Barrenetxea, campeón en una noche de importantes peleas
Más de 450 aficionados disfrutaron de grandes entrenadores, buenos púgiles y potentes árbitros en la primera velada en el Karela en 40 años
Dos horas antes de la velada, ante la mirada asombrada y emocionada de la gente, se procedió en la plaza al pesaje de los 18 ... boxeadores que tendrían el honor de participar en una velada ya histórica. Todos los que iban a competir entraron en los pesos apalabrados y pactados entre ellos y sus preparadores. Los últimos en pesarse fueron quienes aspiraban al cinturóan de campeón de Euskadi de los 90 kilos, Fermin Barrenetxea, magno representante del Team Latigo de Errenteria, y Saad Zeggar que luego, en la pelea cumbre de la velada, demostró no hacer caso a las indicaciones de sus veteranos entrenadores, legendarios 'Zamorita'y Txiki Bartolomé del Paco Bueno de Beraun, y quedó realmente tocado a las primeras de cambio por unos golpes altos de Fermin. Tan tocado y 'groggy' tras una extraña caída sobre la lona que Manu Maritxalar, árbitro, decidió poner fin al combate y Fermin, en plenitud de forma y maneras, fue el campeón.
La expectación por la velada que devolvía el boxeo a Orio con el apoyo de aficionados, empresas como Kalefit (entrenamientos funcionales) y el Ayuntamiento (la alcaldesa Ana Maria Azkue entregó el cinturón a 'Barrene'), era tal que hasta el presidente de la federación vizcaina, Juan Luis 'Fatxi' González, se llegó desde Bilbao al Karela, atravesando las barracas de las ferias y la churrería. Como él estaba allí se habló de la victoria el 22 de noviembre en La Casilla, en otra velada espléndida, del navarro Ander Amatriain, que se alzó con el campeonato iberoamericano WBA en un combate feroz con Christian Ledesma, una pelea ganada con furia de luchador espartano.
De eso se hablaba en los prolegómenos de la velada oriotarra. Apareció Xabier Sukia (bertsolari, presentador de ETB, locutor...) y cantó unos bertsos en los que se refirió a esos golpes que al ser dados y recibidos por peleadores que se respetan son menos dolorosos y vaticinó que Orio se convertiría en referencia del boxeo.
Su vaticinio se cumplió tres horas y nueve combates después. Porque en cuanto Ibon Arruti (del River Box& Roll, bien entrenado por Ibai Marin y por Patxi) empezó a cruzar guantes con ese buen boxeador que es Jesus Magnevy, bien conducido a la victoria por su preparador, el cubano Rubén Arredondo, abanderado del boxeo en Zumaia, ya no se habló más de la velada de La Casilla del 22 de noviembre sino de lo que más de 450 aficionados teníamos ante nuestros ojos.
Por ejemplo, el buen combate nulo que hicieron, de poder a poder, Oier Mendi (entrenado por otro grande, Mikel Ruiz) y Xabier Aranbarri, bien conducido a lo largo de los asaltos desde la esquina azul de las 12 cuerdas por un exboxeador que sabe qué se siente sobre la lona del Madison Square Garden, Ibon Larrinaga.
Neoprofesionales
Se hablaba en el Karela de cómo otra de las promesas locales, Liher Arizaga, peleó bien en la distancia a Xuban Aburuza, otro de los boxeadores de la cantera del Zumaia Boxing. Ganó a los puntos. Continuaron los combates y Morad El Mouak (del gimnasio Anoeta, Aritz pidiéndole, cuando veía la pelea ganada, manos más arriba y más ritmo desde la esquina) se impuso a un batallador Imanol Hernández de Team Látigo y fue inmensa y épica la entrega de Mikel Arruabarrena (Orio) para alzarse con la victoria ante Unai Martin. Potentes combates en neoprofesionales: paliza sorda entre Soufyane y Oihan Perez, espléndidos Jon Ander Gómez y Espun, amonestado Steven Ruiz... El boxeo había vuelto a Orio.
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