Julen Goia: «Éste es otro mundo diferente al que conocía, con una gran exigencia física y mental»

Julen Goia, con sus nuevos compañeros de Biarritz en pleno entrenamiento./
Julen Goia, con sus nuevos compañeros de Biarritz en pleno entrenamiento.

Es el primer guipuzcoano que ha jugado en el Top 14 y dispone de contrato profesional

BENITO URRABURUBIARRITZ.

Para cuando comience la liga francesa de segunda división llevará casi dos meses de entrenamiento y muchas horas de trabajo. Julen Goia fue el segundo jugador vasco de Hegoalde -el primero era Óscar Astarloa en Baiona- y el primer guipuzcoano que logra jugar en el Top 14 (Primera División), en toda la historia del rugby francés.

Edad: tiene 22 años y nació en Ordizia.

Medidas: mide 1.83 y pesa 95 kilos. Cumple su tercera temporada en Biarritz.

- ¿Cómo llegó a firmar por el Biarritz?

- Cuando tenía 17 años me llamó un chico de Irun para ver si estaba interesado en ir a jugar a Francia. Le dije que primero quería terminar los estudios, que no iba a ningún sitio sin acabarlos. Los terminé y recalé en el Biarritz espoirs (promesas). Hice Magisterio Deportivo.

- ¿Por qué decidió jugar al rugby y no a otro deporte?

- Con 14 años participé con la Real Sociedad en dos torneos de fútbol en infantil txiki. Yo estaba en el Idiazabal. De pequeño jugué a pelota en la ikastola. También hice atletismo. Fui campeón de Euskadi de 60 metros y llegué a saltar 4,48 en longitud. Soy rápido gracias a que practiqué atletismo (el año pasado, en los tests que realizaba Biarritz a sus profesionales, Julen era el que mejor velocidad de reacción tenía en 50 metros). Luego me apunté a rugby en Ordizia.

- ¿A qué edad debutó en el primer equipo?

- Con 17 años. Gané una Copa y la última temporada que estuve allí marqué 25 ensayos. Fui el jugador que más ensayos consiguió en toda la liga. También fui el máximo anotador en un campeonato de Europa sub 19. Tenía 18 años

- ¿Sabe que es el primer guipuzcoano que ha jugado un partido en el Top 14 francés?

- No lo sabía. Me convocaron contra Clermont el año pasado y jugué contra Montpellier. Me vi, con 21 años, enfrente de los dos tres cuartos alas de Fiji. ¡Los conocía de verlos por televisión! Se te vienen muchas cosas a la cabeza, muy rápido. Me entrenaba con los profesionales y jugaba con los Espoirs.

- ¿Cuál es su vida en Biarritz?

- Vivo en Anglet a 600 metros del campo y soy profesional a todos los efectos, con un contrato de trabajo. Estoy contento. Se han portado bien conmigo. En cuanto dispongo de un par de días de libres me voy a Ordizia, a ver a la familia y a los amigos. Tardo 50 minutos (lo tiene más que calculado). Tenemos una plantilla de 38 jugadores. Ha habido dieciséis bajas del equipo del año pasado y han llegado quince fichajes que comenzarán a entrenarse el 1 de julio.

- ¿Qué aspiraciones tiene?

- Hacerme un hueco en el equipo. Somos cuatro jugadores para dos puestos. Uno de ellos es el ala de Estados Unidos. Nos entrenamos de lunes a viernes. Para las nueve de la mañana ya estamos en el campo. El año pasado hacíamos cuatro días de gimnasio a la semana. Doblamos sesiones mañana y tarde todos los días menos el miércoles. Y en julio también lo haremos los sábados por la mañana.

- ¿Hay mucha diferencia entre este rugby y el de Hegoalde?

