundo fin de semana de junio y como entraré en semifinales hay unos días para poder afinar.