Gipuzkoa Basket

Asier, no pares de bailar bajo la lluvia

Asier de la Iglesia saluda a la grada desde la pista tras el partido de ayer, en el que no dejó de sonreír./ PEDRO MARTÍNEZ
Asier de la Iglesia saluda a la grada desde la pista tras el partido de ayer, en el que no dejó de sonreír. / PEDRO MARTÍNEZ

El ala-pívot de Zumarraga estuvo 167 segundos sobre la pista de Illunbe en una matinal para el recuerdo

BORJA OLAZABALSAN SEBASTIÁN.

Hay veces que los sueños se hacen realidad. Incluso esos sueños que tienen más que ver con las pesadillas. Porque como él mismo cuenta, ver el panorama de una sala de espera de neurología tiene más de pesadilla que de sueño. Hace seis años que al gran protagonista de ayer le detectaron esclerosis múltiple, pero la tormenta no le frenó. Aprendió a bailar bajo la lluvia.

A estas alturas de la película pocos habrá que no sepan a quién nos referimos. Él, el protagonista absoluto del partido entre el GBC y el Joventut, fue Asier de la Iglesia, que ayer debutó en la Liga Endesa. Saltó al partido como titular y disputó los primeros 2.36 minutos. Se fue al banquillo y no volvió a la pista hasta la última jugada. Solo 167 segundos sobre el parqué. Dos tiros lanzados y dos tiros fallados. Pero una historia irrepetible. Un éxito sin parangón. Un pabellón en pie al grito de '¡MVP! ¡MVP!'.

Asier de la Iglesia quería visibilizar su enfermedad y lo hizo a lo grande. El mundo del basket estatal no ha hecho más que hablar de él. De su lucha contra la esclerosis con una sonrisa en la boca y un balón en las manos.

Lo que Gipuzkoa Basket ha hecho esta semana ha sido como para quitarse el sombrero. Lo de Asier es una auténtica lección de vida. Algo de lo que solo se puede aprender.

De la Iglesia contó tras el partido que «todo el mundo espera que diga que estaba hecho un flan por el debut, pero no era así. Sí que tenía más ansiedad que cuando juego en la EBA, pero porque sabía que iba a tener dos o tres minutos y que el balón que me llegara me lo tenía que tirar. Me he puesto más nervioso en el vestuario tras el partido con diez cámaras enfocándome y tantos micros a mi alrededor».

El zumarragarra no esconde que «la gente lo que quería era una historia, un final feliz, y eso es lo que hemos tenido en Illunbe, pero con lo que yo estoy realmente contento es con todo lo que se ha hablado en los últimos días de la esclerosis múltiple. La asociación española contra esta enfermedad está encantada con lo que ha pasado. Sin jugar en la ACB he salido en todos los medios y le dije al GBC que si lo hacíamos bien, iba a ser algo muy grande. Cuando a alguien le detectan esclerosis múltiple lo normal es que se venga abajo, pero con lo que hemos hecho espero que se acuerden de que hay un chico que lleva seis años con la enfermedad, que trabaja, juega a baloncesto y está todo el día sonriendo».

De la Iglesia también ha reconocido que sería bonito ir a Fuenlabrada, pero es consciente de que «lo mío era esto, no más. Yo tengo trabajo y están hasta las narices de que les pida días de fiesta. Mi relación con el GBC ha terminado con este partido y lo único que puedo decir es que estoy muy agradecido con el trato que me ha dado el club y los jugadores».

'Slam Dunk Contest'

Al margen de los minutos que estuvo sobre la cancha y de la buena campaña de visibilización que ha realizado, el jugador guipuzcoano también pudo disfrutar de todo un partido ACB desde el banquillo. Y se lo pasó en grande. Por un lado porque su equipo ganó, por otro porque hubo espectáculo y, también, porque el ambiente en la grada fue genial.

Uno de los que más sabe de crear espectáculo es Agbelese. Es un auténtico showman. Sabe lo que quiere el público y sabe dónde están las cámaras. El alley-oop que firmó para colocar el 9-16 en el marcador fue de concurso. Aunque quizás, ese mate se quedaría para concurso de la ACB.

Mucho mejor fue el que hizo en el segundo cuarto. En plena remontada donostiarra se quedó solo para machacar y lo hizo a lo grande. Como dicen en la NBA, de 'Slam Dunk Contest'. Cogió el balón a dos manos, lo subió por encima de su cabeza, lo volvió a bajar a la altura de la cadera y lo metió a una mano.

«Con lo que estoy contento es con todo lo que se ha hablado de la esclerosis múltiple»

La afición del GBC cerró la temporada celebrando victoria y haciendo la ola

Illunbe había roto a aplaudir con el debut de Asier de la Iglesia. Enloqueció con el mate de Agbelese y el triple de Chery, que sirvió para sentenciar la victoria, y acabó haciendo la ola en el tramo final para ponerle broche de oro a una temporada inolvidable.

Una ola a la que se sumaron hasta algunos jugadores. Sí, lo hizo 'Showman Agbelese', y también el lesionado Norel. Cuando el agua pasó por el banquillo del GBC, levantaron sus manos al cielo.

Y así se cerró la temporada en la cancha donostiarra. Con un triunfo deportivo, pero por encima de todas las cosas, con el triunfo de Asier de la Iglesia. Por favor, Asier, no dejes de bailar bajo la lluvia.

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