La Prórroga

Un crossfitero donostiarra que hace historia

Ilusión. Alex Anasagasti, en el gimnasio donostiarra donde se entrena a diario. / LUSA
Ilusión. Alex Anasagasti, en el gimnasio donostiarra donde se entrena a diario. / LUSA

Alex Anasagasti representará a España en la competición internacional que se celebra en agosto en Madison |

SARA ECHEVARRIA

Superación, sacrificio, esfuerzo y compromiso. Esas son las palabras que desde hace seis años marcan el modo de vida de Alex Anasagasti, el donostiarra que encabeza el mundo del crossfit nacional. A sus 27 años lo ha vuelto a hacer. Repite primera posición en el CrossFit Open de España. Es el primer atleta individual nacional en clasificarse para la máxima categoría de este deporte, «tan exigente como adictivo», que se ha extendido rápidamente por el mundo. Junto a Sara Alicia Fernández, la ganadora femenina, representarán a España en Madison, Wisconsin, donde se celebrarán a principios de agosto los CrossFit Games 2019. Hasta entonces, reconoce que seguirá con su duro entrenamiento, que en ocasiones se alarga hasta las cinco horas, porque «no hay que confiarse». Se enfrentará a los mejores de cada país, a los que hayan ganado alguna competición asociada a CrossFit y a los veinte primeros atletas del 'open' a nivel mundial, en una competición «de mucho nivel y para la que hay que estar muy bien preparado».

No borra la sonrisa de su rostro. No oculta su satisfacción, porque, a pesar de «no haber sido un año fácil en absoluto», vuelve a coronarse como 'el hombre más en forma' de España. «Ahora toca ir a por todas en Estados Unidos», insiste. Aunque su objetivo no es hacerse con la primera posición, es consciente de que «con quedar entre los 50 primeros estaré feliz». Reconoce que podrá conseguir el objetivo que se ha fijado, «incluso un puesto mejor en el ranking, pero hay que tirar a lo bajo, para no llevarse un disgusto».

Debido a la lesión que sufrió el año pasado en los regionales, no pudo disfrutar del privilegio de acudir a los Games. Por lo tanto, además de lograr la mejor posición, su objetivo principal es disfrutar y pasárselo bien, ya que sigue muy sorprendido después del «imposible» en los 'open'. El atleta fue de menos a más y se hizo con el primer puesto en los dos últimos ejercicios permitiéndole obtener la primera plaza en España y, con ello, la clasificación para la competición internacional que se llevará a cabo en Estados Unidos.

En su caso, contaba con la experiencia del año anterior y con una buena base física al haber hecho deporte «toda la vida». Es más, antes de engancharse a esta disciplina que empezó a descubrir por su cuenta, practicaba kick boxing. Esta era la quinta vez que se presentaba a los 'open'. Los tres primeros años no tenía por objetivo lograr el primer puesto, pero tras conseguirlo el año pasado, decidió volver a ir a por todas.

La prueba

Todo el mundo puede apuntarse al 'open'. No hay ningún requisito mínimo. Simplemente cuando no se puede lograr algún ejercicio acaba el 'wod' -work of the day, trabajo del día en inglés- de esa persona. «Lo importante es competir y sentirte parte de la competición. Aunque en mi caso el objetivo era lograr el primer puesto».

La última semana de febrero comenzó la competición. La primera fase dura cinco semanas y consiste en llevar a cabo un 'wod' por semana. Cada jueves por la noche se publicaba el ejercicio que tenían que hacer esa semana. Lo realizaban en el box con uno de los entrenadores con el curso que les juzgaba de manera individual para asegurar que las repeticiones eran válidas. Para ello, antes del entrenamiento se hacía una demostración de cada ejercicio y se aclaraban las reglas. Después, todos los crossfiteros tenían un plazo de tres días, hasta el domingo, para subir la puntuación a su perfil de la web. Una vez logrados, los responsables validaban que los resultados fuesen correctos.

Alex hizo un «imposible» remontando la competición de forma inesperada. Durante todo el 'open' su posición permaneció en una incógnita constante, hasta que en los dos últimos 'wod' logró hacerse con el título. En la prueba de la primera semana, el 19.1, quedó decimosexto. «Se me daba muy mal ese ejercicio y no conseguí un buen puesto», confiesa. Pero, poco a poco, en las siguientes pruebas, fue escalando puestos. La segunda semana saltó a la octava posición, la tercera se posicionó cuarto y, para terminar, en las dos últimas prácticas, alcanzó el puesto número uno. «Tuve bastante suerte porque los ejercicios que tocaron las dos últimas semanas eran mi fuerte y gracias a ello he podido quedar en el primer puesto», añade.

«Menos del 5% vive de esto»

«Este no es un deporte como cualquier otro, menos del 5% vive de ello», explica. A diferencia de otros deportes, como el fútbol o el baloncesto, los expertos que compiten a nivel internacional tienen «una vida aparte». Insiste en que en las competiciones hay dos grupos de personas. «Los que tenemos un trabajo aparte del crossfit y competimos porque somos unos apasionados y, por otro lado, están los que su buen nivel adquisitivo les permite dedicarse únicamente a esta práctica».

Alex trabaja como entrenador en los tres territorios de Euskadi. Imparte clases como monitor en Crossfit Zurriola, un box de Donostia; en Crossfit Urquijo, en Bilbao, y en Crossfit Gorbeia, en Vitoria. Descubrió este deporte hace seis años y empezó a practicarlo por su cuenta en el gimnasio. Le pasó lo mismo que a la mayoría de aficionados. Cuando empiezan a practicarlo se «enganchan enseguida» a esta disciplina que consiste en un entrenamiento funcional de alta intensidad. Hasta que se dio cuenta de que necesitaba un seguimiento y alguien que le guiara de forma profesional.

Entonces se decantó por Crossfit Zurriola, donde cinco años más tarde aun permanece. «Vivo prácticamente allí, entre las cuatro paredes del box», reconoce. Entre impartir clases y entrenar, la jornada se eleva a doce horas diarias. Aunque hace hincapié en que no es «un loco del entrenamiento». Cada día es diferente.