Jornada 2

El Sevilla gana con el mínimo esfuerzo

El Sevilla gana con el mínimo esfuerzo
EFE

Dabbur debutó en el Sánchez-Pizjuán esta temporada con un caluroso recibimiento por parte de la afición sevillista tras estar defenestrado en Liga por Lopetegui

LUIS F. GAGOSevilla

Se estrenaba el pentacampeón de la Europa League en su competición favorita en casa ante su afición con la intención de lograr un doble objetivo. Por un lado, hacer rotaciones necesarias ante un teórico rival más débil y así afrontar con más garantías el difícil compromiso liguero ante el Barcelona en la ciudad condal. Por el otro, buscaban los sevillistas dar un golpe en la mesa del grupo A para seguir líderes y tener un camino despejado sin sorpresas en las próximas jornadas europeas del jueves por la noche. Lograron las dos cosas a tenor del resultado, corto, pero suficiente. Una victoria final mínima que permite a los nervionenses seguir liderando la Europa League con paso firme.

Porque para los de Nervión ganar no solo era obligatorio frente al APOEL de Nicosia, sino también hacerlo con reservas y suplentes sin miedo al fracaso. Jugaban los andaluces en casa, con su afición alentando y con los fantasmas de la competición local un poco lejos gracias a la victoria el fin de semana pasado ante la Real Sociedad. Ganar y hacerlo con comodidad era imperativo. Si además acompañaba el buen fútbol, bienvenida fuese la noche.

1 Sevilla

Bono; Pozo, Sergi Gómez, Koundé, Escudero; Jordán, Gudelj, Vázquez; Rony López (Banega, min. 71), Chicharito (Dabbur, min. 79) y Munir (Bryan, min. 61).

0 Apoel

Belec; Savic, Merkis, Ioannaou; Jakolis, Mihalojvic, Matic, Gentsoglou (Efren, min. 72), Souza; Pavlovic (Hallenius, min. 66) y Musa.

GOLES
1-0, min. 17: Chicharito.
ÁRBITRO
Nijhuis (Holandés). Amonestó con tarjeta amarilla a Vázquez.
INCIDENCIAS
Partido de la segunda jornada del Grupo A de la Europa League disputado en el estadio Raón Sánchez-Pizjuán.

Comenzó el encuentro con un monólogo sevillista como era de esperar, mientras los chipriotas esperaban su oportunidad a la contra. Lopetegui quería finiquitar el duelo por la vía rápida para evitar sorpresas en el tramo final y mandó a los suyos a atacar sin descanso sobre todo por la banda izquierda, con Escudero y Munir como líderes por esa zona del campo. El primero en abrir la lata fue Chicharito a pase del hispanomarroquí. Con el 1-0 la tranquilidad llegó al banquillo para disfrutar, empero las ocasiones erradas, una detrás de otra, fue un problema que acusó el equipo local.

Para la reanudación, Lopetegui vio que sus jugadores bajaron la intensidad aunque seguían manteniendo el control del partido como se podía comprobar a través de las estadísticas: un 80% de posesión y más de 500 pases. Decidió el técnico vasco incorporar al terreno de juego a Bryan Gil, la nueva perla de la cantera, por un Munir que bajó su nivel en la segunda mitad. El cambio dio un salto de nivel en profundidad y velocidad para los locales aunque sin remate, que es el aspecto en el que más peca el Sevilla en este inicio de campaña. Las posteriores entradas de Banega y, sobre todo, de Dabbur, recibido por la afición sevillista como si de una estrella en ciernes se tratara, sirvieron para apaciguar los ánimos rebeldes chipriotas en el último cuarto de hora.

La victoria, unida a la derrota de los luxemburgueses en el otro encuentro del grupo frente al Qarabag, deja al Sevilla líder en solitario y con una gran ventaja para proclamarse campeón pese a solo estar en la segunda jornada de la competición.