Las 24 horas más locas de Alberto Moreno

Alberto Moreno, en la concentración de la selección española. /
Alberto Moreno, en la concentración de la selección española.

El teléfono del sevillista no ha para: a los rumores de su futuro se unen que debutará en su estadio, donde acudirán muchos amigos que le han pedido entradas

RODRIGO ERRASTI MENDIGURENMadrid

«Ahora no tengo cabeza para otra cosa que no sea la selección. Tengo la oportunidad de ir al Mundial que no se juega todos los días», dijo Alberto Moreno cuando le cuestionaron sobre su futuro en la sala de prensa del Ramón Sánchez Pizjuán. Seguro que hace unos meses nunca hubiese imaginado que iba a estar viviendo a finales del mes de mayo las 24 horas más intensas de su vida. «Mi madre y mi representante son los que se ocupan de mi futuro», explicó tratando de mantener la cabeza concentrada en su debut con la selección absoluta, precisamente, en el estadio de su club. «No hay nada más bonito que venir a tu estadio con la selección española y poder estar con tu gente, con los tuyos», dijo sobre el que podría ser su último duelo en la que ha sido su casa en los últimos años. «La verdad es que he repartido unas poquitas entradas estos días», explicó sonriente junto a un Pepe Reina que le echó un capote con las preguntas sobre su futuro.

El teléfono del lateral zurdo estos días echa humo. La batería se consumía a velocidad de vértigo por llamadas y mensajes en busca de respuestas. No sólo sobre las entradas, ya que el defensa ha tenido que buscar ayuda dado que las ocho que les daba la Federación eran insuficientes. Su extraordinario rendimiento, culminado con el título de la Europa League conseguido en Turín ante el Benfica hace apenas unas semanas, ha hecho pasase de ser la perla que todos los ojeadores del fútbol base conocían a ser uno de los futbolistas más deseados por los grandes de Europa. Aunque, en principio, será uno de los descartes de Vicente del Bosque para Brasil, quiere demostrar ante los suyos que puede competir con Jordi Alba y César Azpilicueta por un puesto en el banda izquierda. «A Jordi lo he conocido en esta concentración y hemos congeniado muy bien», reconocía antes de pisar el césped del estadio nervionense para la última sesión previa al amistoso. Allí se le pudo ver con la sonrisa en la cara y disfrutando, olvidando por unos momentos que varios clubes de la Premier League están negociando por su fichaje.

El que más cerca está de lograrlo es el Liverpool, dispuesto a invertir por el lateral 20 millones de euros (o rebajar el previo con la cesión de Suso) y que desea completar el acuerdo antes de que comience el mundial. El Liverpool necesita un lateral izquierdo ya que Brendan Rodgers sólo cuenta con Cissokho y Flanagan, que es diestro. Veremos qué pasa con Alberto, si después de debutar con España viaja a Brasil con la selección, lo hace a Anfield (donde está su excompañero Luis Alberto) para rubricar un acuerdo que parece cercano o se queda por Sevilla de descanso. Y es que el año pasado rechazaron una oferta de 14,5 millones del Nápoles. Horas de mucha incertidumbre para un joven de sólo 21 años.