GBC

¡Cuéntame! ¿Cómo te ha ido?

Burjanadze, estrella del partido, festeja con los seguidores la victoria de ayer ante el Breogán. / JOSÉ MARI LÓPEZ
Burjanadze, estrella del partido, festeja con los seguidores la victoria de ayer ante el Breogán. / JOSÉ MARI LÓPEZ

Uriz y Vidal en Illunbe hicieron recordar tiempos mejores, pero el GBC fue protagonista en la mejor tarde de baloncesto del año

O.T. SAN SEBASTIÁN.

Durante un momento del partido todo se tornó oscuro. El Delteco GBC había realizado un primer cuarto espectacular, había conseguido una renta de quince puntos y proyectaba llegar hasta los cien, pero en un abrir y cerrar de ojos la gran renta había desaparecido.

Los quince puntos de ventaja se quedaron en cinco. En medio de la remontada del Breogán, Ricardo 'Eléctrico' Uriz anotó una de esas bandejas que recordaron tiempos mejores en Illunbe. Tiempos en los que Gipuzkoa Basket ganaba muchos partidos. Tiempos en los que las gradas estaban repletas. Las cámaras de televisión miraron para el banquillo lucense y allí se encontraba Sergi Vidal, uno que no solo vivió tiempos mejores en Donostia, sino que estuvo en los mejores tiempos del GBC. Tiempos en los que el equipo llegó a disputar la Copa del Rey.

¿Tenían que volver ellos para que la cancha volviera a oler triunfos y alegrías? También estaba por ahí Salva Arco. Incluso nos acordamos de que Henk Norel fichó en verano por los gallegos.

Sí, daba la sensación de que los mejores tiempos del GBC ya habían pasado. Que habían sido vividos en temporadas anteriores. Que en el día de ayer los mejores tiempos habían sido los vividos durante el primer cuarto, pero que a partir de entonces la realidad iba a volver a Illunbe y que la fiesta, como casi siempre, sería para otros.

Siempre el '23'

En momentos de nostalgia, de mirar al pasado, de recuperar momentos que han dejado huella en nuestra memoria, uno siempre se acuerda de la misma canción. Mucha culpa la tiene, no lo voy a esconder, la mejor serie que existe en televisión. Canten y recuerden...: «¡Cuéntame! ¿Cómo te ha ido? En tu viajar por ese mundo de amor, volverás dije aquel día...».

En ese mundo de amor, el mejor jugador de baloncesto llevaba el número '23' a la espalda. Todas las bolas eran para él. Ayer, el mejor también llevaba el '23'. Ayer, también volvieron buenos tiempos a Illunbe. Ayer, los aficionados volvieron a disfrutar.

Disfrutaron del juego de todo el equipo y no echaron de menos a aquellos jugadores como Vidal o Uriz, que en su día trajeron gloria a Donostia. Ahí estaba el georgiano Burjanadze, el número '23', que vio el aro como si fuera una piscina. Todo lo que tiraba, lo metía.

Se fue hasta los 30 puntos y metió canastas que ni el mismo parecía creerse. Sonrió tras un triplazo. También tras un reverso al que sumó canasta y tiro libre adicional. Sonrió como lo hacen los jugones.

El delirio fue tal, que el objetivo del partido dejó de ser la victoria. Fue mucho más allá. Se quiso ganar a lo grande, llegando a los 100 puntos, y se consiguió gracias a un mate de Bobrov en los últimos segundos del duelo.

El +35 de ayer contra el Cafés Candela Breogán vuelve a abrir la puerta a la esperanza. Los mejores tiempos del GBC están muy lejos, pero con partidos como el vivido, la bandera blanca se sigue guardando en casa.

El conjunto guipuzcoano no se quiere rendir. Quiere luchar hasta el último día por conseguir una permanencia que durante muchas jornadas ha parecido imposible pero que a día de hoy está a solo dos triunfos. Queremos contar que ha ido bien. Que nos salvamos.

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