Balonmano

Gurutz Aginagalde: «Patrocinios como el de GO fit nos ponen en el camino»

Gurutz Aginagalde./FLOREN PORTU
Gurutz Aginagalde. / FLOREN PORTU

El portero irundarra, de 41 años, jugará el sábado su último partido como profesional, el mismo día que aspira a convertirse en presidente

Borja Olazabal
BORJA OLAZABALIRUN.

Gurutz Aginagalde encabeza una candidatura en la que también aparecen: Javier Zuazua, Asier Zubiria, Gorka Wamba, Ainhoa Isarch, Igor Barandiaran, Olatz Tamayo, Urko Iturralde, Rubén Fraile, Oihana Sánchez y Jurdan Arretxe. Durante estas últimas semanas ha dado a conocer su proyecto, en el que se ha hablado mucho de la guipuzcoanización del club, de su hermano Julen y de la llegada de un nuevo patrocinador. Ayer llegó, precisamente, uno de los golpes de efecto de la campaña con el anuncio por parte de su candidatura de un acuerdo con la empresa GO fit en el caso de salir elegidos.

- A cuatro días de las elecciones han puesto sobre la mesa el acuerdo con un patrocinador...

- Así es. Hemos llegado a un acuerdo con la cadena de centros deportivos GO fit y va a ser uno de los patrocinadores del club si salimos elegidos. Es una de las empresas con las que hemos hablado y seguimos hablando con otras para lograr más acuerdos. Estamos muy agradecidos a GO fit y tenemos claro que con este tipo de patrocinios, el Bidasoa se empieza a poner en el camino de retener el talento propio y poder soñar con atraer el que se tuvo que marchar.

- Si me habla del talento que se tuvo que marchar le tengo que preguntar por su hermano Julen Aginagalde...

- En la presentación del proyecto Julen dijo que conmigo es más factible que vuelva y fue una alegría escuchar eso. Desde el primer día está informado de todo, como hermano, socio del Bidasoa, jugador... Me está ayudando muchísimo y está ilusionado con este proyecto. Se tienen que dar las circunstancias y el Bidasoa tiene que poder ficharlo, pero las ganas y la ilusión están ahí. Como aficionado y hermano, una de mis ilusiones sería ver a Julen acabar jugando de bidasotarra en Artaleku y que luego pudiera sumarse al proyecto aportando toda su experiencia y conocimientos de estos años.

- Dejemos lo concreto para ir a lo genérico. ¿Qué propone su candidatura para el Bidasoa?

- El primer equipo va muy bien y lo que va bien no se toca, menos a mitad de temporada. Y esto nos da la oportunidad de mejorar otras cosas que están por mejorar, como la cantera o la relación con los equipos de Gipuzkoa, principalmente con Hondarribia. A nivel económico tenemos que seguir buscando recursos privados, es vital si queremos crecer porque los recursos institucionales han llegado a su límite.

- Una palabra que han usado mucho durante la campaña ha sido la de 'guipuzcoanización'.

- La palabra guipuzcoanización está enfocada a las bases. Hay muchos equipos guipuzcoanos que están haciendo muy bien las cosas, muchas canteras que han superado a la del Bidasoa, pero el Bidasoa como equipo referente por historia y porque está en Asobal, debe ejercer ese liderazgo. Y no solo para recibir, también para ayudar a esos equipos y abrir vías de comunicación que hace tiempo se perdieron. Tenemos que crecer todos de la mano.

«Una de mis ilusiones sería ver a Julen acabar su carrera jugando como bidasotarra»

«La deuda ha crecido y uno de los objetivos tiene que ser acabar con ese lastre»

- Pero con el primer equipo del Bidasoa ya entrenan jugadores del Zarautz o el Usurbil. ¿Cuál es la diferencia con lo que propone?

- El matiz está en la continuidad. No tiene que ser algo puntual, si no un trabajo de largo recorrido y pensando que no solo el Bidasoa debe tener el privilegio de coger jugadores, si no que tenemos unas obligaciones. Si coges y coges, pasa lo que ha pasado en los últimos años, que los equipos se desmarcan del camino del Bidasoa. Nos gustaría que la gente de Gipuzkoa cogiera más fuerza e importancia en el equipo. La ilusión sería que el día de mañana hubiera más jugadores guipuzcoanos, o del norte de Navarra y Bizkaia.

- Otro tema. ¿Cómo ve la economía del club?

- Hace siete años el club estuvo a punto de desaparecer y es cierto que la situación ha mejorado desde entonces, pero también es verdad que en los últimos años la deuda ha ido creciendo. No se ha aprovechado el buen momento del equipo para generar recursos privados y poder finiquitar ese gran lastre que es la deuda. Es verdad que el Bidasoa era un enfermo que estaba en la UVI y ahora está en planta, pero la evolución es negativa con el incremento de la deuda.

- ¿Es un objetivo de su proyecto acabar con la deuda?

- Sin duda alguna es un objetivo. Si queremos crecer aun más, como lo ha hecho el primer equipo, tenemos que quitarnos ese lastre de una deuda que está creciendo. El balonmano está cambiando, es el momento de dar un paso más, y los equipos que están trabajando como en los últimos años se van a quedar estancados.

- El sábado jugará su último partido. ¿Cómo lo lleva?

- Con pena por dejar Logroño después de catorce años, pero con mucha ilusión de poder presidir el Bidasoa. Hemos trabajado mucho durante estos meses y espero ser elegido para poder trabajar para el Bidasoa.

 

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