«El Zoncolan es muy duro, exagerado; puse un 34x32»

«El Zoncolan es muy duro, exagerado; puse un 34x32»

Tras su noveno puesto el domingo en el Giro Rosa, Ane Santesteban disputa hoy (Teledeporte, 10.35) La Course, cuyo recorrido coincide con el estreno alpino del Tour de Francia

OSKAR ORTIZ DE GUINEA

Ane Santesteban es incapaz de disimular su alegría tras codearse con las mejores del mundo durante las diez etapas del Giro Rosa. Su timbre de voz la delata a pesar de la fatiga: «Estoy supercontenta, la verdad», reconoce sin tiempo casi para asimilar su noveno puesto en la corsa rosa, y mucho menos para recuperarse: «Me siento muy cansada, pero supongo que el resto estará como yo».

Desde que la ronda finalizó el domingo con una jornada de montaña «sin respiro» que acabó en Cividale del Friuli, cerca de la frontera con Eslovenia, la errenteriarra no ha tenido tregua. Hoy disputa con el Alé-Cipollini La Course, la carrera femenina que organiza A.S.O. y cuyo recorrido coincide cada año con los últimos kilómetros de una etapa del Tour de Francia masculino.

La prueba parte de Annecy, a más de 700 kilómetros de donde acabó el Giro. «El domingo hicimos unos 350 kilómetros , pero atravesar Milán nos costó una hora. Y esta mañana (ayer) hemos hecho el resto, casi cinco horas. Luego hemos dado una vuelta en bicicleta, masaje y, a las siete y media, la cena».

Durante el rodaje de ayer, sufrió el «dolor de piernas» habitual cuando se junta el primer día de descanso tras una gran prueba y, además, un largo viaje en coche. Pero la errenteriarra está «con muchas ganas» para correr hoy los 112,5 kilómetros entre Annecy y Le Gran Bornand. Todo el tramo final, con las ascensiones encadenadas al col de Romme (8 kms. al 8,9%) y la Colombière (7,5 kms. al 8,5%), de cuya cima restarán 15 kilómetros, casi todos de descenso hasta la meta, coincide con el trazado la décima etapa del Tour de Francia. Una oportunidad para el pelotón femenino de competir con las cunetas repletas de aficionados.

La respuesta del cuerpo

Entre los veinte equipos, está el Movistar de Eider Merino. No así el Bizkaia-Durango. Se vuelven a citas las mejores del mundo, con las que Ane se ha codeado en el Giro. De hecho, las tres integrantes del podio, Annemiek Van Vleuten, Ashleigh Moolman y Amanda Spratt son primera, tercera y cuarta en el ranking UCI. Segunda es Anna van der Breggen, ausente en Italia pero no hoy. «Habrá que ver cómo responde el cuerpo», advierte Santesteban, «pero espero poder aprovechar el golpe de pedal tras el Giro».

En Italia ha experimentado las mejores sensaciones de su vida. «Todos los días me he sentido muy bien. He sido regular, siempre con las mejores, aunque me apena el minuto que perdí por una caída el tercer día».

Pero tras lo «mal» que lo pasó a raíz del accidente que sufrió en marzo de 2017, que durante meses le generó dolores de cabeza y vértigos por los que «a punto» estuvo este invierno de «tirar la toalla», valora «mucho más» todo lo bueno que le va viniendo. Como el Giro. «Sabía que físicamente estaba bien, pero de ahí a andar así... Es bonito verte delante en las carreras, con las mejores. Me ha cambiado la mentalidad, confío más en mí misma».

Del último Giro se habla de los dos finales en alto, donde Santesteban fue quinta en Gerola Alta y séptima en Zoncolan, de la cronoescalada (13ª) y del último día, con un 'primera' cerca de meta (9ª). Pero Ane subraya también «los primeros días, por la tensión, las caídas y el ritmo», algo que también vivió en la montaña. El Zoncolan le marcó: «Es muy duro, exagerado. Diría que excesivo para un pelotón femenino donde las diferencias de nivel son grandes. Yo puse un desarrollo de 34x32, así que imagina la dureza».

Tras la carrera de hoy, regresará a casa «para descansar unos días pensando en el final de temporada».

Santesteban-Merino, por primera vez dos vascas en el top 10

Por primera vez en la historia del Giro de Italia –la prueba femenina más importante del calendario–, dos vascas acabaron en el top-10: Eider Merino (Balmaseda, 1994), octava a 12:37 de la ganadora Annemiek Van Vleuten, y Ane Santesteban (Errenteria, 1990), novena a 13:12. La tercera euskaldun, Enara López (Bilbao, 1997), la única del Bizkaia-Durango-Euskadi-Murias, fue la 121.

Al margen de los triunfos absolutos (1999 y 2000) y los podios de Joane Somarriba, hay dos precedentes con un buen nivel vasco en el que se rozó el doble top 10. En 2003, la de Sopela fue tercera y la abadiñarra Eneritz Iturriaga, duodécima. En 2006, Iturriaga fue décima y la navarra Cristina Alcalde, undécima.

El mérito de Merino y Santesteban, con la balear Mavi García undécima, es incuestionable. Ha habido años en que ninguna ciclista estatal acabó el Giro (2012 o 2015. No hay que irse lejos.

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