Gipuzkoa Basket

«Mi objetivo es hacer del Gipuzkoa Basket un club grande»

Ignacio Núñez posa en la redacción de El Diario Vasco durante la visita previa a la entrevista concedida a este periódico./Usoz
Ignacio Núñez posa en la redacción de El Diario Vasco durante la visita previa a la entrevista concedida a este periódico. / Usoz

El mandatario analiza lo que ha sido su primer mes en el cargo y lanza un mensaje de confianza para el GBC más allá de la categoría donde juegue

Raúl Melero
RAÚL MELERO

La llegada a la presidencia del Gipuzkoa Basket hace un mes de Ignacio Núñez (San Sebastián, 1972) ha variado la hoja de ruta de la entidad de Illunbe. Tiene claro que el club tiene recorrido, ya sea en la ACB o en la LEB, y quiere potenciarlo. Desea revitalizar el club y tiende la mano a toda Gipuzkoa para que se implique en el proyecto.

- Antes de entrar a valorar las líneas maestras de su proyecto, hablemos del partido de Tenerife. Viajó y les dio suerte a los chicos.

- ¡Ya lo creo! Fue una victoria muy importante, de mucho mérito y mucho orgullo. Mira la energía con la que el equipo luchó y defendió. Un triunfo que supone otra final ganada y con la esperanza de seguir creyendo.

- Ahora llegan dos partidos seguidos en Illunbe...

- Sí. El equipo está en buena dinámica y desde aquí quisiera hacer un llamamiento a la afición. Que suba a animarnos a Illunbe. El triunfo de Tenerife nos da derecho a soñar un poco más.

- Aterrizó hace un mes, ¿cómo le ha ido desde que accediera al cargo?

- Está siendo apasionante, estoy conociendo mucha gente, reuniéndome con instituciones, recabando mucho apoyo y metiendo muchas horas. Eso me lleva a venir mucho más a San Sebastián y a Gipuzkoa, eso siempre es agradable.

- ¿Por qué aceptó la presidencia?

- Fueron varios días de reflexión y de ver si realmente iba a aportar algo de utilidad y poder hacerlo bien. Llegué a la conclusión de que sí. No fue una situación esperada cuando Nekane comunicó que lo dejaba, pero llevo muchos años en el club, le tengo mucho cariño. Y a partir de ahí es entender que el amor al club y el amor a Gipuzkoa me llevan a tomar la decisión de asumir el reto.

- ¿Está el club mejor que hace un mes?

- Muchísimo mejor. Cuando asumo la decisión hay un doble reto: uno de luces cortas, de revitalizar al equipo y hacer todo lo posible para que compitamos de la mejor manera posible hasta final de temporada y otro de luces medias, que es donde tenemos que ir trabajando y se irán viendo los frutos a partir de verano. Es una reflexión más estratégica, de ver qué tipo de identidad va adquiriendo poco a poco el club.

- Continúe.

- A nivel deportivo, en este último mes hemos hecho dos fichajes, hemos transmitido confianza los jugadores y al entrenador. Se ha incorporado un grupo de primer nivel para ayudar al equipo desde el punto de vista de la mentalización y el bloque ha manifestado otras sensaciones: gana en Gran Canaria, pierde por solo un punto ante el Valencia, sobre todo por la mochila del pasado, y consigue hacer su mejor partido ante un rival directo como Breogán. Estamos en la ola buena, como se vio en Tenerife.

- ¿Ha mantenido algún contacto con las instituciones?

- Sí, hemos seguido manteniendo conversaciones con las instituciones después del fantástico trabajo que ha hecho Nekane y les hemos enviado mensajes de tranquilidad desde el club, que es un proyecto sostenible y que necesitamos su colaboración.

- Ha incorporado un grupo asesor. ¿Han dado ya los primeros pasos en su hoja de ruta?