- Hablamos de dos mundos distintos. No tienen nada que ver uno con otro. Sin que se moleste nadie, es como un tercer mundo a todos los niveles. Aquí la exigencia física y mental es brutal. Tienes que ser muy fuerte de cabeza, exigirte tú mismo al máximo. Nadie te da nada, te lo tienes que ganar. Es el mundo profesional. Con los jóvenes tenemos muy buen ambiente, pero somos colegas de trabajo. Cada uno mira lo suyo.

- ¿Qué le ha llamado más la atención a nivel de estructura?

- Tenemos muy buenas instalaciones de entrenamiento, preparadores físicos, dos fisios, un osteópata, médicos... Es una estructura profesional.

- Cuentan con un nuevo entrenador, Ed Sullivan (dirigió a Irlanda entre 2000 y 2008 y a Estados Unidos). ¿Qué es lo que más le ha llamado la atención de sus métodos de trabajo en los primeros entrenamientos?

- Nos ha puesto a todos en nuestro sitio. Es muy profesional en todo. Los balones los recogemos nosotros. Disponemos de medio minuto para hidratarnos. Si tardas más, broncazo. Si llegas minuto y medio tarde al entrenamiento, al acabarlo haces diez kilómetros más. Dice que si llegas un segundo tarde, un segundo más tarde que llegas al balón. Impone mucha disciplina, que es la base de todo.

- ¿Que tal está asimilando la preparación física?

- Es muy dura. Solemos ir a la playa, a Bidart. Hacemos diez series de 200 metros en subida en 40 segundos, con minuto y medio para bajar. Luego, diez series de 120 metros en 23 segundos, con 40 segundos de recuperación. Algunos días me meto en el coche para ir a casa y no sé ni dónde estoy. Acabas roto. Es muy intensa.

- ¿Cómo es su vida en Biarritz?

- Entrenarme y descansar. Con la preparación que llevamos necesitas mucho descanso. No salgo nada. Mi novia juega en la Real Sociedad de fútbol (Uxue Garmendia). Además, si sales aquí se entera todo el mundo rápido. Te pueden llegar lesiones. ¡También duermo y como! Pero no hago nada más.

- Ya has estado en la selección española de quince y de siete. ¿Le gustaría volver a ella si recibiera una nueva llamada?

- No me importaría, pero me parece que lo voy a tener complicado. En Biarritz, si faltas una semana, otro coge tu sitio. Si lo hace bien, te quedas sin puesto y hay que recuperarlo. No creo que lo tenga fácil regresar a la selección. Ya veremos qué pasa

- ¿Se le nota contento de la experiencia que está viviendo?

- Estoy muy contento. Trabajo en lo mío. Tener una pareja que es deportista ayuda mucho para poder dedicarte a esto.

- ¿Cree que en Euskadi hay jugadores que podrían jugar en esta liga?

- Sí, claro que los hay. Pero tienes que dedicarte a ello. En agosto los amigos están en la playa, salen de fiesta. Tú, mientras, estás entrenado y jugando (la liga comienza ese mes). Trabajas dos veces al día. El partido es lo más bonito, pero para llegar allí hay que sufrir mucho y perder muchas cosas. Es cuestión de escoger y centrarte en lo que haces.

- ¿Con quién vive en Anglet?

- Con un internacional galés de 19 años, Holly, que ha venido de los Cardiff Blues. Buen tío.

-¿Cómo se entiende con él?

- En inglés. Los aitas me metieron a aprenderlo con seis años (uno da fe de lo que lo habla perfectamente). También hablo euskera, francés y español. En el equipo hay jugadores de dieciséis nacionalidades distintas. No tengo problemas.

- ¿Hay más jugadores de rugby en su casa?

-Mi hermano Oier, que juega de tercera línea en el Ordizia. Mide 1,85 y pesa 97 kilos. Ya ha sido internacional sub 17. Fue máximo anotador del Europeo con otro jugador de Ordizia, Iker Korta.

- ¿Mantiene contacto con sus excompañeros del Ordizia?

- Sí, con varios, como Joan (Tudela). Cuando voy procuro verles. Algún día me gustaría volver a jugar en Ordizia y aportar todo lo que pueda aprender.

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