Hockey Hierba

50 años locos por el hockey hierba

Retrospectiva. Miembros de la comisión organizadora del aniversario con objetos expuestos en Casa Ciriza. / JOSÉ MARI LÓPEZ
Retrospectiva. Miembros de la comisión organizadora del aniversario con objetos expuestos en Casa Ciriza. / JOSÉ MARI LÓPEZ

Pasaiako Trintxer Hockey Kirol Elkartea conmemora sus bodas de oro con varios actos que arrancarán este próximo lunes |

Elena Viñas
ELENA VIÑAS

Aseguran que nadie apostaba por ellos cuando en 1969 pusieron en marcha el primer equipo de hockey hierba en Pasaia. «Era un deporte de gente de élite, como decían las crónicas de entonces. No entendían que los de Trintxerpe nos atreviéramos con ello. Pensaban que en un año o dos nos cansaríamos de llevar el stick al hombro», recuerda José Miguel Tobio, secretario del club que, contra todo pronóstico, cumple este mes medio siglo de vida. Y lo hace con una salud envidiable.

Pasaiako Trintxer Hockey Kirol Elkartea cuenta en la actualidad con un equipo en primera división estatal zona norte y cuatro más en categorías inferiores -benjamín mixto, alevín mixto, infantil masculino y cadete masculino-. Pese a que el suyo es un deporte minoritario, han conseguido contagiar su pasión a una cantera que promete darle continuidad durante los próximos años. Para ello, cuentan con la complicidad de los alumnos de los centros escolares Karmengo Ama, Amara Berri y Herri Ametsa Ikastola.

Su trayectoria está plagada de hitos que sus integrantes rememorarán a través de una exposición que se inaugurará este próximo lunes en el edificio Casa Ciriza de Trintxerpe. En ella se recopilarán capítulos de una historia que ligan irremediablemente a la del distrito en el que el club vio la luz gracias a Félix del Estal, Txema González y Romualdo Moriones, sus auténticos artífices.

«Los tres trabajaban como administrativos de la casa armadora Pesqueras Pasajes. La oferta anunciada por la Federación de Hockey de Gipuzkoa, que prometía dotar de sticks a aquel nuevo equipo que se creara, fue la que les puso en marcha. Comenzamos siendo una sección de la asociación juvenil Gazteak, para luego pasar a serlo de la sociedad gastronómica, deportiva y recreativa Ur gaiñ, del Club Deportivo Trintxerpe y del Atlético Trintxerpe. En 2011 acabamos fundando nuestro propio club de hockey», precisa Tobio, testigo de los avatares de esos 50 años de historia.

En la muestra que podrá visitarse hasta el día 13, de 18.00 a 20.00 horas, en la planta baja de Ciriza, narran muchos de sus éxitos, como el lanzamiento del primer equipo femenino en la temporada 1970-1971, que compitió en la liga guipuzcoana. Otros triunfos llegaron en forma de galardones. Ese es el caso del Trofeo Arbide de segunda división, conquistado en su primer año de vida, y varios campeonatos de la denominada Euskal Txapela. En 2014 se adjudicaron el tercer puesto del Campeonato de primera división de España.

«Ha sido nuestro último gran logro y quienes visiten la exposición podrán contemplar la medalla de bronce junto a elementos que también resumen la historia de nuestro pueblo. Desde maquetas de barcos y edificios a fotografías antiguas, un vídeo y una publicación de una veintena de páginas», señalan desde el club que preside Mario Lucas.

Dos jornadas de celebración

Los actos centrales de las bodas de oro de Pasaiako Trintxer Hockey Kirol Elkartea tendrán lugar el próximo fin de semana. El sábado día 14 se celebrarán dos partidos conmemorativos en el que desde hace unos años se ha convertido en su campo, el de Bera Bera, en San Sebastián. Tras un encuentro de la categoría cadete previsto a las 15.30 horas, se disputará otro de veteranos a partir de las 17.30.

Según explican, «tomarán parte jugadores de todas las épocas. A todos ellos se les obsequiará con una reedición de la primera equipación con la que se jugó en 1969».

No menos emotiva se prevé que resulte la jornada del domingo, que arrancará con la misa que se oficiará, a las 13.00, en la parroquia de Nuestra Señora de la Virgen del Carmen de Trintxerpe. El acto permitirá recordar a los trece socios fallecidos a lo largo de sus cinco décadas.

Casa Ciriza volverá a abrir sus puertas ese día para acoger, a las 14.30, una comida de hermandad, en la que se darán cita deportistas de ayer y hoy para compartir mesa e infinidad de recuerdos.