Gipuzkoa Basket

El Delteco GBC apela a la calma y al trabajo para salir de la difícil situación

Valdeolmillos da instrucciones a Bobrov en el partido del sábado pasado. / J. M. LÓPEZ
Valdeolmillos da instrucciones a Bobrov en el partido del sábado pasado. / J. M. LÓPEZ

Hay confianza en el trabajo de Valdeolmillos, aunque debe acelerar en su misión de ganar partidos el próximo mes para no descolgarse

Raúl Melero
RAÚL MELERO SAN SEBASTIÁN.

La situación del Delteco Gipuzkoa Basket se ha complicado en su pelea por eludir el descenso. Había muchas esperanzas depositadas en el partido de anteayer, pero el resultado no fue, ni mucho menos el esperado. No queda otra que remar contracorriente.

El público expresó su descontento con varias decisiones de Sergio Valdeolmillos, quien fue despedido con algún silbido. Por el momento el club ni se plantea un giro de timón en lo que al responsable deportivo del equipo se refiere y solo se piensa en seguir trabajando día a día para revertir la situación.

El Gipuzkoa Basket no se distingue por tomar decisiones drásticas y no parece que vaya a hacerlo en su undécima temporada compitiendo en la ACB. Eso sí, lo que se juega la entidad es de suficiente importancia: a permanencia del equipo nada más y nada menos. Ha costado mucho llegar a la ACB.

Una de las razones por las que se ha llegado a esta coyuntura es que se ha fallado en partidos que, no es que estuvieran marcados en rojo, sino que los llevaba bien encaminados, como por ejemplo el de Zaragoza y Tenerife. O el de Obradoiro, al que se llegó con buenas sensaciones pero no se remató.

El Delteco no pudo lograr ningún triunfo y como por ahora no ha vencido lejos de Illunbe -Zaragoza, Baskonia, Joventut, Obradoiro, Real Madrid y Valencia-, cada partido ante su público se han convertido en una especie de final. Los de Valdeolmillos no fallaron ante el Gran Canaria y el Burgos, sin embargo el batacazo frente al UCAM Murcia puede tener consecuencias.

Seis partidos por delante

Los próximos tres partidos son ante equipos de la parte alta de la tabla. El GBC visita el sábado al Morabanc Andorra, décimo clasificado y metido de lleno en la lucha por entrar en la Copa. Después tendrá dos encuentros en Illunbe, los días 22 y 29, frente al Barcelona y Unicaja, respectivamente. Como sucediera frente al Gran Canaria, el Delteco necesita vencer un día de los llamados 'no esperados', porque de lo contrario las derrotas puede empezar a acumularse de manera muy peligrosa, si no lo han hecho ya.

Terminado este año, los tres primeros encuentros de 2019 serán de enorme importancia con rivales que ahora mismo circundan los puestos del Gipuzkoa Basket. Jugará el día de Reyes en la cancha del Breogán de Lugo. Posteriormente recibirá al Manresa y cerrará la primera vuelta en la pista del Estudiantes el día de San Sebastián o la víspera. En suma, seis encuentros para llegar al ecuador del curso, donde el Delteco debe empezar a acostumbrarse a vivir con la victoria con más asiduidad que hasta el momento.

Los rectores del conjunto guipuzcoano tienen interiorizado que siendo el último presupuesto de la categoría, lo más normal es que conviva con los dos últimos puestos de la clasificación. Milagros como el del año pasado, con trece triunfos, pocas veces se dan y la plantilla y staff del GBC deben estar preparados para que el año sea largo y duro. Por ahora no hay grandes diferencias ya que el GBC está empatado con el Breogán en los dos últimos puestos de la clasificación, tiene a un partido al Gran canaria y Estudiantes, y a dos a Obradoiro, Burgos y Murcia. Tiempo hay que acelerar.