GBC

Un apagón de terribles dimensiones

Gutiérrez trata de abrirse camino entre los jugadores del Murcia Soko y Doyle ayer en Illunbe./J.M. LÓPEZ
Gutiérrez trata de abrirse camino entre los jugadores del Murcia Soko y Doyle ayer en Illunbe. / J.M. LÓPEZ

Un parcial 4-26 tras el descanso fulmina a un GBC que no encuentra ninguna solución. Varias decisiones de Valdeolmillos fueron criticadas por el público, que despidió con pitos al entrenador y tímidos aplausos al equipo

RAÚL MELERO

No es buena señal cuando se pita a un jugador o una decisión del equipo local. Menos en el Gipuzkoa Basket, donde en su cada vez más dilatada historia poco se ha protestado a pesar de descender en cuatro ocasiones. Sin embargo ayer se escuchó música de viento, tímida, eso sí, al equipo, a un jugador -Jorge Gutiérrez- y varias decisiones de Valdeolmillos. Mala señal, sin duda.

Lo que se había ganado en los dos últimos partidos ante el Gran Canaria y Burgos, y el aseado primer tiempo que dejó buenas sensaciones, se perdió con el apagón que tuvo entre los minutos 20 y 25. Le costó el partido y quién sabe si algo más. El GBC fue un juguete a manos de un equipo experto como el Murcia que no acostumbra a dejar prisioneros. Ayer tampoco lo hizo.

67 Delteco GBC

(20+15+16+16): Dani Pérez, Nevells (6), Salvó, Bobrov (7), Burjanadze (19)- cinco inicial- Gutiérrez (13), Salvó, Sekulic (10), Corbacho (3), Van Lacke (9), Beraza.

81 UCAM Murcia

(16+13+32+20): Oleson (15), Rojas, Booker (6), Soko (23),. Delia (10), - cinco inicial- Urtasun (2), Kloof (12), Durán, Rudez, (2) Cate (4), Tumba, Cate, Doyle (7)

Árbitro
Cortés, Aliaga, Olivares.
Incidencias
3.571 espectadores en el San Sebastián Arena

Las claves

Tercer cuarto
La salida fue demoledora. 2-17 en apenas tres minutos echó por tierra el trabajo realizado en el primer cuarto. Después otro tortazo con un 2-11 puso el partido imposible.
Sin remontada
Solo una canasta en casi seis minutos hace imposible cualquier remontada. En el último cuarto los triples de Burjanadze y Van Lacke llegaron demasiado tarde. El partido estaba resuelto.
19 tiros menos
El Murcia lanzó 68 veces por 49 por parte del GBC. 19 lanzamientos más, fruto de los rebotes y las pérdidas de balón. Demasiada ventaja.

Decíamos en la previa que un triunfo ayer no daba la salvación y con la derrota, tampoco el equipo está a día de hoy descendido, pero las señales que emana no son buenas, con tres partidos criminales hasta fin de año ante el Andorra fuera y con las visitas de dos grandes como el Barça y Unicaja.

Los dos primeros cuartos fueron de tanteo. Como si el choque se tratara de un combate pugilístico. Dio primero el GBC, o por lo menos intentó comandar el encuentro desde las primeras posesiones. El acierto de Beka Burjanadze desde el triple, con tres aciertos desde el 6,75, fue la clave para que el Delteco tomara las primeras ventajas en el marcador. El georgiano desatascó el ataque donostiarra y todos los balones que le llegaron a las manos, no dudó en levantarlos hacia la canasta. El GBC daba pero también recibía. Y ahí emergió la figura de Ovie Soko.

El interior del Murcia anotó nueve de los diez primeros puntos de su equipo y fue la única luz en un ataque, el murciano, muy atascado y que en muchas ocasiones llegó hasta los últimos cinco segundos de posesión. El GBC estaba cómodo pero no rompía el choque. Los triples de Burjanadze dieron las primeras ventajas, 11-5 (min. 4), aunque el partido fue durante el inicio por derroteros muy parejos. Dani Pérez cometió dos faltas y Gutiérrez salió. Se le vio mejor y llevó bien las riendas del cuadro donostiarra. Anotó y movió al equipo con inteligencia. Aunque después mostró su peor versión.

