Gipuzkoa Basket

Se quedan a centímetros de la meta

Se quedan a centímetros de la meta
Pedro Martínez

Una controvertida decisión final condena al GBC a una prórroga a la que llegó sin oxígeno

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La gasolina llega hasta donde llega. En el caso del Delteco puso carburante para 39 minutos y 54 segundos. Ganaba por dos. El Iberostar empató y en la prórroga, el equipo donostiarra llegó con la lengua fuera. Sin ideas ni frescura y sucumbió ante un conjunto mejor, con más hombres acostumbrados a jugársela en los momentos calientes. Ahí emergió Thaddus McFadden. Hizo la canasta que empató el choque y siete puntos en la prórroga. Lo que popularmente se conoce como 'un jugón'.

El Delteco sigue sin ganar y es el único equipo de la ACB que no ha vencido todavía. Este domingo tuvo dos caras. Jugó como los ángeles la primera mitad y gozó de una renta de 16 tantos. Sin embargo, el choque se le hizo largo y acabó mordiendo el polvo de forma cruel. En la prórroga y sin opción. 37 puntos llevaba en ese minuto 14. Hizo 36 en los siguientes 31 minutos. Demasiado poco. Tendrá que asemejarse cuanto antes a esa primera parte de partido porque todos los rivales suman. Y ya saben lo que ocurre cuando se escapa el autobús.

73 Delteco Gipuzkoa Basket

Gutiérrez (2), Nevells (19), Bobrov (16), Salvó (7), Barro (2)- cinco inicial- Van Lacke (5), Beraza (2), Sekulic (9), Dani Pérez (5), Oroz, Corbacho (6), Maiza.

79 Iberostar Tenerife

San Miguel (6), McFadden (18), Beirán (13), Abromaitis (3), Colton Iverson (3)- cinco inicial- Saiz (12), Staiger (9), Bassas (6), Bonde, Gillet (9).

Árbitros:
Perez, Serrano, González Gálvez. Descalificado por personales Iverson.
Marcadores por cuartos:
6-15; 43-36- descanso-55-53; 68-68. Prórroga: 73-79.
Incidencias:
2.000 aficionados se dieron cita en el San Sebastián Arena 2016. El partido comenzó con más de 20 minutos de retraso por problemas con el marcador del tiempo de posesión. Se guardó un minuto de silencio por los fallecidos en las lluvias torrenciales de Mallorca y también por la del secretario general de la FIBA Patrick Baumann.

Hubo hasta la dosis necesaria de polémica. El GBC atacó con dos puntos de ventaja y a pocos segundos de terminar el partido. Dani Pérez lanzó una bombita y el rebote fue para Salvó, pero sonó el reloj de posesión dando el balón a los visitantes. El cuadro donostiarra se quejó agriamente de que el balón tocó el aro, con lo que había una nueva posesión. Sin embargo los árbitros, sin revisar la jugada por televisión porque no está contemplado hacerlo, decretaron que no había tocado el aro y le dieron la posesión al Iberostar. Con esos 5,9 segundos, el cuadro aurinegro trazó una jugada perfecta que McFadden convirtió y el choque se fue al tiempo extra.

En la prórroga el cuadro de Valdeolmillos se quedó sin aire. No lo tuvo claro, dependió en exceso de Nevels, que también llegó fundido, y estuvo a merced del Iberostar. No tuvo ni opción de pelear el triunfo. Se quedó a centímetros de la gloria.

Al ritmo de Nevels

El choque comenzó con 20 minutos de retraso por un problema en el marcador y eso espoleó al GBC. Burjanadze no fue de la partida debido a la lumbalgia que sufre. Nevels empezó a mil por hora liderando un 9-0 de parcial. Vidorreta solicitó tiempo muerto pero la tormenta donostiarra no cesó. Nevels otra vez, Beraza, Bobrov y el primer triple en Illunbe de Corbacho cerraron un 23-11 (min. 9). El Iberostar pedía que llegara el final del cuarto para recomponerse, aunque antes llegó otra bomba de Van Lacke para dejar un esperanzador 26-15. El estado de nirvana ofensivo se mantuvo hasta el segundo triple de Alberto Corbacho, que dibujó la máxima, 37-21 (min. 14). Hasta ahí hubo un Delteco GBC, después llegó otro.

¿Una de las razones? Desde ahí hasta el final del choque, los locales solo anotaron un triple. Además el Iberostar debía desperezarse y el GBC tenía que estar preparado. Despertó McFadden con sus primeros puntos y le siguieron dos jugadores de rotación como Steiger y el belga Gillet para estrechar el marcador al descanso desde el triple, 43-36.

El partido se enfangó. Sobre todo en el ataque donostiarra. No traccionaba como en la primera parte y sufrió un 1-7 de salida que dejó al equipo de Valdeolmillos grogui, 45-43 (min.23). Apareció Sekulic para soliviantar la situación. Dos rebotes de ataque los tradujo en cuatro puntos consecutivos para tomar aire. Falta le hacía, porque el GBC ya miraba el chivato de la gasolina. La aguja se iba acercando peligrosamente al cero. Cogió ocho de renta pero fue disminuyendo la ventaja. Con Ferrán Bassas al mando, Vidorreta rotaba y rotaba, buscando su mejor quinteto. Ambos llegaron muy igualados al minuto 30 y dejaron el triunfo para el cuarto final.

Cruel final

Abromaitis puso por delante por primera vez a los tinerfeños completando un primer parcial 2-7. Nevels, que no anotaba desde el segundo cuarto, se echó al equipo encima y metió seis puntos seguidos 63-60 (min. 36). Sin embargo, el motor guipuzcoano se empezó a recalentar y el equipo de Vidorreta encadenó cinco puntos. Le tocaba dar al GBC, y vaya si dio. Gutiérrez metió su primera canasta y Nevels anotó un triple que levantó a Illunbe y que parecía ser una autopista hacia la victoria. 68-65, faltando menos de un minuto reflejaba el luminoso y la victoria llamaba a la puerta del Delteco. Bassas metió un tiro libre y llegó la jugada de la polémica. Con dos arriba el GBC no pudo hacer canasta, algo que sí logró McFadden en una jugada de pizarra a menos de seis segundos para terminar.

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