Gipuzkoa Basket

El GBC anuncia que Marcelo Nicola será su entrenador

Nicola será el entrenador del club donostiarra./GBC
Nicola será el entrenador del club donostiarra. / GBC

El exbaskonista Marcelo Nicola será el entrenador de Gipuzkoa Basket El hispano argentino estará respaldado en el banquillo por el técnico donostiarra Iñaki Martin

ÁLVARO VICENTE

El que fuera el primer jugador drafteado del Baskonia, el que llaman de forma cariñosa el abuelo de la generación dorada del equipo vitoriano, Marcelo Nicola (Rafaela, 1971) será quien lleve las riendas del nuevo proyecto de Gipuzkoa Basket. El anuncio de su fichaje fue una sorpresa mayúscula porque a priori no estaba en las quinielas, que apuntaban más hacia Gonzalo de Vitoria, pero lo cierto es que los rectores de Gipuzkoa Basket hace tiempo que pensaban en él como posible entrenador. De hecho, el verano pasado ya se reunieron con Nicola cuando Porfirio Fisac decidió cambiar de aires. Un año después, quien fuera uno de los artífices de la consecución del primer y único título europeo que adorna las vitrinas del Baskonia, será el encargado de devolver la sonrisa a los aficionados al baloncesto en nuestro territorio.

Nicola llega avalado por una larga trayectoria como jugador -internacional con Argentina, en su palmarés luce dos Recopas de Europa, una Copa del Rey, dos ligas y tres copas italianas- y por una intensa experiencia en los banquillos al haber pasado por Lietuvos Rytas, UCAM Murcia, Hapoel Jerusalem y Brose Bamberg. Actualmente, estaba al frente del Unieuro Foril de la serie A2 italiana.

Trayectoria
Como entrenador
Sus primeros pasos los dio en la Benetton de Treviso, como asistente en la campaña 12/13. En el siguiente curso debutaró como primero en el UCAM Murcia. Ejerció también de principal en el Lietuvos Rytas y, tras ser en la 16/17 y la 18/19 asistente en el Hapoel de Jerusalem y el Brose Bamberg (con un periplo intermedio como coordinador de la cantera del Baskonia), aterrizó en el Foril este mismo año.
Como jugador
Debutó con el Baskonia en 1991. En 1996 fichó por el Panathinaikos y al año siguiente regresó a la ACB para jugar en el Barça. Tras año y poco en Barcelona, se fue a la Benetton de Treviso, equipo que no abandonó hasta 2004, año en el que se fue a Ucrania para jugar en el Kiev. Al año siguiente estaba de nuevo en la ACB para jugar en el Pamesa, equipo que dejó en 2005 por el Montepaschi Siena. En 2006 se fue al Reggio Emilia y regresó a finales de ese año a Vitoria para retirarse en el equipo más importante de su vida. Se retiró con 35 años.

Para el argentino será su primera experiencia en la LEB, una circunsancia ésta que a priori podría penalizarle, pero ejemplos como el de Álex Mumbru con Bilbao Basket, que en su primera temporada como entrenador ha terminado logrando el ascenso a la ACB, confirman que no es obligatorio tener un conocimiento milimétrico de la categoría y sí capacidad para sacar jugo a los jugadores que se tienen.

Para complementar este aterrizaje en San Sebastián, el club estaría muy cerca de incorporar al donostiarra Iñaki Martín como ayudante. Técnico de 40 años, Martín ha desarrollado buena parte de su carrera en Valladolid, donde comenzó en su cantera, y apenas ha entrenado por estos lares en los últimos años. Ha pasado por diferentes categorías, llegó a estar tres temporadas al frente de un equipo de Mozambique, con el que fue campeón de Liga, y también fue ayudante de Fisac en Valladolid, entre otras tareas.

Al tándem Nicola-Martín se sumarán en breve otros guipuzcoanos (preparador físico, fisioterapeutas, médico...) hasta configurar el staff del equipo que tratará de competir en la zona alta de la LEB con una plantilla todavía por hacer. Por el momento no ha trascendido el fichaje de ningún jugador porque lo primero que quería hacer el club era cerrar el entrenador.

Nicola llegará a una ciudad que conoce bien de su larga estancia en Vitoria. El argentino, de 2,07 metros y que jugaba de ala pívot, aterrizo en el País Vasco hace más de 25 años. Josean Querejeta se trajo de La Pampa a un Nicola que con 18 años fue incorporado al equipo júnior, sabiendo que algún día sería un jugador importante. En Vitoria jugó siete temporadas.

Es difícil aventurar qué baloncesto propugna Nicola. En su etapa como jugador no parecía tener un sentido colectivo del juego, era un fenómeno desde la línea de tres y fue de los primeros que con su altura era capaz de jugar de cara a la canasta, pero pero se da por hecho que ahora será distinto. Los jugadores que vayan llegando marcarán a qué quiere jugar el nuevo equipo. En Murcia hablan muy bien del trabajo que hizo.

Su primer reto será enganchar el aficionado más allá de que se ganen o se pierdan partidos.