- En el tema de comunicación y marketing hemos llegado a acuerdos con Donostia-San Sebastián Turismo, hemos puesto una tienda de deportes en la ciudad, estamos en conversaciones con Pauso Berriak y tenemos en mente muchas acciones más. Tratamos de hacer una labor social para ayudar mejor a vertebrar al club. Estamos empezando a hacer acciones en todas las áreas del club.

- ¿Quiere decir todo eso que el club necesitaba, permítame, un 'meneo'?

- Hay que darse cuenta que estos son ciclos y trayectorias. Este club nace de la mano de un titán como Miguel Santos. Solo un gigante como él puede hacer algo así. Arrastró muchísimos apoyos. Después cogió el testigo Gorka Ramoneda y con él hemos tenido unos resultados deportivos maravillosos. Luego, la responsabilidad recae en Álvaro Bilbao y tiene la tarea del rigor presupuestario y de darle sostenibilidad al club. El testigo lo coge Nekane, que le ha metido muchísimo corazón y sentimiento al proyecto y lo ha enraizado con las instituciones. Son ciclos que van entre tres y cuatro años. Esto es deporte, castiga mucho y necesitas reinventarte. Muchos de los miembros del consejo actual vienen de 2008 o 2009 y es inevitable la labor de traer gente nueva. Hay que dejar de ser tan guipuzcoanos, tenemos que comunicar mucho más lo que hacemos.

- ¿Tiene intención de incorporar a más personas?

- Sigo en conversaciones con gente y date cuenta que hay que hacerlo muy rápidamente y en pocos días. Muchos me han manifestado su intención de apoyar y ayudar. Estoy hablando con profesionales en Madrid, casi todos ellos guipuzcoanos, que me están abriendo puertas hacia empresas de aquí y de fuera.

- ¿Qué tipo de club quiere?

- Quiero un club grande.

- ¿Cómo se consigue?

- (Pausa) Esa es la reflexión que tenemos que hacer entre todos.

- Por dónde empieza...

- No creo mucho en eso de que Gipuzkoa tiene mucho deporte y es difícil hacerse un hueco. Considero que la abundancia nunca tiene que ser un problema y es consecuencia de la riqueza. En ese espacio tenemos que convivir. Lo dije el día de la presentación: este club tiene 17 años, es un adolescente y necesita madurar. Tiene que terminar de abrirse a la provincia, tenemos que conseguir que esas poblaciones que están a un cuarto de hora de Donostia que se van a ver los partidos a Vitoria, nos cojan cariño y sé que es labor nuestra. Gipuzkoa es más grande con un equipo en ACB, que forma parte de esa riqueza y de esa variedad. Todos queremos tener un pedacito de corazón metido ahí. La Real es el gran hermano mayor que todos queremos y que nos apasiona. Luego estamos nosotros, el Bidasoa, el remo, el amor por el ciclismo, las chicas de basket, de balonmano, de hockey... Hay sitio.

- La asistencia al pabellón lleva siendo un terrible caballo de batalla los últimos años ¿no?

- Yo creo que un territorio como este puede llegar a tener 5.000 personas de un modo habitual en Illunbe. Que sea un club que colabore, tener una manera diferente de hacer las cosas y en eso tenemos que trabajar mucho. En ser un club abierto y que tenga la mano tendida para todos. Es importante que al margen de en qué categoría estemos o el número de partidos que ganemos, que la gente se identifique con el club y con una manera de hacer las cosas.

- ¿Y qué necesitan?

- Ahora necesitamos tiempo. Que este club no dependa de si hemos conseguido cinco o tres victorias. Necesitamos tiempo para seguir existiendo, para seguir ganando adeptos y cariño dentro de un mundo tan competitivo como es la ACB.

- ¿Esto que dice puede tener recorrido tanto en la ACB como en la LEB?

