Jornada 31

El Sevilla continúa peleando por la Champions

Los jugadores del Sevilla celebran el tanto de Roque Mesa. / R.García (Efe)

Los goles de Roque Mesa y Munir acercan al conjunto hispalense a un punto de la cuarta plaza que defiende el Getafe de José Bordalás

EFEValladolid

El Sevilla sigue en línea recta en su camino hacia la Champions tras imponerse en los últimos minutos del partido a un Real Valladolid que mereció más, pero que no terminó de encontrar soluciones en el área contraria, en cuanto a la definición.

Los vallisoletanos se enfrentaban a un equipo que lucha por entrar en Champions, pero dejó el miedo aparcado y salió a presionar arriba, buscando sorprender a los andaluces, aunque encontraron a un rival bien plantado y cuya calidad quedó reflejada en la primera jugada ofensiva.

0 Valladolid

Masip; Moyano, Kiko Olivas, Calero, Moisés; Keko (Ünal, m.77), Alcaraz, Míchel (Waldo, m.57), Anuar (Verde, m.85); Óscar Plano y Guardiola.

2 Sevilla

Juan Soriano; Mercado, Carriço, Sergi Gómez (Roque Mesa, m.80), Promes; Sarabia, Gonalons, Éver Banega, Franco Vázquez (Bryan, m.72); Munir y Ben Yedder (Kjaer, m.86).

goles:
0-1, m.84: Roque Mesa. 0-2, m.90+2: Munir.
árbitro:
José María Sánchez Martínez (Comité murciano). Mostró cartulina amarilla a Alcaraz (m.45+), Míchel (m.47), Moisés (m.71), del Real Valladolid, y a Banega (m.30), Ben Yedder (m.31), Carriço (m.88), del Sevilla.
incidencias:
Partido correspondiente a la trigésimo primera jornada de LaLiga Santander, disputado en el estadio José Zorrilla ante 17.989 espectadores.

De hecho, de no ser porque el palo repelió el remate de Gabriel Mercado, el Sevilla podía haber inaugurado su casillero en el minuto 9, tras una buena jugada que terminó en una gran asistencia de Banega al defensa argentino. Fue el primer aviso del cuadro hispalense.

Pero los locales no se amedrentaron, y lucharon para controlar el balón y para aprovechar la velocidad en las bandas, donde Moi estuvo muy activo, y en sus botas estuvo el centro que pudo abrir el marcador para su equipo, pero no llegaron ni Anuar ni Guardiola, que se estorbaron entre ellos al rematar en primera instancia, ni Keko, que tampoco acertó en el segundo palo.

Esa ocasión impulsó al conjunto blanquivioleta, que se volcó en el plano ofensivo, con Keko como protagonista destacado, pero también Anuar, quien dispuso de la ocasión más clara, pero falló dentro del área, si bien realizó el remate demasiado forzado, impidiéndole un disparo cómodo.

Y cuando más mordiente mostraban los vallisoletanos, en un saque de esquina, Ben Yedder lograba superar a Masip de cabeza. No duró mucho la celebración, porque entró en juego el VAR y, tras analizar las imágenes de la jugada, Sánchez Martínez, decidió anular el gol por una falta previa de Vázquez a Óscar Plano.

Fue el quinto gol que el VAR anula al cuadro andaluz, al igual que al Real Valladolid, lo que justificaba la desesperación de Caparrós en el banquillo sevillista. Por tanto, se llegó al descanso con el mismo 0-0 inicial.

Tras la reanudación, el cuadro hispalense aumentó la intensidad y trabajó para llegar con más peligro a la meta defendida por Masip y ya dispuso de una primera ocasión en el minuto 50, tras una buena jugada iniciada desde la banda por Banega, con el posterior pase de Banega que, de manera inexplicable, mandaba Ben Yedder fuera, cuando ya se celebraba el gol.

El partido se convirtió en una lucha por controlar el balón, por evitar lagunas defensivas y tratar de aprovechar los contragolpes y el Real Valladolid subió un peldaño respecto a su rival, de ahí que Waldo, recién salido al terreno de juego, estuviera a punto de sorprender a Soriano con un potente disparo.

La suerte no estaba del lado de los de Sergio González, como tampoco esa capacidad individual para resolver las llegadas al área sevillana y, ni Waldo, ni Guardiola, pudieron culminar buenas jugadas del equipo, que demostró de manera insistente su intención de sumar los tres puntos.

Pero Caparrós también quería los tres puntos, y dio entrada a Bryan y a Roque Mesa para dar más potencia al ataque andaluz. Su calidad no se hizo esperar, y el centrocampista canario rompió las esperanzas de los vallisoletanos, con un disparo raso desde la frontal del área, que suponía el primer gol del partido.

Fue un jarro de agua fría para un Real Valladolid que se mostró valiente, pero no encontró, una vez más, el remate necesario. Además la desgracia se cebó con el equipo, porque en el tiempo de prolongación Munir, tras un pase de Bryan, aumentó la renta para el Sevilla, cerrando el encuentro y dejando herido al conjunto blanquivioleta.