Rugby

«En casa solo se veía rugby, lo que había a todas horas»

Mónica Aizpitarte, en el Miniestadio de Anoeta./P. MARTÍNEZ
Mónica Aizpitarte, en el Miniestadio de Anoeta. / P. MARTÍNEZ

Mónica Aizpitarte, capitana del Bera Bera, trabaja como psicóloga. En el equipo hay tres médicas, una ingeniera, estudiantes, una trabajadora social...

BENITO URRABURUSAN SEBASTIÁN.

Sí o sí, a Mónica Aizpitarte todos los caminos familiares le conducían al rugby. Su aita, Ángel, fue jugador del Bera Bera y luego presidente del club. Uno de sus tíos, José Mari Isasa, perteneció durante muchas temporadas al Atlético San Sebastián, llegó a ser internacional y también defendió los colores del Bera Bera, además de entrenar diferentes equipos de este club y al Eibar. Sus dos hermanos, Aitor y Alex, también han practicado este deporte.

«En casa solo se veía rugby, lo que había a todas horas. Así que ya me dirás», confiesa. «Con ocho años me apuntaron a la escuela del Bera Bera. Fue pasando el tiempo, me quedé yo sola con los chicos y no era plan. Jugaba con ellos desde que entré. Lo dejé y me puse a jugar a fútbol con el Luberri y luego en Añorga».

A sus 23 años, trabaja en centros educativos como psicóloga, lo que le permite poder entrenar con su equipo, en el que juega de apertura y es la capitana. «Volví a jugar después de hacer un pacto con el aita. Tenía ganas de retomar el rugby. Si Bera Bera sacaba equipo, mi hermana Nerea y yo buscábamos jugadoras, gente que quisiese jugar. No conseguimos las que habíamos prometido, pero les dimos una lista y sacaron el equipo», afirma. Llevan ya tres años compitiendo y se nota la mejoría. «Partimos todas de cero. De las que empezamos, quedamos solo seis».

«Hay un gran ambiente»

Este año cuentan con 30 jugadoras, pero están abiertas a recibir a quien quiera jugar. «El rugby es como todo: si perseveras y te entrenas, acabas mejorando y cada vez te gusta más. Tenemos gente que estudia, tres médicos, una trabajadora social, una ingeniera... Hay gente que viene a entrenarse y lo deja, pero las que siguen notan que van mejorando. Tenemos mayor cohesión. Según vas aprendiendo, disfrutas mucho más. Hay gente que vino a Donostia a estudiar, se apuntaron y ahora trabajan y siguen jugando».

En la última jornada de Liga se enfrentaron al Ordizia y en el tercer tiempo se juntaron con sus rivales, 30 personas, para comer en la sociedad del club. «Tenemos buen ambiente con casi todos los equipos a los que nos medimos. Lo que queremos es jugar. De hecho, hay gente que se ha quedado en el equipo por el ambiente».

«Lo que queremos es jugar y hay gente que sigue en el equipo por el ambiente»

Bera Bera, como el resto de conjuntos femeninos, tiene abiertas sus puertas a toda mujer que quiera jugar a rugby. «Ha llegado gente que ha hecho atletismo, baloncesto... Otras nunca habían competido a nivel de equipo, pero sí de forma individual. Cuando empezamos, ninguna había jugado en ningún otro sitio a rugby y eso se nota. Ahora, por lo menos, ya estamos unas cuantas que llevamos tiempo y puedes ayudar a las que llegan».

Figuran en la plantilla tres jugadoras de menos de 15 años que todavía no pueden competir con el primer equipo. «Hasta que no cumplan esa edad no pueden jugar. Está prohibido. Tienen que hacerlo con los chicos. Para intentar mejorar eso, el año pasado dos jugadoras hicimos el curso de monitoras y este año han empezado otras dos. El objetivo es ir a los colegios y explicar a las chicas lo que es el rugby. Hasta ahora solo iban chicos. Damos a conocer a las niñas lo que es este deporte, en el que puede jugar todo el mundo, para que puedan iniciarse antes y hacer grupos de categorías formativas. Alguna compañera realizó el curso de arbitraje. Lo que hacemos, lo hacemos con gusto, para seguir hacia delante».

Juegan en la Liga Vasca, «en la que hay diferencias. Getxo acaba de bajar de la Liga Iberdrola y está muy por encima de las demás. Disputamos una Liga a una vuelta y luego las cuatro mejores juegan entre ellas para llegar a una final de dos». Bera Bera se entrena martes y jueves en Puio, a partir de las 18.45 horas. «Todas las que quieran venir a probar pueden hacerlo. Aquí no se rechaza a nadie».

Sobre el Torneo Kote Olaizola, que se disputa el sábado en Landare y en el que participan los once equipos de la Liga Vasca, afirma que «la formación de los equipos permitirá que nos juntemos colectivamente y eso es positivo. Ojalá sirva como impulso para el rugby femenino. Habrá un nivel alto porque estarán las mejores de Euskadi». Si le preguntas por un jugador que le guste, no lo duda. «El neozelandés Dan Carter».

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