- El orgullo de pertenencia y la identificación con un equipo guipuzcoano de élite va más allá de que juegues con el Joventut o contra el Oviedo. Y que el club debe manifestar un espíritu competitivo de colaboración. La ACB es más agradable, más espectacular y garantiza más retorno. Pero, como le pasó a la Real en los sesenta, quizá tengamos que ser un equipo ascensor. Pero más allá de los resultados necesitamos que Gipuzkoa entienda que teniendo un equipo de baloncesto le hace más rica.

- ¿Es factible la salvación?

- Quedan diez partidos, es factible. Esto es deporte, es un juego, es azar y veo al equipo vivo. El primer partido que fui a ver cuando Nekane me transmitió que iba a dejar el cargo fue contra el Estudiantes en Madrid. Ese día nos pasaron por encima y piensas: el reto es importante. Si comparo ese partido contra el de Breogán, por ejemplo, la diferencia es abismal. Confío en que podamos competir y que la gente entienda que no vamos a rendirnos. Esto es muy largo y hay que ver que quizás quedando penúltimos podemos quedarnos en ACB.

- ¿Cree que puede haber alguna sorpresa con los ascensos?

- Quizá alguna puede haber, pero no es momento de hablar de eso. Vamos a intentar salvarnos.

- Casi todos los rivales de la parte baja han cambiado de entrenador y la confianza en Sergio Valdeolmillos ha sido y es ciega ¿Por qué?

- Por lo que le hemos visto trabajar. Tienes que ver si un cambio de entrenador garantiza una permuta en los resultados. Yo creo que no. Sergio es un muy buen entrenador y los jugadores trabajan muy bien. Somos con mucho la plantilla más económica de la ACB. El equipo compite, lucha, está con ganas y unido.

- ¿Puede haber algún movimiento más en la plantilla?

- Es poco probable. Hay músculo para hacerlo si hay alguna eventualidad, pero en principio no vamos a hacer ningún movimiento más. Ha sido una pena la recaída de Faverani. Nos descuadra porque queríamos hacer tres cambios, uno por línea. Entiendo que la plantilla está cerrada.

- ¿Qué ha pasado con Jorge Gutiérrez? ¿Pudieron cortarle antes?

- Ha sido un tema mental. En un par de ocasiones pudimos cortarle, pero hicimos un esfuerzo para que continuara. Optamos por darle una oportunidad hasta que Sergio habló con él. Ha tenido un comportamiento exquisito con nosotros.

- ¿Cree que la confección de la plantilla con tanto jugador saliendo de lesiones fue un riesgo?

- Se tomaron los mismos riesgos que el año anterior. A mí me dio mucha pena cuando Norel nos dejó y fíjate, ha entrado en el equipo esta jornada. Cuando manejas presupuestos tan bajos muchas apuestas no salen bien. Esto nos lleva a un reflexión.

- Cuente.

- La preocupación que tenemos es que viniendo de dos años muy buenos como el ascenso de LEB y la fantástica temporada del año pasado, socialmente estamos como hace dos, no hemos evolucionado y sobre eso es donde tenemos que trabajar.

- ¿Y cómo se hace?

- Forma parte de la reflexión que tenemos que hacer. Tenemos que trabajar mejor para abrir el club, comunicar mejor, trasladar mejor los mensajes. Este club es de todos los guipuzcoanos, ningún accionista tiene más del 5% de las acciones. Tenemos que trabajar para hacernos un hueco en el corazón de toda la ciudadanía y de los amantes del baloncesto.

- Ahondar en el baloncesto guipuzcoano no es sencillo.

- No es fácil, efectivamente. El baloncesto guipuzcoano tiene sus características y como principal representante deportivo nos toca unir, tejer, armar y conjugarlo. La figura de Pedro Epelde tiene que hacer esa labor. Debemos hacer las cosas que hacemos y comunicarlas. Hay que hacer un esfuerzo también para enganchar a la gente joven.

- ¿No cree que hace falta más gente del baloncesto tanto en el Consejo de Administración como en el grupo asesor?

- Estoy tratando de reunirme con todos los que puedo. Hay gente que se ha desenganchado y tenemos que volver a engancharla al baloncesto.

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