Gipuzkoa Basket

Dar la campanada y esperar

Thomas Heurtel bota con mano izquierda antes de penetrar hacia canasta./EFE
Thomas Heurtel bota con mano izquierda antes de penetrar hacia canasta. / EFE

El Estudiantes, que no se juega nada, debe vencer al Joventut y el Obradoiro tiene que caer en su pista frente al Barcelona

RAÚL MELERO

Solo va a transcurrir una semana y el Delteco GBC va a pasar de jalear una derrota del Estudiantes -que no se produjo- a implorar un triunfo de los del Ramiro de Maeztu. Cosas de los tramos finales de campeonatos y de algo muy importante: no depender de uno mismo.

Las cuentas del conjunto guipuzcoanos son frías y claras. Debe vencer el domingo que viene en Illunbe (12.30 horas) al Real Madrid. A su vez se tienen que dar dos resultados: que el Obradoiro pierda en su pista contra el Barcelona -algo probable viendo el nivel de los de Pesic y que se van a seguir jugando el primer puesto- y que el Estudiantes derrote al Joventut en su pista. Aquí empieza la complicación.

Los madrileños no se juegan nada en la última jornada puesto que su triunfo ante el Obradoiro conjugado con la derrota del GBC, salvó matemáticamente al cuadro de Berrocal de cualquier opción de descenso. Así que en juego estará la honrilla.

El Joventut sí que se juega mucho porque ahora es sextos en la tabla, empatado a triunfos con el Iberostar Tenerife, BAXI Manresa y Tecnyconta Zaragoza. Es decir, habrá tres puestos de playoff para cuatro equipos. Uno se quedará fuera.

Al Joventut le queda ese partido y pasado mañana jugará otro pendiente contra el Baskonia al estar ocupado el Buesa Arena este pasado fin de semana por la disputa de la Final Four. Al equipo verdinegro le basta con ganar uno de los dos partidos para certificar su presencia en el playoff, aunque incluso perdiendo los dos podría tener opciones. La 'Penya' se mete en playoff si gana al Baskonia o Estudiantes y también si pierde en la última jornada el MoraBanc Andorra, BAXI Manresa o Iberostar Tenerife.

Más del Barcelona 88 - GBC 71

Así que, nuevamente, el fin de temporada para el GBC será de hacer una machada y que los resultados le acompañen. La última vez que sucedió algo similar llegó con ventaja al final de Liga y terminó descendiendo. Fue en la temporada 14/15 cuando visitó al Zaragoza y el Manresa jugó contra el Madrid. Los catalanes sorprendentemente doblegaron a los blancos tras ir perdiendo por más de diez puntos y la derrota del GBC a orillas del Ebro condenó al equipo entrenado por Jaume Ponsarnau, que irremediablemente dio con sus huesos en al LEB, aunque después no se consumó el descenso y siguió en la ACB.

GBC tratará de obrar la machada. Se espera una gran entrada el domingo que viene en Illunbe y aunque la empresa es tremenda por estar enfrente el cuadro blanco, seguro que el público apoya hasta la extenuación al equipo entrenado por Sergio Valdeolmillos. El club ya ha puesto en marcha precios populares para que las gradas del Donostia Arena presenten el mejor aspecto posible y el sexto jugador eche una mano desde arriba a la pista para que las fuerzas se igualen.

Brizuela, 'killer'

Los seguidores del Delteco, los que tuvieron al oportunidad y quisieron seguirlo tras la derrota en el Palau, presenciaron el recital del donostiarra Darío Brizuela en el choque del Estudiantes ante el Obradoiro. El escolta de Amara se echó al equipo a la espalda y anotó los últimos siete puntos de los estudiantiles que dejaron sin efecto la ventaja gallega, minutos atrás.

Al GBC le convenía un triunfo del 'Obra' puesto que hubiera dependido de sí mismo en la jornada final. Ahora se tienen que dar dos resultados más el triunfo donostiarra sobre el Real Madrid

Los puntos de Brizuela, catorce en total, fueron empujando hacia abajo al Gipuzkoa Basket. Sin embargo, lo que conviene ahora a la escuadra guipuzcoana es que Brizuela con todos sus compañeros den la campanada en Badalona. Y, obviamente, que el GBC haga lo mismo.