Jornada 17

Dembélé se consolida como la tercera punta del tridente

Messi, Suárez y Dembélé celebran el gol del francés. / Afp

El francés abrió el marcador ante el Celta y fue decisivo en un partido que le afianza junto a Messi y Luis Suárez

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉSMadrid

Ousmane Dembélé parece seguir empeñado en dejar atrás sus faltas de disciplina con grandes actuaciones sobre el césped vestido de azulgrana. Suyo fue el tanto que abrió el marcador ante un buen Celta, que optó de nuevo por jugarle de tú a tú al Barça en el Camp Nou aunque esta vez sin recompensa. Salió el equipo vigués sin complejos, discutiéndole al Barça la posesión en una táctica que ya le dio réditos ante los azulgrana en las últimas temporadas. El equipo del portugués Miguel Cardoso, rehabilitado tras dos victorias ante Huesca y Villarreal y un empate ante el Leganés en Balaídos que bien podía haberse decantado a favor de los vigueses a tenor de las ocasiones, optó de nuevo por un planteamiento valiente, pero esta vez salió cruz, ya que una de esas tantas conexiones de Messi con Jordi Alba acabó con un buen disparo del rosarino desde el borde del área que desvió en primera instancia Rubén, impotente ante un nuevo remate de Dembélé con su pierna zurda para adelantar al Barça en el marcador. Era el séptimo tanto en Liga del francés, cada día más consolidado en ese tridente que forma junto a Messi y Suárez.

El gol no cambió el guión del Celta, que siguió acercándose al área culé y reclamó penalti en un balón que impactó en el brazo pegado al cuerpo de Lenglet, una acción de juego que Prieto Iglesias interpretó no sancionable. Maxi Gómez tuvo la mejor ocasión de los celestes en un remate ajustado al palo izquierdo de Ter Stegen, rápido en la estirada para abortar el peligro. La réplica la ponía el vértigo de Dembélé, temible en cada una de sus poderosas arrancadas. El equipo de Valverde fue haciéndose dueño del partido a medida que avanzaba una primera parte sin grandes ocasiones y con detalles de un Messi más terrenal respecto a su arrasadora versión de las visitas al Espanyol y al Levante. Sin embargo, cuando el astro argentino está sobre el verde siempre cabe esperar lo mejor. Más aún si Alba está de dulce con un pase magistral al hueco para el desmarque del argentino, que solo ante Rubén definió con su habitual precisión quirúrgica.

2 Barcelona

Ter Stegen, Semedo, Piqué, Lenglet, Alba, Busquets (Aleñá, min. 86) Arturo Vidal (Arthur, min. 62), Rakitic, Messi, Luis Suárez y Dembélé (Coutinho, min. 68).

0 Celta

Rubén, Hugo Mallo, David Costas, Araujo, Mazán, Brais Méndez, Okay (Lobotka, min. 45), Jozabed, Boufal (Pione Sisto, min. 76), Aspas (Fran Beltrán, min. 51) y Maxi Gómez.

goles
1-0: min. 10, Dembélé. 2-0: min. 45, Messi.
árbitro
Prieto Iglesias (Comité navarro). Amonestó a Aspas.
incidencias
Partido correspondiente a la 17ª jornada de Liga, disputado en el Camp Nou ante 78.686 espectadores.

El paisaje parecía despejado para el Barça pero el Celta, que introdujo a Lobotka por Okay al descanso en busca de la reacción, no afrontó la segunda parte con la intención de entregar la cuchara. Ni siquiera cuando su gran estandarte, Iago Aspas, tuvo que dejar su lugar en el terreno de juego por lesión entre los aplausos del público. Pocos minutos después, avisaba Brais Méndez con un disparo con la zurda que se marchó desviado a la derecha de Ter Stegen. Sin embargo, fue Suárez el protagonista de la mejor ocasión de este tramo de partido, con un mano a mano ante Rubén que finalizó con un disparo desviado del uruguayo. Ante el correcalles en el que amenazaba con convertirse el partido, optó Valverde por dar entrada a la dupla brasileña formada por Arthur y Coutinho en busca de un mayor control del partido y el segundo dio el relevo a Dembélé, que recibió la ovación del Camp Nou a modo de plebiscito.

De ahí al final un susto con un balón que se paseó ante la puerta azulgrana hasta que Ter Stegen blocó el balón sin que Fran Beltrán pudiese rematar y sendos disparos del propio Beltrán y de Brais Méndez que el portero alemán detuvo sin complicaciones para asegurar tres puntos más de un líder sin la brillantez de otras ocasiones.