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Fútbol

La madurez dorada de Finnbogason

Finnbogason celebra eufórico uno de sus goles con el Augsburgo. /
Finnbogason celebra eufórico uno de sus goles con el Augsburgo.

El delantero islandés, que decepcionó en la Real, asombra en Alemania tras marcar cuatro goles en sus dos primeros partidos de Liga tras salir de una lesión

ALFONSO COBETA

Citar a cualquier aficionado de la Real Sociedad el nombre de Finnbogason es sinónimo de decepción, incluso de fracaso. Y no es de extrañar. Su paso por el conjunto txuriurdin en la temporada 2014-15 no dejó precisamente un buen sabor de boca ni en el club ni en la hinchada. Cuando fue fichado del Heerenveen, el ariete islandés llegaba con la vitola de pichichi de la Liga holandesa con nada menos que 31 goles, y en la anterior ya había anotado 28. En Anoeta se frotaban las manos con su nuevo 'flamante' artillero, oportunista y con buen disparo con ambas piernas. Se esperaba mucho de él, pero no resultó, su rendimiento no fue satisfactorio, en parte por sus continuas lesiones y la mayor exigencia de la competitiva Liga española. Solo marcó 4 tantos en 29 partidos. Al año siguiente fue cedido al Olympiacos griego y pronto vendido al Augsburgo alemán.

Pues bien, ha pasado el tiempo y aquel rubio espigado (1,85) con cara angelical, que cumplirá 30 años en febrero, triunfa ahora en la Bundesliga con el citado Augsburgo, uno de los muchos equipos modestos de la primera división germana, cuyos seguidores están encantados con él.

Hat-trick tras su lesión

Tras marcar 12 goles la campaña pasada y anotar el primer tanto para Islandia en un Mundial este verano en Rusia –ante la Argentina de Messi (1-1)–, al final de esta pretemporada, a poco de iniciarse la competición, sufrió una lesión en el tendón rotuliano de una de sus rodillas y ha estado un mes parado. Se perdió los cinco primeros partidos y en la sexta jornada por fin fue convocado. Salió como titular y, agárrense, le endosó tres goles él solito al Friburgo (4-1) el 30 de septiembre ante su afición. ¡Vaya reaparición! El debut soñado. Alfred, que así se llama, Finnbogason marcó en los minutos 34, 68 y 83, el primero de un disparo con la derecha, el segundo de penalti y el tercero con su pierna izquierda. Por supuesto, fue el jugador más valorado.

Pero no ha quedado la cosa ahí. El pasado sábado, día 6, en la séptima jornada de Liga su equipo visitaba el Signal Iduna Park, el estadio del poderoso Borussia Dortmund, ahora líder de la Bundesliga, donde militan el madridista Achraf y el exbarcelonista Alcácer. Pues bien, el ariete islandés volvió a anotar. Abrió el marcador en el minuto 22 de un disparo con la izquierda y, aunque el Augsburgo acabó perdiendo 4-3 en un partidazo que resolvió el citado Alcácer con sus tres goles tras salir en la segunda parte, Finnbogason y el exazulgrana fueron valorados como los mejores jugadores del partido.

Alcácer es pichichi con 6 goles –en apenas 180 minutos que ha jugado– y el islandés es cuarto en la lista con 4 –en solo dos partidos–, empatado con otros cuatro jugadores. Por debajo hay nombres ilustres como Lewandowski y Robben (3 goles), o James Rodríguez y Thomas Müller (2).

En Alemania, y también en Europa, están asombrados con Alcácer, que anoche volvió a hacer doblete en la goleada de la selección española en Galés (1-4), pero de modo especial con Finnbogason. En solo dos partidos ha anotado un tercio de los tantos que firmó la temporada pasada (12) y nadie sabe hasta dónde puede llegar el ariete nórdico, cuyo olfato goleador está sobradamente probado, si le respetan las malditas lesiones.

El ariete islandés, tras marcar su primer tanto en Liga con la Real ante el Córdoba.
El ariete islandés, tras marcar su primer tanto en Liga con la Real ante el Córdoba.

Sin gol en la Real

Finnbogason parece vivir ahora una madurez dorada. Está asentado, motivado, con confianza, y se divierte haciendo lo que más le llena, meter goles, tanto con el Augsburgo como con su selección. Se siente importante. Nada tiene que ver con aquel chico que llegó ilusionado, pero a la vez presionado, a la Real Sociedad en la campaña 2014-2015. Fichó por cuatro temporadas tras pagar el club txuriurdin casi 8 millones de euros. Fue presentado un 5 de julio junto a Carlos Vela en un Anoeta lleno de aficionados que le vería debutar casi cuatro semanas después ante el Aberdeen en la fase previa de la Liga Europa.

El islandés no empezó bien. En aquel partido falló varias ocasiones claras y en el de vuelta en Escocia se lesionó en un hombro, lo que le costó un mes de baja. Aquello le pasó factura y a su vuelta tuvo problemas para encontrar un hueco en el equipo tras ser desbancado en la titularidad por Agirretxe. Un goleador necesita continuidad y 'Finnbo', como le llamaba la afición, ya no la tuvo porque cuando jugaba carecía de acierto ante la portería. Tardó 19 jornadas en meter su primer gol en Liga, ante el Córdoba (3-1). Luego marcaría otro ante el Levante (3-0); y en Copa, dos al Oviedo. Firmó solo cuatro goles en 29 partidos y no volvería a jugar ya con la Real, que lo acabó vendiendo por 4 millones de euros al Augsburgo, donde ahora triunfa y es feliz. Quizás en Donostia no se tuvo la suficiente paciencia con él. Uno se imagina cómo habrían disfrutado los seguidores txuriurdin con este 'Finnbo desencadenado' actual.

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