Gipuzkoa Basket

La pócima que alivia los dolores y calma las penas

A por el primer triunfo. Duda Sanazde, Miquel Salvó y Beqa Burjadadze, durante un entrenamiento en Illunbe. / FRAILE
A por el primer triunfo. Duda Sanazde, Miquel Salvó y Beqa Burjadadze, durante un entrenamiento en Illunbe. / FRAILE

El GBC recibe al Gran Canaria (17.00 h.) y desea sumar el primer triunfo de la temporada, con Beqa Burjanadze de vuelta al equipo

Raúl Melero
RAÚL MELERO SAN SEBASTIÁN.

«Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo». Esta frase de Arquímedes de Siracusa formulada hace veinticuatro siglos la puede tomar para sí esta tarde el Delteco Gipuzkoa Basket. El experimento que tiene entre manos el equipo de Valdeolmillos en Illunbe (17.00 horas, Movistar Plus) es complicado. Enfrente estará el Herbalife Gran Canaria, cuarto clasificado la pasada campaña, lo que le ha dado derecho a disputar la Euroliga esta campaña.

Sin embargo la situación del GBC, sin triunfos en el casillero, debe estar por encima del rival a pesar de que este sea de campanillas, como es el caso. Ganar hoy sería «ese punto de apoyo» que solicitó el científico griego. El punto de partida y de inflexión hacia, esperemos, la permanencia. Es lo que le hace falta a un equipo que en dos ocasiones ha dejado escapar el premio y en las otras ni se ha acercado a pelearlo.

Valdeolmillos confesó en su rueda de prensa previa que «ese cero nos hace mucho daño». Y es cierto que habiendo ganado un choque, a pesar de los horribles últimos doce minutos en Badalona, la cosa se vería de otra forma. Por ello, el triunfo es primordial esta tarde. Aunque quizá la clasificación no cambie mucho. Sin embargo la victoria alivia dolores y calma penas. Es el analgésico que todos quieren para sí. En Illunbe y en la Cochinchina.

Un paso adelante

Sergio Valdeolmillos ha activado a Beqa Burjanadze para el choque de esta tarde tras perderse los dos últimos partidos a causa de una lumbalgia. Su compatriota y amigo Duda Sanadze será inscrito también en el acta y el entrenador granadino ha dejado fuera del equipo al capitán Xabi Oroz.

El andaluz pidió que la columna vertebral del equipo -a su juicio Gutiérrez, Nevels, Bobrov y Sekulic- diera un paso al frente. Los datos dicen que si los tres últimos están a buen nivel, el Delteco puede luchar por el triunfo. Así pasó ante el Tecnyconta Zaragoza y frente al Iberostar Tenerife. Obviamente cuantos más jugadores esté acertados, mejor le irá al equipo donostiarra que durante toda la semana ha reseteado el mal tramo final ante el Joventut porque de nada vale lamentarse. El partido de hoy es lo suficientemente importante como para centrar todos los esfuerzos en intentar vencer a todo un conjunto de Euroliga.

Duelo bajo los tableros

El equipo que entrena Salva Maldonado junto con el errenteriarra José Ángel Samaniego no sabe lo que es todavía ganar a domicilio. En sus dos salidas, ante el Barcelona (98-78) y el Unicaja (89-76), cayó derrotado. Eso sí, la entidad de los rivales hace que no haya que fiarse un pelo del equipo amarillo. De hecho, la semana pasada derrotó por 26 puntos a un buen equipo como el Morabanc Andorra y el viernes pasado plantó cara a todo un equipazo como el CSKA de Moscú, en la Euroliga.

«Tenemos que ir con tensión. Tenemos menos de 48 horas, pero es lo que tiene jugar dos competiciones. Ya hemos tenido semanas con doble partido y hemos conseguido mantener el nivel, así que debemos hacerlo ahora», declaró Ondrej Balvin, que con sus 2,17 sembrará el terror en la zona guipuzcoana.

Al checo le acompañan torres como Pasecniks (2,16), Fisher (2,11) y Tillie (2,10). Todos ellos más altos que el techo del GBC, Blagota Sekulic. Además, todos sus aleros rozan los dos metros y varios los superan: Strawberry (1,96), Rabaseda (1,96), Evans (2,03), Ericsson (2,01) y Paulí (2,01). Fieles al estilo de Salva Maldonado, el ataque del Gran Canaria se basa mucho en el tiro de tres puntos. Viven del acierto más allá del arco y del rebote de ataque, aunque el cuadro isleño es un rara avis. Es el que más rebotes de ataque captura de la ACB, pero el segundo peor en aro propio. Controlar los tableros, será fundamental para el GBC y que hacia las seis de la tarde pueda gritar «Eureka».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos