Asier de la Iglesia, un fichaje con esclerosis múltiple para el GBC

El alero guipuzcoano ha sido uno de los mejores jugadores de la Liga EBA a pesar de la enfermedad y jugará con el Delteco el último partido de esta temporada en Illunbe el domingo frente al Joventut

Asier de la Iglesia
Asier de la Iglesia agarra con su mano un balón en Zarautz, junto al lugar donde trabaja. / K. LÓPEZ
Karel López
KAREL LÓPEZ

Puede que solo juegue unos segundos, puede que no tenga opción de tirar... Puede. Pero lo cierto es que Asier de la Iglesia verá este domingo desde la cancha un partido de ACB. El alero guipuzcoano, uno de los mejores jugadores de esta temporada en la Liga EBA, tendrá la ocasión de debutar en la máxima categoríaen el encuentro que el Gipuzkoa Basket juega en Illunbe el domingo a las 12.30 horas frente al Joventut. Todo parece 'normal' hasta aquí, pero lo curioso del asunto -la noticia- es que Asier de la Iglesia padece esclerosis múltiple.

Con 35 años, 1,99 metros de altura y 95 kilos, Asier juega a baloncesto desde los 16 años, después de probar con el fútbol y el balonmano. Tras muchas temporadas en diferentes equipos de Liga EBA (esta en el Ordizia K.E., llegando en algún encuentro hasta los 42 puntos de valoración) e incluso alguna campaña en LEB plata, le diagnosticaron esclerosis múltiple cuando tenía 29 años.

Viendo la televisión desde el sofá, se dio cuenta de que no podía cambiar de canal. Sus dedos no respondían. Se fue extendiendo poco a poco. ¿Su reacción cuando le dijeron qué era lo que tenía? Prácticamente ni se inmutó en el momento en el que el neurólogo se lo comunicó, y esto llamó la atención del doctor. «¿Si lloro voy a encontrarme mejor?», le preguntó.

«Su pasión»

Asier suele decir que «jugar al baloncesto es su pasión» y el domingo podrá hacerlo en una de las mejores ligas europeas.

Lo cierto es que el jugador que creció en Zumarraga (ahora vive en Azkoitia con su pareja Sara) y el Delteco llevan en conversaciones bastante tiempo. Su más que posible debut en ACB a las órdenes de Porfi Fisac y con la camiseta del Gipuzkoa Basket llegará unos días antes de que se celebre el Día Mundial de la Esclerosis Múltiple, por lo que Asier está «satisfecho sabiendo que se va a hablar de la enfermedad y que esto hará que la gente la conozca un poco más».

Su día a día

Se levanta a las 6.00 horas, desayuna tranquilamente y coge el coche, a eso de las 6.50, para ir al trabajo. Llega cerca de las 7.30 horas a Zarautz, donde es auxiliar de línea en Gureak. «Lo primero que suelo hacer es dejar la línea preparada. Confieso que no estoy ahí por el trabajo como tal, sino por cómo me lo paso y porque me encanta hacer que los operarios (la mayoría de ellos con discapacidades intelectuales) sonríen y ven la recompensa a sus tareas», afirma.

Acaba la jornada a eso de las 17.10 horas y, durante la temporada, acude dos o tres veces a la semana a entrenarse, además del partido del fin de semana, claro. También pasa ratos tranquilos junto a su pareja y amigos.

El decimotercer guipuzcoano del GBC

Si acaba debutando el domingo en Illunbe frente al Joventut, Asier de la Iglesia acabará siendo el decimotercer guipuzcoano que juega en ACB con el Gipuzkoa Basket. Jon Urtxulutegi ha sido el último y Jon Santamaría, en cambio, el primero. En la actual plantilla es Xabi Oroz el único jugador del territorio, aunque el Delteco cuenta con otros jugadores vinculados que también son guipuzcoanos como Gaizka Maiza, Xabi Beraza, Asier Azpeitia, Mikel Sanz y el propio Urtxulutegi. En el Movistar Estudiantes, además, juega el donostiarra Dario Brizuela.

Desde hace un par de meses, los viernes no trabaja, aunque aprovecha el 'tiempo libre' que tiene para, en muchas ocasiones, hablar con otros enfermos, contarles su experiencia y hacerles ver que «lo importante es afrontarla con positivismo. «Tengo la suerte de ser capaz de ayudar a otros. Yo disfruto con el baloncesto y ayudando».

40% de discapacidad

«Tengo un 40% de discapacidad y podría jugar en una liga adaptada a ello, pero mientras aguante como ahora, no tengo intención de hacerlo», apunta Asier, emocionado por la ocasión que le brindan la vida y el GBC.

Asier de la Iglesia, en la sede de Gureak de Zarautz, donde trabaja.
Asier de la Iglesia, en la sede de Gureak de Zarautz, donde trabaja. / K. LÓPEZ

«Donde menos sensibilidad tengo es en la planta del pie. No suelo saber si tengo los calcetines puestos o no. Tampoco tengo mucha sensibilidad en las manos y tengo buenos porcentajes en tiros gracias a la mecánica», explica. Será diferente para él jugar con un balón distinto. «Cuando en los partidos me cambian de balón, cualquier variación en el peso, por ejemplo, me perjudica, porque tengo que aprender a tirar con él».

Los brotes de esta enfermedad llegan sin avisar. «A veces veo doble, tengo ganas de ir al baño a orinar en todo momento (razón por la que no duerme más de dos horas seguidas)...», cuenta Asier. Sin embargo, esto no le impide disfrutar de la vida y, claro, del baloncesto.

El alero guipuzcoano llegó a jugar en la selección de Euskadi a las órdenes de Pablo Laso. «Un dato curioso es que no he perdido ni uno de los partidos en los que he jugado con Euskadi», asegura.

Quién sabe si con el GBC ocurrirá lo mismo. Aunque solo sea un encuentro, el del domingo es más que un partido para Asier de la Iglesia y para todos los luchadores como él.

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