Gipuzkoa Basket

Nicola cree que la base del éxito del GB es la defensa

Marcelo Nicola. / MICHELENA
Marcelo Nicola. / MICHELENA

El entrenador del Delteco trata de convencer a sus jugadores antes de recibir al Huesca el domingo de que «todo pasa por estar juntos» sin la posesión

Álvaro Vicente
ÁLVARO VICENTE

Marcelo Nicola cree que el Huesca que va a visitar el Gasca el domingo a las 18.00 horas, en la tercera jornada de la LEB Oro, «no tiene nada que ver» al que el Delteco ganó en pretemporada. «Las situaciones cambian, ahora nos conocemos más todos y no debemos pensar en eso, sino en lo que hemos preparado esta semana y en lo que tenemos que hacer para pararles y ganarles. La pretemporada siempre es muy engañosa. Ese día nosotros nos pegamos cinco horas de autobús antes y ahora jugamos en casa. No es un partido que nos dé señales de lo que puede pasar el domingo».

El entrenador de Gipuzkoa Basket alertó ayer del peligro que entraña un rival que viene de ganar en las dos primeras jornadas (a domicilio en la pista del Cáceres por 63-71 y ante su público al Granada por 71-70) y que se caracteriza por un juego alegre difícil de frenar. «Es el equipo más joven de la Liga, lo que les lleva a jugar con muchas ganas, con mucha energía, como es normal. Juegan con una relativa no presión y con mucha alegría. Es un equipo que seguramente merece mucho respeto».

En el Huesca juega Ander Urdiain, hijo del exjugador del Askatuak, Juan José Urdain, y Nedim Dedovic, hermano menor del jugador del Bayern de Múnich Nihad Dedovic. Están pendientes de la evolución de Andriy Grytsak, parado por molestias en una rodilla.

Pero más allá de los nombres propios, el Huesca, un equipo cuyo objetivo es la permanencia, se caracteriza por el colectivo. Es lo que le ha permitido arrancar mejor que nunca en la LEB Oro y lo que le está haciendo encajar pocos puntos. «Lo importante es que nosotros seamos capaces de hacer lo que sabemos más allá del rival. ¿El público? Siempre esperamos más gente, pero ya les he dicho a los chavales: somos nosotros los que tenemos que enganchar al público y nos siga. Tenemos que dar lo nuestro para que se enganchen y seguro que nos acompaña».

Nicola no quiere que su equipo viva de rentas, de la victoria conseguida en el Gasca ante el Leyma Coruña, y no quiere relajación alguna. «Seguimos igual que si hubiéramos perdido: seguimos trabajando, creciendo, mejorando, preparando cosas para encarar de la mejor forma el partido del domingo».

El entrenador admite que el equipo se ha podido quitar un peso de encima con la primera victoria ya en el casillero, pero hasta ahí. El Leyma Coruña es pasado. «Tanto en la victoria como en la derrota, tenemos que seguir trabajando para ganar. Eso está claro. No hay que enfatizar en las victorias ni dramatizar en las derrotas. Hay que trabajar, seguir con lo nuestro, seguir mejorando y seguir en la dirección que tenemos que continuar para mejorar».

A su juicio, los dos partidos que ha jugado su equipo han seguido un guion «similar» porque sus jugadores no dieron su verdadero nivel hasta que no se pusieron las pilas en defensa. Así que Nicola tiene clara la receta: «Cuando apretamos en defensa, tenemos más confianza en ataque y somos más agresivos, jugamos con más energía. Lo importante es hacer esos minutos de alta intensidad más largos, que no haya tantos baches y tantos problemas. Es cuestión de confianza, de estar juntos, de trabajar y de conocernos más».

Un equipo en construcción

No esconde que buena parte de esos baches en el juego se deben a que todavía el equipo se está encontrando. Es un bloque nuevo y necesita interiorizar los mecanismos que se adquieren con los entrenamientos y con la competición. «Es lo que digo siempre: somos mucha gente nueva y puede que alguna cosa (en alusión a la irregularidad) sea síntoma de eso. Hay que trabajar, trabajar y trabajar con buena mentalidad, concentración y fuerza para seguir creciendo. El equipo demostró que tiene talento y calidad. Debe estar tranquilo y sereno y confiar en el trabajo que hacemos cada semana».

Apela también a las virtudes de sus jugadores. «Lo dije después del partido: las sensaciones eran muy malas y el equipo demostró carácter, cambió cosas del guion y cada uno se ajustó a la situación. Ese es el camino. El equipo tiene mucho talento. Lo importante es que pensemos en nosotros mismos porque si somos capaces de hacer lo que debemos tendremos opciones de ganar».