El COI busca una salida para Rusia

El presidente del Comité Olímpico Internacional, Thomas Bach/
El presidente del Comité Olímpico Internacional, Thomas Bach

Hoy decide el castigo por el dopaje de Estado que destapó el «informe McLaren»

La Comisión Ejecutiva del Comité Olímpico Internacional se reúne hoy con la terrible convicción de que, haga lo que haga, no va a contentar a nadie. Sobre la mesa, el sórdido «informe McLaren», que relata con pelos y señales cómo Rusia organizó y ejecutó durante cuatro años un plan de dopaje de Estado que afecta a una treintena de deportes. De un lado, la petición de una decena de agencias antidopaje y de numerosos atletas internacionales para que se vete la participación de los rusos. Y de otra parte, Putin y toda su maquinaria metiendo presión para que no se excluya a una de las grandes potencias del olimpismo. Hasta el expresidente Mijail Gorbachov ha enviado una carta el presidente del COI, el alemán Thomas Bach: «Me preocupa y me indigna profundamente la posibilidad de que, en caso de que los deportistas rusos sean excluidos de las Olimpiadas, sean castigados también los inocentes», señala Gorbachov en su misiva.

Al menos cinco opciones se le presentan al COI en su reunión de hoy. Las dos primeras no hacer nada o aplazar la decisión parecen las más improbables. Son tan graves las pruebas reveladas en el «informe McLaren» y están tan cerca los Juegos, apenas once días, que es necesaria una decisión de urgencia. Fuentes cercanas a la cúpula del COI indican que la posición mayoritaria en la reunión celebrada el pasado miércoles era la de no excluir a todo el país y pasarle la patata «caliente» a las distintas federaciones deportivas internacionales. Esas opciones, la tercera y la cuarta, se presentaban como las más probables hasta que el jueves el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) decidió excluir a todo el equipo de atletismo excepto a dos competidoras: la corredora de 800 metros corredor Yuliya Stepanova, que es una de las denunciantes, y la saltadora de longitud Daria Klishina, que se entrena en Florida.

La incapacidad de muchas federaciones internacionales de decidir caso por caso en apenas diez días abre una quinta opción como muy probable: la de que el COI suspenda al Comité Olímpico Ruso y tome directamente las competencias sobre qué atletas podrían acudir bajo bandera olímpica. Se trataría de dictaminar en un tiempo récord qué atletas están claramente «limpios» y cuáles no. De ello se encargaría la Comisión Disciplinaria creada el miércoles, que buscaría una fórmula mucho menos estricta que la de la IAAF, que exige que los atletas no se hayan entrenado y tengan un registro de controles fuera de Rusia.

El propio TAS, cuando anunció su veredicto, señaló su preocupación con las condiciones de la IAAF, ya que se basa en la actividad previa a largo plazo y no ofrece margen a los atletas de cumplir con las reglas antes de los Juegos. De esta manera, el COI evitaría que pagasen justos por pecadores y al mismo tiempo aplicaría un castigo casi sin precedentes contra el Comité Olímpico Ruso. Alemania y Japón no fueron invitadas a los Juegos tras las guerras mundiales. Sudáfrica fue vetada en 1964 por el apartheid. Sería la primera exclusión por dopaje.