Balonmano

El Logroño asalta el fortín irundarra

Renaud, obstaculizado por Del Arco, pasa el balón a Esteban Salinas en un Artaleku lleno. /F. DE LA HERA
Renaud, obstaculizado por Del Arco, pasa el balón a Esteban Salinas en un Artaleku lleno. / F. DE LA HERA

Los irundarras siguen virtualmente clasificados para la Copa Asobal pero ahora peligra su condición de cabeza de serie

IÑIGO ARISTIZABAL

Anaitasuna, Ademar León, Granollers, Teucro, Puente Genil, Huesca y Alcobendas. Ahí se cierra la lista de los equipos que esta temporada han visitado Artaleku y han sido derrotados por el Bidasoa-Irun. ¡Que no es poco! No quiso sumarse a la misma el BM Logroño La Rioja, que fue mejor que los locales en muchas fases del partido y se impuso por un 30-32 que no refleja bien la diferencia que el sábado hubo entre los dos equipos. En la clasificación ahora están separados por tres puntos y mientras el Bidasoa-Irun deberá esperar a la última jornada (o a una poco probable derrota del Granollers este domingo ante el Benidorm) para certificar matemáticamente su ahora virtual pase a la Copa Asobal, el Logroño se engancha a esa pelea. No peligra la presencia de los irundarras el próximo fin de semana en Lleida, pero ahora está en duda su cartel de cabeza de serie, cuyo premio es evitar al Barça en semifinales.

Alguna vez tenía que pasar que los puntos se escaparan de Artaleku. Gran mérito tuvieron los triunfos ante Ademar y Granollers, también remontarle seis goles al Puente Genil y el sábado los irundarras tuvieron pocas opciones de discutirle el triunfo a un Logroño que, aunque no está al nivel supremo de anteriores temporadas, sigue siendo un equipazo.

Lo demostró el sábado en Artaleku, donde contó con el apoyo de medio centenar de aficionados, que colgaron grandes pancartas en apoyo al que durante catorce temporadas fue su portero y capitán. 'Eterno capitán' y '¡Gracias Gurutz! Azken Guda dantza' pudo ver el irundarra desde el palco presidencial, donde vivió el partido con el corazón dividido. Perdió su equipo pero esta derrota le dolerá menos que otras.

Siempre a remolque

Los de Jacobo Cuétara empezaron con el punto de mira desviado. Con dos postes y una parada de Hernández se saldaron sus tres primeros ataques y el Logroño aprovechó los fallos para ponerse 0-3 en poco más de tres minutos. Al cuarto se estrenó el casillero local, con gol de Paco Barthe, pero la inercia se mantuvo unos pocos minutos más y el marcador se disparó hasta un 2-7. Y eso que Rangel paró un penalty y el posterior rechace.

Con 2-6 había pedido tiempo muerto Cuétara y a la vuelta de ese minuto la puntería de los locales estuvo más ajustada. Especialmente la de los hermanos Salinas, que en el parcial de 6-3 dejaron tres goles Rodrigo y dos Esteban.

Las malas sensaciones del arranque quedaron atrás y si el marcador mostraba un empate a nueve significaba que había partido. Lástima que la remontada quedó por culminar, porque ponerse por delante en el luminoso hubiera dado a los bidasotarras una calma que el sábado faltó en algunos momentos.

En el tramo final del primer tiempo el Logroño amagó con escaparse, 12-15, pero dos zarpazos de Jon Azkue sirvieron para que los equipos se retiraran a vestuarios con la mínima diferencia, 14-15.

En la reanudación, tras un intercambio de goles, 16-17 fue la última vez en la que el Bidasoa-Irun estuvo a tiro de piedra de su rival. Entonces apareció el urretxuarra Garciandia, para, con tres goles casi consecutivos, poner el 18-21 en el marcador. Con 18-22 llegó el tiempo muerto amarillo y poco antes Xoan Ledo había suplido bajo palos a Rangel Luan, pero el sábado daba la sensación de que ni cambiando porteros, ni sistemas defensivos (de 6-0 a 5-1) iba a ser posible aguantar el embate logroñés, con muchas armas en ataque y sólido en defensa y portería.

La supuesta igualdad se mantuvo hasta el 22-24 y entonces llegó la puntilla, un parcial de 1-5 con el que el Logroño se escapaba definitivamente, 23-29 a falta de menos de seis minutos. ¿O no?

Más por salvar el average que por recuperar algún punto, el Bidasoa-Irun empezó a adelantar su línea defensiva. Lo que era 5-1 se volvió 4-2 y después defensa en toda cancha. La presión funcionó y en menos de dos minutos los irundarras recuperaron balones y los tradujeron en un parcial de 4-0 que puso emoción al tramo final del partido. Sin embargo, cuando Kauldi marcó el 28-30 quedaban solo 75 segundos y a falta de 55 Ilic sí acertó contra la defensa presionante para borrar cualquier opción de remontada.

No hay tiempo para lamentos, el martes hay partido en Cuenca y, si no sucede la improbable carambola, el fin de semana Copa Asobal.

Vendido todo el papel y hubo gente que se quedó fuera

El Bidasoa-Irun perdió, pero dio un paso más en el crecimiento que está mostrando tanto el equipo como el club desde que hace tres veranos regresó a la Liga Asobal.

En las últimas jornadas se estaban viendo muy buenas afluencias de público a Artaleku y el sábado se registró un hecho singular. Se vendió todo el papel.

45 minutos antes de empezar el partido había colas considerables en taquilla y en ese mismo momento ya estaban dentro casi 200 personas. Al final fueron 2.000, las que permite la ley, y hasta hubo quien se quedó fuera. No hay duda de que este Bidasoa engancha y que ha redoblado el interés por el balonmano en Irun. Nunca se perdió y los fieles siempre han estado ahí, pero ahora el equipo amarillo está de boca en boca.

30 Bidasoa-Irun

Rangel (7 paradas, 1 de pen.), Zabala (2), Kauldi (2), Serrano (1), Barthe (2), Renaud (2), Rodrigo Salinas (6) -siete inicial-, Ledo (2 paradas), Cavero (1, de pen.) Crowley, Aldaba, Esteban Salinas (6), De la Salud (2), Azkue (6, 1 de pen.) y Tesoriere.

32 BM Logroño La Rioja

Hernández (10 paradas, 1 de pen.), Sánchez-Migallón, Ilic (3), Balint (1), Kukic (3), Del Arco (7), Eduardo Cadarso (2), Garciandia (6) -siete inicial-, Kusan, Scott (1), Muñoz (4, 3 de pen.), Moreira (5), David Cadarso y Ramos.

Marcador cada cinco minutos:
1-4, 2-7, 7-9, 9-11, 12-14 y 14-15 (descanso); 16-17, 18-21, 21-24, 22-27, 24-29 y 30-32 (final).
Árbitros:
Monjo y Martín. Excluyeron a los locales Esteban Salinas y Barthe y a los visitantes Sánchez-Migallón, Ilic y Garciandia.
Incidencias:
2.000 espectadores en Artaleku. Se colgó el cartel de no hay billetes.

 

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