Gipuzkoa Basket

El azul no es sinónimo de alegría

Nevels trata de salvar un balón el pasado domingo en un Illunbe, a donde acudieron 1.798 espectadores. / P. MARTÍNEZ
Nevels trata de salvar un balón el pasado domingo en un Illunbe, a donde acudieron 1.798 espectadores. / P. MARTÍNEZ

La asistencia a Illunbe ante el Iberostar Tenerife el domingo fue la tercera más baja en la historia del club en la ACB |

RAÚL MELERO SAN SEBASTIÁN.

Los 1.798 espectadores que acudieron el domingo a Illunbe suponen la tercera peor entrada en la historia del Gipuzkoa Basket dentro de la ACB. Un dato muy preocupante, tanto o más que la derrota en sí ante el Iberostar Tenerife en la prórroga.

Tristemente, se ha convertido en uno de los comentarios más repetidos no solo del público que asiste a los encuentros, sino de los que siguen los encuentros por la televisión. Las tomas generales son, a día de hoy, los peores enemigos del conjunto guipuzcoano. Bloques de asientos con poquísimas personas que le dan un ambiente helador a la cancha. El aspecto de la instalación y el bajón absoluto en la asistencia de seguidores a Illunbe invita a una profunda reflexión.

1
Unicaja (15/16) 1.056
2
Betis (17/18) 1.495
3
Tenerife (18/19) 1.798
4
Tenerife (17/18) 1.889
5
Murcia (17/18) 1.913
6
Fuenlabrada (18/19) 2.056

El club trabaja denodadamente en intentar arrastrar público, pero resulta obvio que en las dos primeras jornadas el resultado no ha sido el deseado. Preocupa aún más después de venir de una temporada donde se lograron trece triunfos, un número muy por encima de los augurios más optimistas. El año de debut del GBC en la ACB, la media de asistencias fue de 9.730. El año pasado, de 3.168 seguidores por encuentro, menos de la tercera parte.

Habrían cabido en el Gasca

La cantidad de asientos vacíos que tiene Illunbe suele ser el tema más recurrente de los narradores que comentan el partido que el Delteco debe disputar como local. No son profesionales que sigan la actualidad diaria del conjunto donostiarra, con lo que se sorprenden del aspecto que tiene el graderío a medida que el realizador da planos generales de la cancha.

La entrada del domingo fue la peor de toda la jornada de la Liga ACB. La siguiente asistencia más baja fue en el Morabanc Andorra-BAXI Manresa, que reunió a 4.128 espectadores. Más del doble de los que se dieron cita en Illunbe. De hecho, el público que presenció la derrota del GBC habría cabido en el Gasca (1.849 asientos).

El dudoso honor de la peor entrada en la historia del club fue un choque disputado ante el Unicaja de Málaga hace tres temporadas, con 1.056 espectadores. La segunda, el año pasado en un encuentro entre semana ante el Betis que reunió a 1.495 fieles. El pasado año se dio un repunte importante de seguidores y se espera que en este curso ocurra algo parecido.

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