«La base para el futuro es sólida y el Bidasoa va a poder crecer»

Jacobo Cuétara, paseando por las calles de Irun./
Jacobo Cuétara, paseando por las calles de Irun.

El técnico asturiano ha cerrado su primera temporada al frente del conjunto irundarra cumpliendo los objetivos marcados

BORJA OLAZABALIRUN.

Para gustos están los colores, pero las evidencias son incontestables. Jacobo Cuétara ha cumplido con los objetivos que se le habían marcado desde la directiva en su primera temporada como entrenador del Bidasoa-Irun. El equipo ha logrado la permanencia en la Liga Asobal, se ha metido en la final a ocho de la Copa del Rey -sin ser esto una obligación- y ha ganado la Euskal Kopa. No se puede esconder tampoco que los bidasotarras se han caído en el tramo final del campeonato, aunque para entonces ya tenían la salvación prácticamente atada. El último partido de los de amarillo fue el de León en los cuartos de Copa y, acto seguido, la directiva anunció la renovación del técnico hasta 2020. Su contrato acababa en 2018.

- Jacobo Cuétara hasta 2020...

- Estoy muy feliz por la renovación. Cuando me propusieron la ampliación de contrato uno siempre le da vueltas y piensa si aceptar o no, pero estoy contento, es un proyecto de garantías y estoy a gusto trabajando en Irun. Además, con esta propuesta el club demuestra mucha confianza hacia mi persona y eso ha sido lo más importante, la clave de la renovación.

- Se le pedirá más de cara a la próxima campaña. ¿Va a mejorar el Bidasoa-Irun?

- Ya veremos los resultados, pero lo lógico es que mejoremos. El nivel de un equipo se determina por la calidad de los jugadores y por el tiempo que llevan trabajando juntos. Nosotros no teníamos eso cuando empezó la temporada, pero de cara a la campaña que viene ya vamos a llevar un año juntos.

- Ahora la pregunta de cada final de temporada. ¿Qué balance hace?

- Cuando acaba una temporada es difícil valorar lo que ha pasado porque a lo largo del año se dan muchos momentos diferentes y a veces es mejor tomar algo más de distancia. Hemos tenido buenas y malas rachas, pero estoy contento. Independientemente de conseguir el objetivo de la permanencia, el puesto en el que hemos quedado o habernos clasificado para la fase final de la Copa, lo más importante es que las bases para el futuro son sólidas y vamos a poder crecer poco a poco. Esto es más importante que estar dos puestos más arriba o más abajo.

- Aun así, da la sensación de que el equipo sí podía haber quedado algo más arriba...

- Creo que a veces se nos ha sobrevalorado. Pasamos de valorar cada punto a estar obligados a ganar. Parecía que perder era un desastre cuando poco antes sumar un punto era un éxito. Nosotros no estamos a ese nivel al que están equipos como Ademar o Anaitasuna, que tienen que ganar siempre. Se llegó hasta a plantear el quinto puesto y para eso hubiéramos tenido que ganar seis de los siete últimos partidos.

- Tras alcanzar los 21 puntos que dan virtualmente la permanencia, encadenaron para acabar el curso seis derrotas y una sola victoria. ¿Qué pasó?

- Estuvimos en un intervalo de uno o dos goles en cada partido. Si llegar a ser a nuestro favor ganábamos y si eran en contra, perdíamos. Si no estamos centrados al cien por cien, pues perdemos. No es fácil saber lo que ha pasado en el tramo final por lo que te he dicho, la línea entre ganar y perder es muy delgada. Hemos entrenado bien hasta el final, pero también creo que la temporada se nos ha hecho larga. Somos los que menos descanso hemos tenido, muchos jugadores no estaban acostumbrados al nivel de exigencia de la Asobal... Hay que tener en cuenta que en la 'B' había muchos partidos que te permitían bajar el pistón, pero en la Asobal no pasa.

- Lo que todo el mundo celebró fue la clasificación para la fase final de la Copa...

- Hay que valorar el hecho de haber estado en León. Es muy importante para el club y los jugadores. Si nos llegan a decir en agosto que íbamos a competir de tú a tú contra el Granollers en la Copa, no nos lo hubiéramos creído. Pero también me queda la sensación de que les dimos mucha ventaja con nuestros errores. Hubiera estado genial llegar a semifinales.

- ¿Tan malo ha sido el formato copero?

- El formato no es el problema. El problema es cuándo se ha jugado. Si el Ademar hubiera ganado en cuartos y el pabellón hubiera estado lleno para la semifinal, hablaríamos de otra cosa. Así que el formato no es el problema. El error es jugar en junio, que algunos hayamos tenido que jugar cinco partidos para llegar y otros nada...

- Miremos hacia adelante. ¿Qué le parece la plantilla que le está quedando para el curso que viene?

- Hemos estado trabajando todo el año en el mercado y eso nos ha permitido llegar a estas fechas con la plantilla casi cerrada. No quiero comparar equipos, pero hemos fichado, a parte de calidad, jugadores que se adaptan perfectamente a nuestro estilo. La gente se sorprende de que los hayamos fichado porque son de gran nivel.

- El Granollers ha tocado a Nonó. ¿Tiene miedo de que haya más cambios en la plantilla?

- No he tenido ningún verano en el que no haya pasado algo. Está bien que nuestros jugadores tengan ofertas porque eso quiere decir que han mejorado.

- Para mejora la de Kauldi...

- Es un orgullo que Jordi Ribera se haya fijado en él y que se hable de lo que ha mejorado esta temporada. Lo mejor que tiene Kauldi es que tiene los pies en el suelo y eso le va a llevar al éxito.

- Sigamos avanzando. Habla de plantilla, del año de trabajo... pero para crecer también hace falta dinero. ¿Cómo ve al club en lo económico?

- Esto es competición y un club de elite tiene que mejorar cada año en varios aspectos si quiere crecer. Tiene que mejorar en lo deportivo, en lo social y también en lo económico. Si creces solo en un apartado no es posible mejorar. En lo que a mí respecta, trato de ayudar a crecer en lo deportivo para que el resto de entramados que conforman el club también crezcan.

- Lo social sí parece que va bien. La afición siempre responde.

- El segundo año en Asobal suele ser de involución en lo que al público se refiere, pero la afición del Bidasoa es diferente. Veo a la gente con muchas ganas de balonmano y nosotros vamos a luchar y a darlo todo para que nuestros aficionados sigan contentos, llenando Artaleku.

- Le dejamos descansar. ¿Desconecta mucho en verano?

- Siempre digo que un entrenador trabaja los 365 días del año, aunque ahora intento bajar el pistón un poco. Desconectar del todo es imposible, pero lo que sí hago es no cargarme con charlas o acudiendo a campus durante el verano y me centro en mi equipo. Sigo mirando el tema de la portería, que tenemos que acertar, preparo el plan de trabajo personalizado para cada jugador, planifico la pretemporada...

-¡Cierto! El portero. Es la pieza que le falta al Bidasoa.