Gipuzkoa Basket

Rebec vuela, Pérez sentencia y el Gipuzkoa Basket respira en su thriller

Los jugadores del Gipuzkoa Basket celebran la victoria en el centro de la pista de Illunbe. / JOSÉ MARI LÓPEZ
Los jugadores del Gipuzkoa Basket celebran la victoria en el centro de la pista de Illunbe. / JOSÉ MARI LÓPEZ

Los duelos entre donostiarras y gallegos en Illunbe siempre se habían resuelto por ocho o menos puntos, hasta ayer

Beñat Arnaiz
BEÑAT ARNAIZ

Los duelos entre el Gipuzkoa Basket y el Obradoiro en Illunbe han sido históricamente auténticos thrillers. Los gallegos, hasta ayer, habían visitado San Sebastián en una jornada de ACB en siete ocasiones, y en todas el partido se había resuelto por ocho o menos puntos, con tres victorias para los locales y cuatro para los visitantes, con dos choques resueltos en la prórroga. Ayer, más de lo mismo. Aunque se rompió la estadística mencionada, la vida del Gipuzkoa Basket está siendo un continuo drama que poco a poco está viendo el final feliz.

Los de Moncho Fernández no ganan en el feudo donostiarra desde diciembre de 2013. Claro que, si el actor principal de todos esos finales de infarto, Alberto Corbacho, está ahora en el bando guipuzcoano, las cosas son más fáciles. Como cuando Kevin Durant, cansado de perder con los Oklahoma City Thunder ante los Warriors, se fue a los campeones de la bahía de San Francisco para conocer cuál es el sabor de la victoria. El alero mallorquín jugó cinco partidos en Illunbe con la elástica obradoirista en los que promedió 15,6 puntos y 44% en triples, y claro, sin Corbacho enfrente todo es más fácil.

Illunbe vuelve a disfrutar

Los jugadores volvieron a salir de los vestuarios para agradecer el apoyo de la afición

Las grandes tardes de baloncesto a Illunbe han vuelto. El Gipuzkoa Basket gana, atrae y divierte en los últimos meses, mejora sustancial que le sirve para continuar más vivo que nunca en la lucha por seguir un año más en la ACB. Los guipuzcoanos por fin han sacado la cabeza del pozo. De estar prácticamente desahuciados en enero, a estar vivitos y coleando y meter el miedo en el cuerpo a más de un equipo de la zona baja.

La afición está volviendo a Illunbe no solo por los resultados positivos, también por el atractivo juego que están desplegando los de Sergio Valdeolmillos. Los jugadores, conscientes de la importancia de su apoyo, volvieron a salir a la pista una vez terminado el partido para agradecer su apoyo.

Es una gozada ver a Matic Rebec volar sobre la cancha. El esloveno cada vez está más asentado en la cancha. Ayer fue gran protagonista del partido. Dio rapidez al juego del Gipuzkoa Basket, sacó faltas importantes como la segunda a Kostas Vasileiadis en el primer cuarto, anotó triples que levantaron al público de sus asientos, como el último a lo Stephen Curry para finiquitar la victoria, y sirvió un perfecto alley oop para que Nevels machacase el aro. Estuvo tan activo, tan acelerado, que se chocó con el árbitro García Ortiz y salió rebotado. Rapidez, sí; fuerza, un poco menos.

Al igual que es una gozada ver que Fede Van Lacke, que no está teniendo una temporada fácil, sigue en su lucha por ayudar al equipo. Ayer anotó, tras rebote ofensivo, nada menos que ante los 2,15 metros de Tryggvi Hlinason.

En el apartado de reconocimientos, si la semana pasada fue homenajeado el Salto Bera Bera por su ascenso a Primera, ayer fue turno del IDK Gipuzkoa, que sigue dando pasos muy importantes en su proyecto, y aunque las semifinales de la Liga Dia siguen resistiéndose, ofrecen un gran baloncesto cada dos fines de semana en el Gasca. Comandadas por Azu Muguruza, las jugadoras guipuzcoanas y Toch Sarr, que es una donostiarra más, salieron a la pista para recibir el merecido aplauso.