El Delteco consigue la permanencia virtual en un partidazo

El Delteco consigue la permanencia virtual en un partidazo
Jose Mari Lopez

El Delteco GBC logra en Illunbe su triunfo número doce en la liga a costa del Obradoiro

RAÚL MELEROSan Sebastián

La defensa del Delteco GBC se quedó en el vestuario durante el primer cuarto. 32 puntos para el Obradoiro y seis triples. A diferencia del último encuentro contra el Valencia en Illunbe, el equipo donostiarra sí vio aro y a pesar de la contundencia de los gallegos, el GBC aunque por detrás, siempre estuvo en partido.

La ausencia de Norel propició un duelo desigual cerca del aro. Solo por altura. Los 2,18 de Pustovyi contra los 2,03 de Agbelese. El ucraniano se hacía inmenso en mitad de la pintura santiaguesa. Si alguien del GBC penetraba los enormes brazos del poste del Obradoiro invitaban a sacar la bola. A pesar de eso, tampoco le fue del todo mal al GBC. Le hizo jugar más redondo, con un pase extra. Y por ahí llegaron penetraciones preciosas de Van Lacke y buenas acciones de Clark. Miquel Salvó aprovechó estar librado desde la línea de 6,75 para clavar dos triples.

Sin embargo atrás las cosas no funcionaban o no terminaban de ajustarse. Bendzius con nueve puntos, fue una pesadilla para el Delteco GBC aunque le beneficiaron un par de ayudas largas. Sabat, otro especialista desde el 6,75, no perdonó los dos balones que le llegaron a las manos. Con todo esto el Obradoiro tuvo una renta máxima de diez puntos, 18-28, tras un triple del base catalán.

Clark se multiplicó para ayudar a los suyos. Un triple, una penetración, un rebote, una asistencia delicatessen para Salvó y la ventaja gallega fue menguando. Finalmente se quedó en seis puntos con un dos más uno de Fakuade antes de terminar el primer cuarto.

En el segundo hubo de todo. El Delteco comenzó a rotar. Dani Pérez, Pardina y Beraza entraron a la pista. La diferencia de tamaño era importante pero este juego más que para gente alta es para gente lista. No había más remedio que fajarse atrás y mover el balón a la velocidad del rayo en ataque. Para más INRI, Clark pisó mal en un rebote y tuvo que pedir el cambio cuando estaba siendo el mejor. Pero desde que el balón se puso en juego, el equipo de Fisac estuvo mejor, sobre todo atrás. Dani Pérez entró con muchas ganas y Swing anotó desde fuera. Un triple del de Tenneesse empató el partido, 38-38 (min. 15).

Pustovyi volvió a la cancha a medirse, primero con Fakuade y después con Agbelese. Sus 2,18 apuntaban a ser una figura desequilibrante y lo fue, pero no por el factor antropométrico. Cometió su tercera falta y en el siguiente ataque se le pitó antideportiva por pelear de forma antirreglamentaria con Agbelese por el rebote, y después protestó para llevarse una técnica. Resultado, expulsado del partido y el público que le abroncó de forma sonora cuando se tuvo que retirar a los vestuarios. Comenzaba un nuevo partido, sin Artem Pustovyi.

Moncho Fernández decidió poner a Radovic y Llovet como pareja interior. Clark y Agbelese fueron los guardianes de la zona para el Delteco GBC y empezó un nuevo partido. Chery entró en calor. El canadiense no anotó en la primera mitad. Sacó a pasear su suspensión. Y el choque cogió tonalidad azul y blanca del Delteco. Un parcial 13-0 con técnica a Moncho Fernández de por medio rompió el partido.

El público de Illunbe se frotaba las manos. Vibraba con cada triple de Chery, cada suspensión de Swing o cada tapón de Agbelese. Gozó de su máxima renta en un 63-53, (min. 25). Hasta que el técnico gallego pidió tiempo muerto. Se paró el partido y las revoluciones del cuadro local bajaron. Salió Alberto Corbacho y metió dos triplazos. Fisac puso a Van Lacke sobre el balear. Le cogió el testigo Bendzius para, en un abrir y cerrar de ojos, empatar el marcador. Aquellos diez puntos de baloncesto de smoking, se habían esfumado. Comenzaba otro nuevo partido y solo quedaban diez minutos.

A esto del baloncesto a veces juegan los no tan altos. Y es igual o más divertido. Quedó plasmado en el cuarto final. Ambos técnicos decidieron jugarse el partido al 'small ball'. El GBC porque no tenía gente alta y el Obradoiro para contrarrestar la versatilidad donostiarra.

Ambos equipos habían tenido ventaja suficiente pero llegaron empatados y daba igual quien diera el primer golpe. Nadie se atrevió a estirarse. O no pudo. Fue otro ejemplo de ida y vuelta. De devolver cada crochet al mentón con otro golpe. Ningún equipo tuvo más de cuatro puntos de ventaja en el periodo de la verdad. A poco más de minuto y medio un canasta de Swing dio ventaja de tres, 91-88. Llovet hizo canasta y Chery falló. Atacaba el Obradoiro que presentaba a tres tiradores letales: Bendzius, Simmos y Corbacho.

Este último hizo un corte de engaño. Van Lacke se quedó enganchado y se fue hacia al otro. El argentino trato de que Clark echara una mano, pero el británico se quedó con el bloqueador. Así, el balear recibió solo y la clavó. 91-93 con 34 segundos. El tiempo muerto de Fisac surtió efecto. Dejaron culear a Agbelese cerca de la pintura y éste empató el choque a 93 con 21 segundos por jugar. El GBC decidió no ir a por la falta y defender. No dejó maniobrar a los jugadores gallegos y finalmente Pepe Pozas lanzó un triple en mala posición desde muy lejos. Hubiera sido un churro si llega a entrar. Falló y el choque se fue a la prórroga.

El tiempo extra comenzó horrible para los donostiarras. Una canasta de Pozas y un triple de Simmons para empezar, 93-98 en el luminoso. Había que reaccionar. Y vaya si lo hizo el equipo de Fisac. Van Lacke se encargó de meter la primera. Después el tiro libre le hizo acercarse en el marcador, hasta que Danny Agbelese fue a la línea tras falta de Llovet. Metió el primero, lo que significó el empate a 98. Erró el segundo, los postes se engancharon por la lucha encarnizada para el rebote, y apareció Chery desde atrás para pescar el balón. En la esquina de Panko esperaba Clark. Y el británico clavó un triple que rompía el partido, 101-98. Llovet solo aprovechó un tiro libre y el GBC atacó para dejar el choque encarrilado. Van lacke tiró de galones. El santafesino amasó la bola, se la quedó para él, quería meterla. E hizo un canastón con reverso, 103-99.

Faltaba una defensa. Bendzius, máximo anotador del partido, se levantó desde 6,75 y no tocó aro. Swing y Van Lacke redondearon el marcador subiendo la duodécima victoria del GBC y la permanencia virtual.

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