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Alberto Corbacho incendia Illunbe

Alberto Corbacho incendia Illunbe
Jose Mari López

Segunda victoria del GBC de la temporada que le permite seguir con vida con un espectacular Alberto Corbacho que ha anotado 25 puntos y 8 de 11 en triples, 5 de ellos en el último cuarto

Raúl Melero
RAÚL MELERO

Llegó el día de Alberto Corbacho. Y de Beqa Burjanadze. La exhibición del balear deberá ser recordada. Ocho triples de once intentos, cinco de ellos en el último cuarto. 25 puntos en 24 minutos. En un partido apretado como el de este sábado, se pueden imaginar lo que significa. Corbacho encontró su punto, y si lo hace suele ser infalible. Dino Radoncic habrá soñado con él. Porque no le pudo parar. Si el alero estuvo excelso, qué decir del georgiano. Defendiendo a Deon Thompson y asumiendo responsabilidad en ataque. Por ahora, en los dos partidos que no había que fallar, el Delteco GBC no lo ha hecho. Y eso que ayer con 520 gargantas castellanas en contra, pareció que el partido se jugó en la ribera del Duero.

El choque se inició con bastantes imprecisiones por ambos bandos. Dio primero el Burgos al calor de sus seguidores tras el acierto de Alex López y un par de desajustes defensivos, 4-11 (min. 6). El GBC jugaba deslabazado, sin ideas y solo había puntos por parte de acciones individuales. Con Sekulic y Burjanadze en cancha, la cosa cambió y el partido se igualó. Coincidió con el primer triple del Delteco, obra de Nevels y de un par de rebotes de ataque que fueron cuatro puntos para los donostiarras, 13-15 (min. 8). El Burgos se volvió a estirar pero apareció Alberto Corbacho en estado puro. Dos triplazos en la cara de Radoncic dejaron al GBC 22-21 (min. 10).

Vendaval donostiarra

El vendaval GBC se desató en Illunbe. Los cinco jugadores en cancha anotaron. Salvó, Sekulic, Van Lacke, por una antideportiva, y Gutiérrez. Antes, ya saben quién, sacó el rifle desde el 6,75. Alberto Corbacho se metió al público en el bolsillo con su tercera bomba, anotada desde el mismo banquillo del Burgos. El 33-24 (min. 13) que reflejaba el luminoso se había gestado gracias al acierto en ataque y la buena defensa donostiarra. Las personales empezaron a caer del lado donostiarra. Hasta nueve puntos lograron los castellanos desde el tiro libre para dejar un igualado 38-38 en el marcador con todo por decidir en la segunda mitad.

Tras el 5-14 que encajó el GBC en los últimos minutos del segundo cuarto, el Burgos echó más sal en la herida donostiarra con dos triples que encendieron al ya de por sí enfervorizado público burgalés y Valdeolmillos tuvo que parar el partido. Un triple de Dani Pérez dio oxígeno a su equipo y menos mal. Hasta el final del cuarto el cambio de canastas fue constante con lo peligroso que resultaba ir por detrás en el marcador para el Delteco. Las ventajas eran mínimas y el yo-yo en el marcador constante. Valdeolmillos se la jugó con un quinteto en pista sin 'cinco'. Burjadadze y Bobrov fueron los encargados del juego interior, muy descompensado respecto a los castellanos.

El guerrero de Tbilisi encendió la mecha con un triple. Se giró al publico, levantó sus brazos e Ilunbe respondió a la llamada de socorro. Bobrov cogió el testigo con un mate para volver a poner el partido en mínima ventaja donostiarra, 57-55 (min. 28). Kravstov y Vega anotaron para los visitantes y Sanadze volvió a dejar las tablas en el marcador en el enésimo empate que registró el choque. Y aún habría más. Lo mejor estaba por llegar.

Emergió la figura de Alberto Corbacho. Sus compañeros le buscaron y le encontraron. Salió con el tiempo suficiente de un bloqueo para clavar un triple y recibir la falta de Radoncic. Illunbe enloquecía con cada acción del balear, el mago del triple. Fitipaldo puso la réplica pero el alero del Delteco, perfectamente secundado por Burjadadze, estaba desatado. El georgiano sufrió una antideportiva con adicional y en la posesión siguiente, Corbacho terminó de hundir a Radoncic con un triple desde 9 metros. El público se frotaba los ojos. Diego Epifanio necesitaba un rottweiller para frenar al alero del GBC.

El choque se volvió a igualar porque Burgos vendió cara su derrota, pero la canasta a la que atacaba el GBC tenía el diámetro más grande. Burjaddze hizo cinco puntos seguidos para el 80-75 (min. 37). Otro golpe de los visitantes para empatar el choque a falta de tres minutos. Hasta ahí aguantó el cuadro burgalés. La traca final estaba preparada y dispuesta. Gutiérrez hizo un canastón y después llegó el cuarto triple de Corbacho. El estallido fue brutal. Los seguidores del Burgos fueron silenciados porque no habí nada más que hacer. Ni Cancar, ni Frazier, ni nadie defendiendo al balear. Pero es que llegó el quinto, 87-79 (min. 39). El tiempo muerto fue un clamor del público donostiarra jaleando al balear. El partido estaba finiquitado Marece la pena pagar la entrada por verle.

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