Atisbo de escapada

El UCAM, con Doyle y Álex Urtasun, se acercó a la escuadra de Valdeolmillos, pero el GBC se volvió a estirar con canastas de Van Lacke y Nevels, la primera del californiano, aunque Soko con dos tiros libres dejó el marcador en un apretado 20-16 al final del primer cuarto.

Tras el corrillo cogió el equipo donostiarra su máxima ventaja tras un triple de Gutiérrez y la segunda canasta de Van Lacke para firmar su máxima 25-18 (min. 12).

Sin embargo poco a poco la renta del GBC fue menguando gracias al acierto del veteranísimo Brad Oleson y el poder físico de Charlon Kloof. El nivel defensivo de Murcia, todas las manos que mete en la circulación de balón, tiene su riesgo y por ello llegó muy pronto a las cuatro faltas y el GBC pudo seguir liderando el choque gracias a los tiros libres, aunque Sekulic no estuvo fino con cuatro aciertos de seis intentos. Rudez empató el choque a 28 (min. 16) pero el GBC no se descompuso.

El ritmo era muy lento y había que meterle una marcha más al partido. Lo intentó Dani Pérez, que sustituyó a un buen Gutiérrez, y llegó lo que todo el público esperaba. El primer triple de Alberto Corbacho para dar aire a los suyos. El balear había fallado los dos primeros, pero no se arrugó. No está en el pedigree de los tiradores. Dio un paso hacia atrás y metió la bomba. Después, Burjanadze anotó tras una gran asistencia de Bobrov, 34-28 (min.18). Todo estaba por decidir en la segunda parte.

Borrados del mapa

El baloncesto es un juego tan impredecible que es complicado explicar lo ocurrido tras el descanso. En tres minutos el UCAM firmó un espectacular 2-17 con cuatro triples. Los de Juárez habían firmado un triste uno de diez en los primeros dos cuartos, pero Oleson y Booker masacraron a los donostiarras con dos triples cada uno.

Valdeolmillos paró el choque con 37-46 en el minuto 23. Sentó a Nevels y jugó con dos bases: Dani Pérez y Gutiérrez. Había que volver a empezar. Enseguida Sekulic volvió a la pista. Una canasta de Bobrov fue un efímero espejismo, toda vez que el UCAM volvió a abrir brecha con 11 puntos seguidos. El luminoso de Illunbe reflejaba un 39-57 (min. 27). Si a algún aficionado del GBC le hicieron esperar de más en el descanso y volvió tarde a su asiento, se tuvo que pellizcar. Siete minutos antes el Delteco mandaba sin apreturas y ahora perdía por casi veinte puntos. El equipo se paró. Fue una máquina de perder balones y en ataque los murcianos parecían aviones ante bicicletas.

El público trató de levantar la maltrecha moral de la tropa pero ayer no era el día. Poco a poco el marcador se fue estrechando pero de manera insuficiente. En días como ayer había que apelar a la épica, la lucha, la garra, el acierto y el triple. Ninguno de esos condicionantes se dio y el Delteco GBC tuvo que izar la bandera blanca. No había más por lo que pelear.

En el cuarto de la verdad, un parcial 0-9 dejó el choque visto para sentencia por si había alguna duda. El Delteco deambulaba por el parqué. Era incapaz de cambiar de marcha. Kloof volaba, Delía reboteaba y Soko campaba a sus anchas por un Illunbe que pitó en varias ocasiones al equipo y a su entrenador. Solo un maquillaje final dejó la diferencia en catorce. Habrá que levantarse. Es lo que toca porque, de lo contrario, el invierno va a ser muy largo.

 

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