Baloncesto

El GBC pierde en la prórroga ante el Manresa

Gutiérrez en una acción del partido frente al Manresa. /J.M. López
Gutiérrez en una acción del partido frente al Manresa. / J.M. López

Vencía el GBC por dos puntos a falta de tres segundos para el final del último cuarto pero una falta de Sekulic, la quinta además, ha dado dos tiros libres a Lundberg que no ha perdonado; los guipuzcoanos han caído en el tiempo extra (85-91)

Raúl Melero
RAÚL MELERO

El Delteco sigue metido en el túnel. Este domingo perdió un encuentro que tenía ganado a falta de segundos. Son las cosas clásicas de un equipo en profunda depresión. Que ofrece multitud de dudas. Quizá no fuera justo que el GBC no se llevara el triunfo ante el Manresa, pero perdió. Y se empiezan a enterrar las opciones de salvación si no hay una metamorfosis. Además el sector más fiel del equipo, la peña de aficionados Omnes- Uni, pidió la dimisión del entrenador en mitad de la prórroga. Algo insólito por estos lares.

Las vibraciones que emana la escuadra donostiarra no son nada buenas. Y para muestra el último minuto de partido de ayer, donde encajó un 1-6 de parcial, que llevó el choque a la prórroga. Y no estaba el equipo para esas ferias, después de levantar catorce puntos en el primer cuarto. Porque un parcial 18-0 devolvió la vida y el GBC luchó hasta el final, puso la proa del barco mirando hacia el triunfo... pero no concretó. Y el bajón fue absoluto.

El futuro es realmente complicado con toda la incertidumbre que están dejando los últimos resultados en la plantilla y aunque hay partidos para sacar la situación adelante -que se lo digan al Joventut el año pasado cuando parecía desahuciado- el margen de error es cada vez menor.

Después de un último cuarto lleno de nervios y tensión, el Delteco Gipuzkoa Basket se puso mirando de frente al triunfo en los minutos de la verdad. De hecho, fue por delante en el luminoso durante todo el periodo final. A falta de tres minutos Dani Pérez enganchó seis puntos consecutivos -un triple y tres tiros libres- para poner al GBC con distancia de seguridad: cinco arriba (73-68) a falta de un minuto y veinte segundos.

Fallar o no fallar

Dragovic cazó un rebote en ataque, Van Lacke perdió la bola en el ataque consiguiente y Zubcic metió dos tiros libres. El GBC vencía por uno y quedaban 33 segundos. Van Lacke asumió responsabilidades y falló en la penetración que era medio partido pero el Manresa después también erró. El balón salió por el fondo y los colegiados revisaron la jugada para ver de quién era la posesión. Pérez Pizarro indicó que para el Delteco e Illunbe estalló de júbilo. Tiempo muerto con tres segundos por jugarse. Sacó el GBC, recibió Sekulic y le hicieron falta. Otro tiempo muerto. El montenegrino falló el primer tiro y llegó la duda. ¿Qué hacer quedando 3 segundos? ¿Tirar a fallar y que corra el tiempo o meter? Metió el segundo, 74-72, pero el Manresa tenía tiempo muerto y sacaba desde campo del GBC.

Las claves

Thriller final
Faltando un minuto y veinte segundos, el GBC vencía por cinco. Perdió un balón Van Lacke, falló un tiro libre Sekulic y el Manresa pudo forzar la prórroga desde el tiro libre.
Tremendo parcial
Empezó mal el choque el GBC, pero se rehizo con un tremendo parcial 18-0 en el segundo cuarto. Fueron casi seis minutos de espectáculo. Quizá los mejores del año
Malos porcentajes
El Delteco lanzó catorce veces más que su rival. Los porcentajes en el triple fueron parecidos pero el 21 de 53 en tiros de dos puntos, condenó a la escuadra guipuzcoana.

Valdeolmillos indicó en el corrillo que iba a ser una jugada para Toolson y que había que cambiar en cualquier bloqueo. Recibió Lundberg, se fue hacia la canasta y Sekulic cometió personal faltando segundo y medio. El danés no falló ninguno de los dos tiros y el choque se fue a la prórroga, con la desazón de una hinchada y un equipo que había tocado el triunfo, el tren de la permanencia, con la yema de los dedos.

Como ocurriera ante el Tenerife, lo que mal empieza, mal acaba. Y en los cinco minutos de tiempo extra, el GBC no tuvo opción. Empezó mal, se enderezó con un triple de Burjanadze, pero después Dragovic, Toolson y Corey Fisher dejaron el partido sentenciado, 77-86 (min. 43). Los últimos minutos fueron de agonía guipuzcoana, que buscó llevar al tiro libre al BAXI Manresa con la esperanza de que fallara, pero las expertas muñecas del equipo de Peñarroya no dieron opción.

Parcial estéril

El partido fue un constante sube y baja donde el Delteco empezó de la peor manera posible. Perdía 2-14 (min. 5) sin dar la sensación de poder imponerse a su rival. Nevels salió y metió cuatro puntos seguidos para mantener por lo menos al GBC no muy lejos en el partido. El equipo donostiarra siguió fallando y terminó el cuarto doce abajo y con 4 de 13 en tiros de campo, ningún triple anotado y además un pobre dos de seis desde el tiro libre.

Sin embargo en un abrir y cerrar de ojos se desató una especie de ciclogénesis explosiva, con el equipo donostiarra como protagonista. Un triple de Nevels pareció despertar al GBC, Sekulic robó un balón para bajar la desventaja de diez y empezar a pensar en la remontada. Sin embargo Corey Fisher devolvió, con un triple, al Manresa a su ventaja de confort, 15-26 (min. 12).

Luego llegó el empacho de buen baloncesto. La escuadra donostiarra, acostumbrada a recibir parciales en contra que le arruinan los partidos, pegó un golpe en la mesa y endosó un 18-0 de parcial al Manresa, que le puso por delante, 33-26 (min. 18). Seis minutos de gloria baloncestística con Sekulic enchufadísimo atrás, junto con Bobrov, Salvó echando una mano en todos lados y Gutiérrez genial en defensa, con Nevels como ejecutor.

Ataque tras ataque la renta fue bajando y en las rotaciones, Valdeolmillos estuvo atinado al meter a Burjanadze y Van Lacke en el momento justo. El georgiano y el argentino con sendos triples llevaron el delirio a las gradas. En el segundo cuarto el Delteco robó seis balones y su paso adelante defensivo fue brutal.

Tras el paso por los vestuarios, el Manresa, gracias a Lalanne y Lundberg -qué partidazo hizo el danés con 23 puntos-, le dio la vuelta a la tostada. Atrás, el GBC seguía siendo solvente pero se atascó en ataque y de ahí hasta el minuto cuarenta, la igualdad fue la tónica del partido que finalmente se le fue de las manos al Delteco por muy poco. Son tiempos de absoluta oscuridad y habrá que encontrar la luz el día de San Sebastián ante el Estudiantes en Madrid.

 

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