Balonmano

Asier Zubiria (portero del Bidasoa): «Echaré de menos el vestuario, pero no el balón»

Asier Zubiria, con una camiseta firmada por sus compañeros./DE LA HERA
Asier Zubiria, con una camiseta firmada por sus compañeros. / DE LA HERA

El de Usurbil jugará mañana contra el Puerto Sagunto su último partido en la Liga Asobal (Artaleku, 17.00)

BORJA OLAZABAL

Ha llegado el día del adiós para Asier Zubiria. Mañana, después de veinte años como portero de balonmano profesional, disputará su último partido en la Liga Asobal. Tendrá el placer de despedirse en su pabellón, Artaleku, y ante su gente en el encuentro contra el Puerto Sagunto. El capitán del Bidasoa-Irun, que saltó al primer equipo en 1998, se marchó en 2003 y volvió en 2011, afronta con cierto nerviosismo el día del adiós. Cierra una historia de 19 temporadas, 11 de ellas en el Bidasoa, y con 210 partidos Asobal.

- ¿Cómo lo lleva?

- No te voy a mentir. Sí que tengo algo dentro. Un cierto nerviosismo y cosas que me están dando vueltas, pero también estoy relativamente tranquilo. Estoy intentando centrarme en lo que va a ser el partido, porque será un día emotivo. No se lo que me voy a encontrar, así que intento no darle muchas vueltas. Va a venir gente de mi entorno, mi familia, mis amigos... Acudirá bastante gente a Artaleku. Habrá jaleo y va a ser especial. Espero que sea una tarde bonita, salga un buen partido y ganemos

- ¿Es plenamente consciente de que es el último? Aunque luego quede la Euskal Kopa...

- Tengo muy asumido hace tiempo que este va a ser el último partido, que ha llegado el momento. Pero no tengo sensación de pena ni estoy triste, sino muy contento. Estos meses han sido muy intensos en lo emocional porque me han llegado muchos gestos y mensajes de amigos, compañeros, rivales... El partido va a ser el culmen de todas estas emociones. Va a terminar todo mucho mejor de lo que yo me hubiera imaginado nunca y me voy a ir tranquilo.

- ¿Qué echará de menos?

- El día a día, el vestuario. No creo que vaya a echar de menos el balón, pero sí el día a día. Las cosas que pasan antes y después de los entrenamientos con los compañeros. Y seguramente también esa tensión de antes de los partidos. Cuando te levantas y notas esa tensión, que no suele ser muy agradable, que estás un poco más irascible... Creo que echaré de menos eso. Y también la sensación de gustazo que supone ganar un partido.

- ¿Con qué se queda de todos estos años?

- Si fuerzo un poco, me acuerdo del último partido en Artaleku contra Anaitasuna. Estaba jugando y en los últimos minutos tuve esa sensación de que esto se acaba. Noté algo raro y viví un momento de emoción. Pero me quedo con un momento de mis inicios. Aunque siempre he querido ser portero, al ser muy alto en el Usurbil intentaron que fuera jugador. Tenía nueve años. Estuve entrenándome como jugador y era malísimo. No me gustaba nada. Llegamos a un partido al que yo iba como jugador, con pantalón corto y todo, y el entrenador preguntó quién tenía que ser el portero. Todos los del equipo, que son mis amigos, mi cuadrilla, le dijeron que el portero tenía que ser yo. Me quedo con eso. Digamos que soy portero gracias a mis amigos.

- Se marcha con el Bidasoa consolidado en la Asobal.

- No es mérito mío pero si lo miro de manera egoísta, puedo decir que he formado parte de este proceso, que he tenido la suerte de vivirlo. Los años luchando por ascender fueron duros y mentalmente me desgastaron mucho. Una vez conseguido, y con el proyecto ya consolidado, el cuerpo se relaja y me voy con la conciencia tranquila, en paz conmigo mismo. Estoy orgulloso de ello.

- ¿Qué Bidasoa espera ver en los próximos años?

- Si bien hay mucho margen de mejora, no podemos esperar que el equipo suba cinco o seis puestos en la clasificación de un año para otro. Me gustaría ver un club muy sólido, con una estructura cada vez más profesional. No creo que haya que hablar de terminar en una u otra posición ni de la palabra mágica, que es Europa. Si el equipo es más sólido y profesional y se hacen bien las cosas, que en los últimos años se han hecho mucho mejor que antes, eso encontrará reflejo en los resultados.

- Xabi Prieto le entregó el brazalete de capitán a Illarramendi. ¿A quién se lo pondrá Zubiria?

- Tengo bastante claro quién tiene que ser el capitán, pero no es decisión mía. En la plantilla quedan jugadores que sienten el Bidasoa como nadie.

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