Jornada 16

El Atlético despierta a tiempo

Los jugadores felicitan a Griezmann por el tercer gol del Atlético. / César Manso (AFP)

Los rojiblancos se llevaron el triunfo ante el Valladolid sufriendo después de ir ganando 0-2 gracias a un gol salvador de Antoine Griezmann en los minutos finales

Javier Varela
JAVIER VARELAMadrid

El Atlético pensó que el partido ante el Valladolid sólo duraba 45 minutos en lugar de los 90 habituales y estuvo a punto de pasarle factura. Porque en la primera parte hizo lo justo para ponerse por delante en el marcador por dos veces y en la segunda el Valladolid le pasó por encima y logró empatar en 20 minutos de zozobra atlética. Entonces, sonó el despertador rojiblanco y el Atlético volvió a meterse en el partido y se llevó el triunfo, el segundo en Liga fuera de casa, gracias a un remate de Griezmann cuando peor lo pasaba. Una victoria que tenía en el bolsillo, pero que a punto estuvo de dejarse robar por su indolencia, su falta de ambición y un buen Valladolid que nunca se dio por vencido y que si se hubiera llevado los tres puntos nadie hubiera podido decir nada.

2 Valladolid

Masip, Antoñito, Kiko Olivas, Calero, Nacho, Míchel, Alcaraz, Keko, Toni Villa (Leo Suárez, min. 74), Oscar Plano (Verde, min. 83) y Enes Ünal.

3 Atlético

Oblak, Arias, Savic, Godín, Filipe Luis (Thomas, min, 59), Correa (Gelson, min. 74), Rodrigo, Koke, Saúl, Griezmann y Kalinic (Vitolo, min 69).

GOles
0-1: min. 26, Kalinic. 0-2: min. 45, Griezmann, de penalti. 1-2: min. 57, Calero. 2-2: min. 62, Saúl, en propia puerta. 2-3: min. 80, Griezmann
ÁRBITRO
Undiano Mallenco (C. Navarro). Amonestó a Oscar Plano, Toni Villa, Koke y Alcaraz.
iNCIDENCIAS
Partido correspondiente a la 16ª jornada de Liga 2018-19, disputado en el estadio José Zorrilla. Casi lleno.

Porque el partido fue de menos a más, en fútbol y en emoción. Primaban las defensas ante los ataques, que veían casi como una misión imposible bajar los balones que les llegaban desde sus defensas por el cielo. Poco juego combinativo, ninguna velocidad y nula verticalidad. A diferencia de otros partidos en los que el Atlético juega a dejar que pasen los minutos sabiendo que su oportunidad llegará, no tenía el control y el balón y el ritmo lo marcaba el Valladolid, pero el equipo vallisoletano era incapaz de acabar una jugada.

En la primera parte hizo lo justo para ponerse por delante en el marcador por dos veces y en la segunda el Valladolid le pasó por encima y logró empatar en 20 minutos de zozobra atlética

En las áreas no pasaba nada y los porteros parecían vacas viendo pasar el tren. Pero entonces una recuperación en el centro del campo terminó con el balón en las botas de Antoine Griezmann, que puso un balón en profundidad a Kalinic para que el croata batiera a Masip en la salida y firmara su tercer gol de la temporada. El partido se había decantado en favor del Atlético porque supo aprovechar a la perfección un error del rival. Con el marcador a favor, en el Atlético siempre surge la misma duda, buscar el segundo o aguantar atrás esperando una oportunidad y, como suele ser habitual, prefirió la segunda opción. Y el Valladolid aprovechó para echarse arriba aprovechando que Ángel Correa no cerraba su banda. Y ahí Nacho encontró un filón en la soledad de Arias, que en dos jugadas consecutivas quedó en evidencia por la falta de ayuda del argentino. El primer centro de Nacho lo remató Oscar Plano por encima del larguero de la portería de Oblak y tras el segundo Enes Ünal la pegó tanto al palo que se marchó fuera. Simeone se volvía loco en la banda pidiéndole explicaciones a Correa por su falta de solidaridad defensiva.

La bronca del técnico argentino fue el preámbulo del segundo gol del Atlético. Una perfecta jugada de toque, con velocidad y que inició Arias, terminó con un gran remate de Griezmann que tras tocar en Kiko Olivas, Masip salvó con una mano espectacular. El juego siguió pero desde la sala del VAR en Las Rozas avisaron a Undiano Mallenco de que el desvío de Olivas había sido con la mano y de que de no haberla tocado con esa extremidad el balón hubiera acabado en gol. El colegiado revisó la jugada y señaló penalti. Tan justo como increíble que el árbitro no la hubiera visto en directo con lo cerca que estaba. El 'Principito' rojiblanco transformó la pena máxima para abrir un hueco en el marcador excesivo para lo visto en el campo.

El Valladolid, muy superior

La segunda parte empezó con el protagonismo de Jan Oblak, que sacó sobre la línea un perfecto remate de Enes Ünal a centro lateral de Keko. La segunda mano salvadora del esloveno llegó a un remate de Savic sobre su propia portería. El central montenegrino se puso el traje de delantero del Valladolid y conectó un cabezazo perfecto que no acabó siendo el gol de la jornada gracias al paradón de su compañero. El Valladolid tenía metido en el área al Atlético y merecía, como mínimo, algún gol en su haber. En el fútbol lo que manda es el gol y en Zorrilla sólo el Atlético había sido capaz de hacerlo, y en dos ocasiones. Pero en la quinta oportunidad clara llegó el tanto del Valladolid. Un córner sacado por Míchel terminó con un cabezazo desde dentro del área de Calero que, esta vez, Oblak no pudo sacar. El Valladolid recortaba distancias de forma justa.

Griezmann firmaba el doblete con un remate lateral que se colaba en la portería de Masip para poner por delante de nuevo al Atlético

El desbarajuste del Atlético se completaba con la lesión de Filipe Luis, que obligaba a Simeone a poner a Saúl de lateral zurdo y dar entrada a Thomas. Y en un córner, otra vez, el Valladolid logró el empate con un gol en propia puerta de Saúl, al que le tocó un balón que se iba al centro del área tras el remate de Ünal. El Atlético había tirado a la basura la ventaja de dos goles en 20 minutos desastrosos en los que fue incapaz de dar dos pases seguidos, ante un Valladolid muy superior. Con las tablas en el marcador, los pucelanos se tomaron un respiro y los rojiblancos movieron fichas y dieron un pasito adelante. Lo justo para generar un par de llegadas al área y terminar marcando el tercero a la salida de un córner. Griezmann firmaba el doblete con un remate lateral que se colaba en la portería de Masip para poner por delante de nuevo al Atlético.

Con el marcador a favor, el Atlético, esta vez sí, supo leer el partido y comenzó a tocar dejando pasar los minutos ante un Valladolid que seguía buscando llegar al área rojiblanca. Una posible mano de Arias fue consultada por el VAR, pero no se entendió que fuera suficiente para señalar penalti. Simeone se desgañitaba en la banda, Sergio intentaba animar a los suyos y el partido murió con tres puntos en la buchaca atlética que le permiten dormir colíder y quitarse el sofocón innecesario que se empeñó en pegarse en Zorilla.

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